En las ‘composteras’ se han aprovechado 45 toneladas de residuos orgánicos
Cali cuenta actualmente con 48 plantas de compostaje o ‘composteras’, de las cuales 30 están ubicadas en instituciones educativas, 1 en la plaza de mercado de Alfonso López y, el resto, en comedores y organizaciones comunitarias.
“Las composteras son unas cajas en las que transformamos los residuos orgánicos (como cáscaras de frutas y hortalizas) en abono o compost. Este proceso dura aproximadamente 2 o 3 meses de acuerdo a la tecnología que se utilice”, explicó Marcela Guerrero, ingeniera de la Unidad Administrativa Especial de Residuos Sólidos, Uaesp.
Cabe resaltar que la Uaesp, en cumplimiento a la meta del Plan de Desarrollo denominada ‘Grandes generadores de residuos orgánicos con tecnologías de aprovechamiento aplicadas’, viene implementando desde el año 2019 estos proyectos de aprovechamiento de residuos orgánicos en grandes generadores de residuos sólidos, como las plazas de mercado, instituciones educativas y comedores comunitarios.
“Nosotros lo que hacemos es adquirir las composteras y entregárselas a la comunidad y grandes generadores de residuos para que ellos se encarguen de su operación. Cuando se termina el proceso de compostaje, el compost es propiedad de ese grande generador, que lo podrá utilizar en sus huertas y jardines o podrá comercializarlo para su beneficio”, indicó Guerrero.
En la plaza de mercado de Alfonso López, por ejemplo, existe una planta de compostaje con aireación forzada que tiene una capacidad de 6 toneladas. Con esta planta, que produce compostaje cada dos meses, se están aprovechando cerca del 30 % de los residuos orgánicos que se generan en la galería.
Otra de las 48 composteras que hay en la ciudad se encuentra dentro del Liceo Santa Clara, en el barrio San Luis. Esta planta, que está funcionando desde el 2020, hace parte de la estrategia del Prae (Proyectos Ambientales Escolares).
“Los residuos sólidos orgánicos que generamos en el restaurante escolar los depositamos en la compostera. Los estudiantes también recogen las hojitas secas de los árboles y las ingresan a la caja. Cuando se produce el compost, con él abonamos las plantas que tenemos en nuestra institución y también los alumnos se lo llevan para sus casitas”, contó Fanery Escarria, docente del Liceo Santa Clara.
En el corregimiento de Montebello, la Uaesp también le entregó a la comunidad una compostera a través de la Junta de Acción Comunal, la cual está encargada de su operación y mantenimiento. Esta planta tiene una capacidad para 4 toneladas de residuos sólidos orgánicos y, después del proceso de degradación, puede generar entre 1.200 y 1.500 kilogramos de compost.
“La idea es que la comunidad pueda hacer, en la cabecera del corregimiento, una ruta de recolección de residuos sólidos orgánicos con los grandes generadores de estos materiales, como los fruvers y las tiendas de barrio”, dijo Sofía Molano, ambiental de la Uaesp.
Impacto ambiental
Las plantas de compostaje tienen un impacto ambiental positivo en la medida en que permiten aprovechar los residuos orgánicos y evitan que estos vayan a parar al relleno sanitario, donde se generan gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático.
“Con estos ejercicios le damos una segunda oportunidad a los residuos sólidos orgánicos que causan nuestras actividades humanas, y así cerramos el ciclo de la materia orgánica”, precisó Marcela Guerrero, ingeniera industrial de la Uaesp.
Es Importante resaltar que este año la Uaesp entregará 35 composteras más, 20 a comedores comunitarios y 15 a instituciones educativas. Este es un proceso que se está articulando con las secretarías de Educación y Bienestar Social.
Lo anterior, ratifica el compromiso de la Administración Distrital en implementar proyectos ambientalmente sostenibles que contribuyan a mitigar el cambio climático y a generar una apropiación comunitaria. Con estos proyectos, en el año 2021 se logró aprovechar 45 toneladas de residuos orgánicos y, este año, se tiene la meta de aprovechar 100 toneladas.