Así opera el Centro Vida que cambió la historia de la vejez en la zona rural de Cali: el testimonio de doña Lucila
Santiago de Cali, 14 de octubre de 2026
En lo alto del corregimiento de La Buitrera, donde el verde de la montaña abraza el pulso cotidiano del campo, doña María Lucila Medina despierta cada mañana con un motivo renovado para sonreír. A sus 80 años, esta mujer de mirada dulce y manos cansadas por el tiempo ha sido testigo de la historia y las necesidades del campo caleño.
Durante décadas, acceder a un profesional de la salud, a un espacio de esparcimiento o a una jornada de atención integral implicaba la odisea de descender hasta el casco urbano de Cali. Sin embargo, en el callejón Camino del Minero, el panorama cambió por completo para ella y sus vecinos gracias a la presencia del Centro Vida de la Alcaldía de Cali.
El arraigo por su tierra y el contraste de este nuevo presente se reflejan con emotividad en sus palabras. "Toda mi vida he vivido en este corregimiento de Cali, yo me siento contenta porque antes para cualquier cosa teníamos que bajar a la ciudad, ahora la Alcaldía todo lo trae para que nosotros podamos estar bien, todos los programas y los profesionales se desplazan para brindarnos lo que tanto necesitamos, es una maravilla, me siento afortunada", expresó con alegría la beneficiaria.
Cada amanecer trae para doña Lucila el entusiasmo de volver a un lugar que ella define con tres palabras que le brotan de lo profundo del corazón: bienestar, amor y vida. En este refugio rural, que abre sus puertas de lunes a viernes, las personas mayores encuentran mucho más que asistencia institucional; hallan un verdadero hogar comunitario. Allí reciben acompañamiento psicosocial, atención en salud, alimentación balanceada, además de talleres de desarrollo cognitivo, recreación, arte y deporte. Para la comunidad campesina de este sector, ver llegar a los equipos profesionales con una oferta humana e integral se ha convertido en una bendición cotidiana.
Con voz firme y lágrimas de gratitud que recorren sus mejillas, doña María Lucila confiesa que para quienes observan desde afuera esta atención puede parecer un hecho sencillo, pero para el grupo de adultos mayores del corregimiento representa un auténtico milagro. “Contarlo es una cosa y vivirlo es otra, pues en la ruralidad las carencias económicas suelen hacer inalcanzables estos servicios, en el Centro Vida hemos encontrado a los terapeutas necesarios para aliviar los dolores del cuerpo y del alma, el deporte para volver a sentirnos llenos de energía y vitalidad, compartir en grupo y con nuestros vecinos para ahuyentar la soledad de la vejez”.
Esta transformación en La Buitrera es reflejo de la amplia red de amor y cuidado que despliega la Alcaldía a través de sus 32 Centros Vida en Cali, beneficiando a más de mil personas mayores diariamente. En estos entornos seguros y saludables, no solo protegen la funcionalidad física y cognitiva de los beneficiarios, sino que permiten a los profesionales realizar un seguimiento temprano de su salud. Para doña María Lucila y sus compañeros, sentirse acompañados, valorados y respetados reafirma que la vejez se puede vivir con plena dignidad y alegría en su propio territorio.
Zully Anacona Peña
Fotografías: Daniel Ochoa
Secretaría de Bienestar Social