El Plan Cristo Rey encuentra en la comunidad una aliada para recuperar el centro de Cali
- Tras superar años difíciles en las calles de Cali, Alfonso Marín trabaja desde el grupo cívico Los Calidosos para la transformación del centro de la ciudad.
Con el nuevo horizonte que el Plan Cristo Rey vislumbra para barrios como San Pascual, Ciudad Paraíso, Sucre y sus zonas circundantes, ciudadanos, que otrora fueron afectados directamente por el complejo entramado de problemáticas que brotaron del abandono histórico del sector, se unen también a la causa con el fin de saldar, de a poco, esa deuda.
Este es el caso de Alfonso Marín, quien a sus 70 años tiene una historia larga y oscilante, no sólo en Ciudad Paraíso, sino también en zonas como La Isla o San Juan Bosco: “Yo soy nacido aquí en Cali, ya fui habitante de calle cinco años, y antes de haber sido habitante de calle, fui suboficial del Ejército. Navegué cinco años también. Las malas decisiones de mi vida, los malos pensamientos me llevaron a ser habitante de calle”, contó, escarbando en sus recuerdos.
En su época como habitante de calle, Alfonso vivió debajo del puente de La Isla, entre norte y oriente de la ciudad, en la Calle 44 con Avenida 2. Fueron años de errar sin rumbo, hasta que la suerte y su propia voluntad impulsaron un giro total en su historia:
“Yo ya estaba cansado de vivir cinco años debajo del puente, solamente vivía para el consumo, haciendo cruces y con eso me sostenía. Pero en medio de mis creencias en Dios, le clamé a él y él me respondió, y ese día me trajo al Parque La María. Allí encontré unos habitantes de calle, y escuché cuando dijeron ‘vámonos que ya es hora de entrar al hogar’. Entonces a mí me sonó esa frase, y yo dije: ¿al hogar?, entonces me hice el bobo y cuando ellos arrancaron, me les vine detrás”.
El hogar del que hablaban era la Fundación Samaritanos de la Calle. Se quedó esa noche y, a partir de ahí, comenzó un proceso de más de 10 años que desembocó en su llegada al grupo cívico Los Calidosos: “vi que era un modo de yo poder ir avanzando en mi vida, de salir de ese fango donde estaba metido y ya me regresé al puente, pero ya no me regresé con el fin de quedarme, sino de salir de allí definitivamente”.
Hoy, Alfonso es uno de los 12 gestores comunitarios de Los Calidosos, participa de jornadas de limpieza y reforestación de la zona, orientador de transeúntes y hasta mediador de conflictos. Él, como pocos, puede atestiguar el cambio que se ha presentado.
“Este sector era, como dice el cuento, de hacha y machete, ¿no?, sálvese quien pueda. Pero gracias a Dios y a las intervenciones de las autoridades, esto ha tenido un cambio muy radical. Ya uno puede transitar, ya no hay tanto problema en ese sentido y como le digo, ahora con la intervención de las autoridades, pues ya esto pasó del infierno a la gloria”, rememoraba.
Parado en la mitad del lote de 21.000 metros cuadrados que albergará próximamente la Estación Central del MIO y el centro comercial Idilio, rodeado de retroexcavadoras, obreros y volquetas, Alfonso se permite soñar junto a toda la gente del centro:
“Gracias a Dios, gracias a las autoridades que ya colocaron su mirada en este sector. Ya podemos andar tranquilamente, no solamente nosotros, que vengan nuestros hijos, que venga la gente, que venga de donde sea y pueda estar segura, que pueda estar tranquila, disfrutar de un paisaje, disfrutar de un comercio”.
Él, como tantos caleños, quiere lo mejor para su ciudad, y ha encontrado la forma de aportar desde su lugar, acompañado simultáneamente del Plan Cristo Rey:
“Para nosotros es muy gratificante poder contribuir en algo a que la ciudad tenga un cambio, más que todo este sector, que está tan cerca al centro donde el turismo se mueve mucho, vienen los turistas y vienen a una zona bastante crítica cerca del centro y entonces, ¿qué dirán? Y también poder mostrarle al habitante de calle que sí se puede, que el querer es poder, nosotros somos un espejo para ellos, porque nosotros venimos de allá. Yo como le digo, habité cinco años debajo del puente de La Isla. Gracias a Dios, hoy soy otro”, concluyó don Alfonso.
Como don Alfonso, muchos ciudadanos se unen, directa o indirectamente, a la transformación que impulsa el Plan Cristo Rey. Una intervención que involucra a la ciudadanía y que no sólo busca recuperar espacios físicos y de infraestructura, sino también el espíritu cívico del centro de la ciudad, lugar que supo albergar su origen y que hoy, de la mano de la Alcaldía y de su comunidad pujante, proyecta un horizonte de desarrollo, bienestar y cultura.
Cali Somos Todos hermanados en la búsqueda por la recuperación urbana y social del centro de la ciudad.
Periodista: Jhonier Mejía Giraldo
Camarógrafo: Iván Camilo Herrera
CM: Juan Camilo Sánchez