Con oportunidades y voluntad dos exhabitantes de calle le apuntan a su recuperación
Dos nuevos empleados en el área de oficios varios tienen el Hogar de Acogida de Samaritanos de la Calle Sembrando Esperanza, se trata de Héctor Fabio Cortés y de Óscar Javier Sánchez Chará, dos exhabitantes de calle en proceso de resocialización quienes gracias a su esfuerzo y voluntad se ganaron este espacio.
Este empleo es el punto de partida para capacitarse y lograr una mejor oportunidad. Héctor Fabio Cortés estuvo 34 años en calle, más de la mitad de su vida. Asegura que en su juventud era todo un galán pero la droga no le dejó sino malas experiencias como la cárcel y la calle, “no podía buscar resultados diferentes si seguía en ese mismo camino, sin un peso, drogado y solo produciendo lástima, no eso no lo quiero más en mi vida”, expresó Héctor Fabio.
Hace año y medio que está limpio, trabaja y se esfuerza por sus ideales, quiere una compañera de vida que le aporte y puedan vivir felices ya que por el vicio perdió su pareja, “yo sé que Dios me va a dar una muñeca bien linda y luchadora con la que podamos salir juntos adelante”, agregó que de nuevo su familia le abrió las puertas de la casa y ya tiene más relación con sus hijos y nietos.
Este maestro de estuco, enchape y ebanistería de 54 años, piensa aprovechar estos oficios para pagarse una capacitación y poder ejercer como terapeuta, por ahora, hace su trabajo con dedicación y con la aspiración de seguir creciendo.
El mismo camino quiere recorrer Óscar Javier Sánchez, dice que desde pequeño siempre quiso ser abogado y la idea nunca la ha abandonado, por el contrario ahora que comenzó a trabajar en el Hogar quiere ahorrar para estudiar.
Tiene 37 años y es oriundo de Villarica, Cauca, la droga y el licor hizo que en dos años perdiera lo suficiente para caer y quedar solo en la calle, “después de verme muy mal, no hablaba con nadie, no me soportaba ni yo, pero las sicólogas y las trabajadoras sociales me tuvieron mucha paciencia me supieron entender y aquí estoy cada día recuperándome más”, cuenta Óscar.
Lleva más de un año limpio, sin recaídas, camina sonriente y orgulloso, “nunca pensé que yo fuera capaz de lograrlo, he recuperado mi autoestima, mi familia, y lo único que pienso es estudiar para ser un profesional, la lucha contra los demonios de la adicción y la ansiedad es diaria”, puntualiza Óscar.
Este es uno de los objetivos que busca la Alcaldía de Cali con el convenio con la Fundación Samaritanos de la Calle, restituirles los derechos a estas personas vulnerables que han caído en la droga. Este año la administración de Maurice Armitage presentará la política pública de habitante de calle con el fin de promover estrategias y recursos para mejorar su bienestar.
Elizabeth Vernaza Martínez
