Irredentos: la nueva película del director caleño Harold DeVasten
- Irredentos, una historia que habla sobre la memoria y el perdón. Una obra hecha con la comunidad, desde la tierra, y para no olvidar.
Santiago de Cali, 11 de junio del 2025
Irredentos, la más reciente película del director colombiano Harold DeVasten, es un filme introspectivo, que pone frente a frente a dos antiguos enemigos: un coronel retirado y un exguerrillero, obligados a convivir en el mismo pueblo tras décadas de confrontación. La historia, ambientada en el ocaso de sus vidas, expone un duelo silencioso, cargado de recuerdos, culpas y, finalmente, humanidad.
Más allá de ser una ficción, Irredentos es también una experiencia profundamente arraigada a la realidad del conflicto armado colombiano. La película fue rodada en la vereda La Florida, en el Valle del Cauca, con el acompañamiento cercano de la comunidad. En conversación con Estudios Takeshima, Harold DeVasten comentó que su apuesta ha sido siempre por un “cine minga”, hecho con y por la gente, donde las comunidades no solo son escenarios, sino también protagonistas y narradoras de sus propias historias.
“Para mí, retratar esta historia fue una forma de enviar un mensaje de perdón, no desde el discurso, sino desde la experiencia íntima de los personajes”, señaló el director. Irredentos no busca exaltar posturas políticas, sino humanizar, mostrando que más allá del uniforme o la ideología, existen personas marcadas por el dolor, el tiempo y las consecuencias de la guerra.
Irredentos, un filme que nace del campo
La película ha tenido que enfrentar múltiples retos, especialmente en su distribución. DeVasten confiesa que no ha sido fácil abrirse espacio en las salas comerciales y en algunos festivales, donde le han llegado a decir que “el campo no vende entradas”. Frente a esto, reafirma su intención: que las comunidades rurales también puedan contarse a sí mismas, y que sus voces sean escuchadas en la pantalla grande.
Irredentos ha sido construida como un proyecto familiar y colectivo. La esposa de DeVasten, productora del filme, fue clave durante todo el rodaje. El director recuerda una anécdota que resume el espíritu de trabajo que los acompañó: “un día cerraron la vía y los actores no podían llegar al set. Mi esposa, con su instinto maternal, empezó a parar motos en la carretera para que los llevaran. Llovía, y los actores se taparon con bolsas para protegerse. Pero lo logramos. A veces las personas no se alcanzan a imaginar todo lo que se hace para que lo que están viendo sea posible”.
Premios, comunidad y resistencia
A pesar de las dificultades, Irredentos ha tenido reconocimientos importantes, por ejemplo, fue parte de la selección Work in Progress del Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICCI) y del Salón de Productores SAPCINE en 2022 y en 2025, fue seleccionada por el Montreal Independent Film Festival.
Pero para Harold DeVasten, más allá de los galardones, lo más valioso ha sido la conexión con el público. “En las funciones, muchas personas se me acercan a decir que se ven reflejadas, o que entienden mejor el dolor de sus padres o abuelos. Ese es el verdadero premio”, afirmó al equipo de Estudios Takeshima.
Irredentos, una película sobre el perdón, la memoria y la dignidad. Es una apuesta por el cine como herramienta para sanar heridas y tender puentes.
Este tipo de producciones independientes y comprometidas con la memoria son parte del cine local. Estudios Takeshima apoya y visibiliza proyectos que nacen desde las regiones y trabajan con las comunidades. Desde este espacio, se impulsa una mirada descentralizada del cine colombiano, donde historias como la de Irredentos encuentran eco y acompañamiento para llegar a nuevas audiencias.
Comunicaciones Estudios Takeshima