Recicladores de Cali zarandean sus sueños
“No es que ella haya nacido con los ojos brotados, sino que le quedaron así el día que destapó una bolsa de basura y en vez de papel o cartón, encontró un feto que todavía se movía”, dijo la recicladora María Josefa Gómez al referirse a su amiga Agustina, durante la Jornada Lúdica y de Recreación para los Recicladores de Cali que organizó la Alcaldía de Cali a través de la Secretaría del Deporte en las instalaciones de Comfandi, en Pance.
Pero Agustina no ha sido la única que se ha topado con estas novedades. Martha Molina, la líder de los recicladores en Quintas del Sol, recuerda que eso sucedía cada rato cuando el botadero de Navarro era a cielo abierto y no era raro encontrar brazos, cráneos y bebés en medio de la basura.
Con el cierre de Navarro eso cambió -dice Martha- quien desde hace 17 años recicla para sostener a sus tres hijos y una sobrina. “Ahora es diferente porque yo recojo en los shuts del barrio La Hacienda, desde las 7:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde, donde sale desde papel periódico hasta televisores y uno zarandea con tranquilidad, logrando a diario entre 20 mil y 30 mil pesos.
La labor sería más rentable si la gente tuviera la cultura del reciclaje, pero en Cali desafortunadamente eso no existe -dice- y aunque una vez se nos contrató para difundir esta cultura en la zona norte, lo ganado se perdió porque se acabó el contrato y nunca más lo renovaron. “Nuestras esperanzas están reviviendo con la labor que viene haciendo esta Alcaldía a través del programa con Samaritanos de la Calle”, aseguró.
Al igual que ella, los 600 recicladores de Cali que participan de la Jornada Lúdica y Recreativa, están optimistas en que los esfuerzos de la Administración Ospina Gómez retome la conciencia ciudadana y vuelva a generar los empleos que se afectaron con el cierre del basuro.
Élider García Escobar, de la Fundación de Recicladores Ecofuturo del barrio Mariano Ramos, confía en que el esfuerzo que hace la Alcaldía de Cali para integrar la familia de los recicladores se refleje en la sociedad caleña, que asocia el oficio del reciclaje con la drogadicción, el robo y la gaminería, al punto que madres de familia en barrios de estrato alto les dicen a sus hijos que si no hacen caso, los dejan para que el loco de la carreta se los lleve.
A punta de recoger basurita desde los 8 años de edad-dice Élider- construí una casa de dos pisos en Mariano Ramos, en la que viven mis cinco hermanas con sus hijos. “A mis 52, ya tengo una hija de 22 años, bachiller y sigue estudiando”.
Luz Ángela Vargas y Édgar José Largacha, de la Asociación de Recicladores de Navarro, también están optimistas porque el programa Samaritanos de la Calle llegó hasta ellos y los 100 afiliados de la Asociación, para comenzar un programa agresivo de cultura ciudadana y de recuperación de los ríos y humedales de Cali para preservar el medio ambiente.
Parte de este programa -dice la gerontóloga de la Universidad de San Buenaventura, Mercedes Peña- es fomentar la unidad familiar entre las personas que se dedican a la recolección en las calles de Cali, con jornadas como las que se están realizando en el centro recreativo de Comfandi.
La lúdica se realiza a través de una yinkana en la que hay juegos como “Concéntrese”, “Tiro al aro”, “Pase la soga”, “Apague la vela”, “Ojo con las bombas de agua” y otros donde niños, jóvenes y adultos se integran y unen esfuerzos para triunfar. Lo deportivo se desarrolla con encuentros en fútbol, voleibol, basquetbol, natación y mini fútbol. Mientras que la astucia se abre paso en el dominó, el parqués y el ajedrez.
Para el coordinador del evento, Ramón Osorio, esta primera etapa de integración contó con la participación de un grupo de 300 recicladores con sus esposas e hijos y la próxima semana hará lo propio otro grupo de 300, para cumplir así con las directrices del Secretario de Deportes, Diego Cardona, en el empeño de la Alcaldía de Cali de mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.
/William López Arango – william.lopez@cali.gov.co
Foto: Henry Martinez