‘Cartas a Mamá’: 41 mujeres beneficiarias de CuidArte disfrutaron de un espacio de bienestar y reconocimiento
- La Alcaldía de Cali, a través de la Secretaría de Bienestar Social, fomenta espacios de diálogo y reconocimiento para madres cuidadoras, beneficiarias de los Ecosistemas CuidArte.
Santiago de Cali, 22 de mayo del 2026
En el corazón del corregimiento Golondrinas, donde el viento susurra historias entre las montañas, se llevó a cabo una jornada que transformó el papel y la tinta en puentes de sanación. Con la participación de 41 mujeres cuidadoras, se realizó el taller “Cartas a Mamá”, una experiencia de introspección y amor profundo en el marco de la estrategia (Cuidarte).
Este encuentro fue el resultado de la articulación entre el Programa Familia y Niñez- Cuidarte de la Secretaría de Bienestar Social y la Subsecretaría de Territorios de Inclusión y Oportunidades (TIOS). El objetivo principal fue brindar un espacio de bienestar y reconocimiento a quienes dedican su vida al cuidado de otros.
Karen Gaviria, enlace territorial de la Subsecretaría de Territorios de Inclusión y Oportunidades (TIOS), expresó: “El objetivo era brindar un espacio de bienestar y reconocimiento en el Día de la Madres a todas las mujeres cuidadoras del territorio. No solo reconocemos la labor de madre a los hijos, sino la importancia de tener su propio cuidado”.
Un viaje al pasado para sanar el presente y contribuir al futuro
La jornada inició con una atmósfera de fraternidad con las palabras de bienvenida de Katerine Liberato Montero, enlace territorial Cuidarte Golondrinas.
Acto seguido, la tallerista Martha Borrero del Programa de Familia y Niñez de la Secretaría de Bienestar Social, invitó a las asistentes a darse un fuerte abrazo, reconociéndose no solo como vecinas, sino como compañeras de vida.
Las voces de las 41 madres se unieron para corear El camino de la vida del Trío de América, una melodía que preparó el terreno emocional para el ejercicio central.
El lapicero imaginario y el poder del recuerdo.
“¿Quién de ustedes pide la bendición a sus hijos?; ¿quién recuerda el olor de su madre?”, preguntó Martha Borrero, tallerista del Programa Familia y Niñez, al dar inicio a la actividad.
Con un lapicero y papel imaginario, las participantes comenzaron un viaje al interior de sus recuerdos, pensando cómo era esa época de los telegramas y las oficinas de Telecom.
Las participantes escribieron a sus madres algunas presentes, otras ya en el “cielo” describiendo sus ropas, miradas y aromas. "Fue un acto de honra", explicaron algunas participantes.
Entre lágrimas y sonrisas el papel se convirtió en un refugio de amor filial. “Me sentí muy relajada. Estaba triste porque hace años perdí a mi madre, a mi padre y a mis 2 hermanos, pero hoy doy gracias a Dios por permitirme abrir los ojos. Disfruté este taller, me voy feliz y sin amarguras y lo que aprendí lo enseñaré a mis nietos e hijos”.
Sanando el árbol genealógico
El taller no se detuvo en la maternidad directa. Se extendió hacia las abuelas, reconociendo que, en tiempos pasados, sin el apoyo de instituciones como Casa Matria, muchas sufrieron en silencio.
Se habló del perdón necesario para que los hijos no repitan ciclos de dolor. Las cartas fueron entregadas simbólicamente al cielo en medio de ejercicios de respiración consciente.
Cartas a la joven interior y la resiliencia
Uno de los momentos más conmovedores fue el ejercicio de escribirse a sí mismas. Las mujeres recordaron su juventud, el momento en que supieron que serían madres y los desafíos a los que se enfrentaron. A pesar de las dificultades, de los errores o del abandono que algunas vivieron, se reafirmaron como heroínas.
Marcela Ortega Uribe, del corregimiento Golondrinas, comentó: “Me sentí muy bien, esto replica muchas cosas en la vida de uno. Es importante superar los obstáculos y pensar en nuestros hijos para que salgan adelante”
Final con alegría
Después de la introspección, el salón de la Biblioteca Alegría del Saber se llenó de movimiento. Al ritmo de La vida es un carnaval de Celia Cruz, las madres bailaron celebrando su fuerza.
Ilse Rincon Monter del corregimiento Golondrinas, concluyó: “estos talleres son una forma agradable de que nos tengan en cuenta en estos sectores que a veces son tan alejados de Cali. Aprendí a valorarme como persona y a quererme a mí misma”.
Mayra Natalia Viveros Vásquez
Comunicaciones Bienestar Social