Sabor y resiliencia en Pichindé: Las Ricuras de doña Emilse
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Publicación:
26/11/2025
Modificación: 26/11/2025
Santiago de Cali, 26 de noviembre de 2025
En la serenidad rural del corregimiento de Pichindé, en Cali, un rincón de servicio y calidez ha florecido bajo el nombre de ‘Las Ricuras de Emilse’. Más que un comedor comunitario, es un lugar de esperanza y dignidad liderado por una mujer cuya vida es un testimonio de resiliencia: María Emilse Torres Martínez.
Nacida en Balboa, Cauca, la vida de Emilse ha estado marcada por profundas tristezas. En el año 2005, la crudeza de la guerra la obligó a dejar su tierra. Desplazada por el conflicto armado que le arrebató a su hermano, llegó a Pichindé junto a su madre. Allí encontró un nuevo hogar, se casó y construyó una vida, pero la tragedia volvió a visitarla cuando, hace ocho años, quedó viuda.
A pesar del dolor, el carisma y la sencillez de doña Emilse son admirables, capaces de motivar a cualquiera que se acerque a su comedor. Ella es el vivo ejemplo de que las adversidades no tienen por qué ser un punto final, sino un impulso para reinventarse.
En la tranquilidad de Pichindé, Doña Emilse reconoció una gran necesidad, la soledad y la falta de sustento seguro entre los adultos mayores de la zona, muchos de ellos campesinos que trabajan en el campo.
Fue ese reconocimiento, sumado a una pasión que cultivó desde los 19 años, lo que la impulsó a servir. "Me inspira el servicio a la comunidad, pero me motiva aún más la labor en la cocina, son dos cosas que me apasionan”, afirma con una sonrisa que ilumina el lugar.
Así nació ‘Las Ricuras de Emilse’, un espacio donde el plato diario no es solo alimento, sino una oportunidad para transformar vidas, su comedor se ha convertido en una bendición para más de 100 personas que atiende diariamente, ofreciendo un lugar de encuentro, apoyo y calor humano a quienes la vida ha dejado solos y desprotegidos.
Hoy, el comedor de doña Emilse es mucho más que un lugar para comer; es un pilar de esta zona rural de Cali, es el punto donde el trabajo comunitario y el amor se complementan. Sus dos hijos se sienten afortunados por la labor de su madre, un compromiso que trasciende la cocina y siembra dignidad en cada ración.
La historia de María Emilse Torres Martínez es la prueba palpable de que la resiliencia, cuando se acompaña de un profundo sentido de servicio, tiene el poder de sanar y recuperar el tejido social.
Gracias a su esfuerzo y corazón, la comunidad de Pichindé sigue adelante, demostrando que con el apoyo al trabajo comunitario, continuamos transformando vidas y recuperando a Cali.
Zully Anacona Peña
Comunicaciones Secretaría de Bienestar Social