El Jaguar, figura ancestral de poder y protección en la Amazonía
Santiago de Cali, 3 de octubre de 2025
El jaguar, con su imponente presencia y fuerte mirada, es un símbolo de conexión con lo desconocido y está relacionado con la capacidad de afrontar los miedos y el crecimiento personal. Esta figura ancestral es clave para los 385 pueblos indígenas que residen en la Amazonía. Este territorio de 6.7 millones de kilómetros abarca países como Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana Francesa, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.
El felino, considerado el más grande de América, es un superdepredador clave que permite el equilibrio ecológico en la selva. Controla la población de especies como venados y tapires, además evita la sobreexplotación de recursos y, por lo tanto, beneficia la vegetación y los bosques.
Ante la importancia de esta especie, y en el marco de la Cumbre de Innovación e Inversión para la Biodiversidad y Economías Futuras (CEIBA), Nunkui Verónica Tentets, de la comunidad indígena achuar-sharamentsa, participó en el panel ‘Relatos de Vida y Territorio’ con su proyecto biocultural del Jaguar.
“El jaguar para nosotros, que estamos llevando este proyecto, es sumamente importante; donde está el jaguar es una zona verde, está intacta, no tiene contaminación; donde está el jaguar hay varias especies de animales. Entonces, el jaguar es el punto más importante por cuidarlo y por cuidar a los que están abajo del jaguar, pues nos ayuda a tener este recurso para la mejora de la comunidad”, señaló Tentets.
El Proyecto de Conservación denominado Achuar Sharám es coordinado por la comunidad indígena Achuar en la región de Sharamentsa, en Ecuador, en colaboración con la Fundación Pachamama. El proyecto se centra en la sabiduría ancestral y las nuevas tecnologías para la protección y el monitoreo de más de 10.000 hectáreas de selva amazónica.
Con el apoyo de la Fundación Pachamama, la comunidad recibe capacitación y manejo de las tecnologías. “El manejo de plataformas para el material de campo, y teléfonos inteligentes. Ahora contamos con 24 cámaras y 4 teléfonos inteligentes”, señaló Verónica Tentets.
El proyecto se ha extendido a cuatro comunidades. Actualmente, participan Sharamentsa (líder del proyecto), Shuinmamus, Kapawi, y Wayusentsa. En el 2026 ingresarán dos comunidades más: Kuseruar y Mashuim.
“Estos espacios como CEIBA son para nosotros, especialmente para mí, sumamente importantes porque uno aprende de diferentes temas y conocimientos. También hay varios proyectos relacionados con el medio ambiente, con el mismo objetivo. Hay algunas que son negativas, pero al final de la exposición de todos los proyectos de esta CEIBA nos permite arraigarnos conjuntamente con nuestros colegas y luchar, luchar para cuidar la biodiversidad”, afirmó Nunkui Verónica Tentets.
Fotógrafo: Oswaldo Páez
Camarógrafo: Juan José Ocampo
Periodista: Rossana Jiménez