Oriente de Cali transforma sus residuos en oportunidades con la primera compostera comunitaria
| Mujeres, jóvenes, adultos mayores y poblaciones diversas, participan activamente en un modelo ambiental con equidad y sentido de pertenencia.
| El trabajo, gestionado por la misma comunidad, genera ocho empleos directos en el territorio. Se abren oportunidades reales para jóvenes y familias.
| 6000 kilogramos de residuos se convertirán en ingresos, alcanzando hasta 36 millones de pesos anuales y nueve trimestrales, que se reinvertirán en la misma comunidad.
Santiago de Cali, 24 de febrero de 2026
La mañana del lunes (23.02.2026) comenzó distinta en la Comuna 15. Desde temprano, líderes comunitarios, jóvenes, mujeres cabeza de hogar y adultos mayores, se reunieron alrededor de un espacio que hoy se representa como algo más que gestión ambiental: se trata de organización, inclusión y nuevas oportunidades para el territorio.
La Administración Distrital, liderada por el alcalde Alejandro Eder, a través de la cooperación suiza y por medio de la ONG SwissContact, entregó la primera unidad comunitaria de tratamiento sostenible de residuos denominada PARSO (Planta de Aprovechamiento de Residuos Orgánicos).
En un lote de 44 mil metros cuadrados hoy se levanta una compostera comunitaria de 120 metros cuadrados, donde se gestionarán los residuos orgánicos generados en el sector. Restos de comida, poda y material vegetal, serán transformados en abono que alimentará huertas comunitarias y procesos productivos del barrio, iniciando un nuevo ciclo dentro del mismo territorio.
“Bajo los principios de gobernanza, este proyecto demuestra que cuando la comunidad se organiza las soluciones nacen desde el territorio. Llevamos dos años conversando con la ciudadanía, articulando esfuerzos con la cooperación internacional del gobierno suizo, con la Alcaldía de Cali a través de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma), la Secretaría de Desarrollo Económico, juntas de Acción Comunal, ediles y las organizaciones de recicladores de oficio. Hoy estamos entregando una planta de compostaje con tecnología de punta y energía solar, que será administrada por la misma comunidad”, contextualizó el alcalde Alejandro Eder.
De la mano de Swisscontact, el acompañamiento técnico y el apoyo económico han sido clave para fortalecer las capacidades de la comunidad, de cara a garantizar la sostenibilidad del modelo y consolidando una apuesta que combina inclusión social, sostenibilidad ambiental y desarrollo económico local.
Comunidad comprometida con el proyecto
“Son proyectos que benefician mucho a la comunidad, porque podemos transformar residuos de construcción y demolición (RCD) en adoquines, tapas y demás”, comentó Maritza Gómez Acevedo, presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) de Bajos de Ciudad Córdoba.
Para Juan Carlos Mafla Reina, habitante del sector, se trata de un proyecto de economía circular con 15 comedores comunitarios y 13 grandes generadores de residuos, “que emanan orgánicos y nosotros entregamos el compostaje”.
En concepto de José Luis Burgos, presidente de la JAC del barrio El Vallado II, el objetivo es cambiar la perspectiva de la gente. “Vamos a hacer un proceso de transformación que se pueda replicar en toda la ciudad”, expresó.
La clasificación de residuos fortalece el tejido social
Mientras unos separan material orgánico, otros conversan sobre cómo fortalecer el barrio. Mujeres, jóvenes, adultos mayores, población víctima del conflicto armado, personas con discapacidad y comunidad LGBTIQ+, coinciden en el propósito de convertir la gestión ambiental en una oportunidad colectiva.
El modelo tiene una capacidad de transformación de 6000 kilogramos trimestrales de residuos orgánicos, generando ingresos que pueden alcanzar hasta 9 millones de pesos por trimestre.
En su fase inicial, genera entre 7 y 8 empleos directos locales, incluyendo operarios, conductores para recolección selectiva, personal de seguridad y formación ambiental para jóvenes del sector. Estos empleos serán gestionados y moderados por la misma comunidad, fortaleciendo la autogestión y dinamizando la economía del barrio.
Así recuperamos Cali: resignificando un modelo donde la comunidad es protagonista y lidera los procesos desde el territorio, mientras la institucionalidad respalda, acompaña y fortalece iniciativas locales para convertirlas en oportunidades reales de inclusión, empleo y sostenibilidad ambiental.
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Comunicaciones Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos