Hacer lo correcto también construye confianza: la integridad en el ejercicio de la función pública
- La integridad se refleja en las decisiones que se toman diariamente durante el ejercicio de la función pública.
- Actuar con responsabilidad fortalece la confianza ciudadana y la transparencia institucional.
- Los valores son fundamentales para construir una administración cercana a la comunidad.
Santiago de Cali, 6 de octubre de 2026
La confianza de la ciudadanía en las instituciones no se construye únicamente a través de grandes proyectos o decisiones de alto impacto. También nace de las acciones cotidianas que se desarrollan en cada dependencia, oficina y espacio de atención al público.
Cada actuación realizada con responsabilidad y respeto, contribuye a fortalecer la percepción de transparencia y compromiso con el interés general.
Entre los valores que sustentan una gestión pública íntegra se encuentra la capacidad de actuar correctamente, incluso cuando no existe supervisión directa.
La integridad implica mantener coherencia entre los principios institucionales y las acciones que se realizan diariamente, entendiendo que el servicio público exige un compromiso permanente con la ciudadanía.
La promoción de este valor permite fortalecer la cultura organizacional y generar ambientes de trabajo orientados a la ética, la responsabilidad y el respeto por los recursos públicos. Asimismo, contribuye a consolidar una gestión basada en la confianza y el cumplimiento de los deberes que corresponden a quienes ejercen funciones públicas.
Desde el Departamento Administrativo de Control Disciplinario Interno de Instrucción (DACDII), se promueven acciones pedagógicas orientadas a generar reflexión sobre la importancia de los valores en el servicio público y su impacto en la construcción de instituciones más transparentes y cercanas a la ciudadanía.
“La integridad no depende de quién observa nuestro trabajo. Es una decisión que se refleja en cada actuación y que contribuye a fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones públicas”, reiteró Gustavo Arboleda Delgado, director del DACDII.
La ética pública se fortalece cuando los principios dejan de ser conceptos abstractos y se convierten en prácticas diarias.
Actuar con honestidad, responsabilidad y respeto por el interés general, permite consolidar relaciones de confianza y generar mejores condiciones para la prestación del servicio público.
Cali somos todos promoviendo una ciudad donde las instituciones trabajen cada día por el bienestar colectivo y el fortalecimiento de la confianza ciudadana.
Comunicaciones Departamento Administrativo de Control Disciplinario Interno de Instrucción