Del Hambre a la Esperanza: El comedor comunitario que brinda oportunidades al oriente de Cali
Santiago de Cali, 3 de marzo de 2026
En el barrio Decepaz, donde el sol del oriente caleño cae con fuerza sobre el asfalto, existe un lugar lleno de amor, que no solo calma el hambre, sino que reconstruye sueños. Se trata del comedor comunitario “Alimentando Corazones 2”, pero para muchos jóvenes de la Comuna 21, es simplemente el lugar donde su vida volvió a empezar.
Su gestora es Francisca Castro Cuenu, una mujer cuya mirada refleja la fuerza de quien ha vivido el desplazamiento forzado, proveniente del río Tapaje, en El Charco Nariño. Francisca no llegó a Cali por elección; fue el desplazamiento forzado y la violencia que la empujaron a la ciudad. Pero en lugar de rendirse, trajo consigo el secreto más poderoso de su tierra: la solidaridad de la "olla comunitaria".
Lo que comenzó como un acto de supervivencia entre mujeres desplazadas, se transformó con el apoyo de la Iglesia y la Alcaldía de Cali en un comedor comunitario que hoy es el epicentro de una transformación social emprendedora.
"Dar de comer es dignificar. Cuando alguien deja de tener hambre, finalmente tiene permiso para pensar en el futuro, mi comedor comunitario es un muro de contención para que la juventud no se vaya al abismo", expresa Francisca.
Pero ella sabía que el plato de comida era solo el inicio. Para los jóvenes del sector, el tiempo libre sin oportunidades es una trampa peligrosa que suele conducir al consumo de sustancias y a la violencia. Por eso, junto a su familia, Francisca decidió pasar de la asistencia a la acción emprendedora.
Lo que hoy se respira en la calle 116 con 23 es un aire de renovación económica. La familia Castro Cuenu ha convertido la zona de parqueadero comunitario en un verdadero centro de negocios social: El Lavadero: Un espacio donde el agua no solo limpia vehículos, sino que ofrece una alternativa real de ingresos para jóvenes que antes se encontraban en situaciones vulnerables.
El segundo emprendimiento: Con uno de sus hijos Francisca montó una barbería ubicada creativamente en un contenedor que fue adecuado para tal fin, lo que luego les dio impulso para crear otra barbería muy similar pero esta, en cambio tiene la posibilidad de ser móvil, ya que está instalada dentro de un tráiler con ruedas que en caso de ser necesario se puede mover por toda la zona estratégicamente.
El tercer emprendimiento Affogato Café: Un hermoso café instalado también de manera creativa en un tráiler y adecuado con todo lo necesario para atender a los clientes brindando bebidas a base de café, bebidas frías y algunos alimentos tipo panadería.
“El impacto es tangible. Cada joven que sostiene una tijera en la barbería o una manguera en el lavadero es un joven que le ha dicho "no" a las drogas, es una vida que se aleja de las esquinas peligrosas para entrar en la dinámica de la productividad y el esfuerzo”, afirma Francisca.
Una gestora que no solo alimenta cuerpos, está alimentando la fe de una comunidad entera. Su casa, es también refugio temporal para quienes llegan desplazados por la violencia, tal como ella llegó alguna vez, recordándoles que en el Oriente de Cali, el desplazamiento no es el fin del camino, sino el inicio de una nueva historia de lucha y éxito.
“Alimentando Corazones 2” es la prueba de que, cuando una madre se une con sus hijos y su comunidad, el hambre se convierte en emprendimiento y la vulnerabilidad en oportunidades.
Zully Anacona Peña
Comunicaciones Secretaría de Bienestar Social