El maracuyá impulsa la polinización y el reverdecimiento urbano en Cali
- Cali fortalece sus corredores verdes urbanos con estrategias ambientales que promueven biodiversidad, sostenibilidad y recuperación ecológica en el espacio público.
- Intervenciones en puntos emblemáticos como el Puente Ortiz y el Bulevar del Río, buscan reverdecer la ciudad con especies funcionales que aportan sombra, vida y sostenibilidad ambiental.
Santiago de Cali, 20 de mayo de 2026
Avanza la implementación de acciones de paisajismo ecológico, orientadas a promover la biodiversidad urbana y favorecer la presencia de polinizadores en distintos puntos de Cali.
“Estamos transformando diferentes entornos urbanos en espacios vivos, donde la naturaleza cumple una función ambiental y pedagógica. El maracuyá es un ejemplo de cómo podemos reverdecer la ciudad con sentido, recuperando la presencia de polinizadores y generando bienestar para los caleños”, contextualizó Noralba García Moreno, directora de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Bienes y Servicios.
Según la funcionaria, este proyecto representa una nueva forma de entender el espacio público desde la sostenibilidad y la conexión ambiental con la ciudadanía.
Actualmente, las intervenciones se adelantan en sectores emblemáticos como el Puente Ortiz, Bulevar del Río, la curva de la calle 5 (en la parte superior de la entrada del Túnel Mundialista), el Teatrino del Río, Paseo Bolívar y en el Parque de las Piedras, espacios estratégicos por su valor simbólico y su alta circulación ciudadana.
“Queremos que cada intervención tenga un propósito ambiental claro y que los ciudadanos reconozcan que el espacio público también puede convertirse en un escenario de conservación, sostenibilidad y apropiación colectiva”, complementó García Moreno.
En articulación institucional
Estas intervenciones se desarrollan junto al Consorcio Espacio Urbano 2026 (integrado por la Fundación Ocupacional Comunitaria de Líderes-FUNDOCOL y P.S.I Piemonte Servicios de Ingeniería S.A.S), entidad operativa encargada de ejecutar los trabajos en terreno, el mantenimiento vegetal y la adecuación de los espacios intervenidos.
“La planta de maracuyá no solo embellece el entorno, sino que cumple una función ecológica fundamental: atraer polinizadores como abejas, mariposas y cucarrones, esenciales para la formación de flores y frutos”, argumentó Felipe Vergara, ingeniero agroecólogo de la firma FUNDOCOL.
Al identificar la disminución de polinizadores en zonas urbanas y la necesidad de crear más corredores verdes que los atraigan nuevamente, surgió la idea de buscar una especie de vegetales con sentido funcional. “No se trata solo de sembrar una planta bonita, sino una planta con propósito: que tenga un por qué y un para qué”, agregó Vergara.
La iniciativa se dio al encontrar cientos de semillas de maracuyá desechadas en los puntos de venta de cholado. Se recolectaron las sanas y se inició su siembra. Actualmente hay un total de 46 plantas de esta especie en crecimiento. Cada cosecha toma un tiempo aproximado de 18 meses, lo que permite integrar nuevas siembras de forma continua.
Detalles del fruto comestible de la pasionaria
El maracuyá, por su crecimiento vigoroso y sus flores llamativas, actúa como un punto de encuentro natural para los polinizadores.
Su presencia en pérgolas y muros verdes estimula la polinización y la producción de frutos, contribuyendo a la sostenibilidad del paisaje urbano y al bienestar ambiental de la ciudad.
El proyecto también busca reemplazar especies ornamentales de difícil mantenimiento por plantas de libre crecimiento, más adaptadas a las condiciones locales.
El maracuyá es una planta aliada para reverdecer con sentido: aporta sombra, frescura y vida, transformando los espacios públicos en ecosistemas vivos.
¡Así recuperamos Cali!
Comunicaciones Unidad Administrativa Especial de Gestión de Bienes y Servicios