Del garabato a la esperanza: familias de Cali usan el arte como refugio para transformar el miedo tras la emergencia sísmica
- En el parque Pampalinda, niñas, niños, adolescentes y sus familias transformaron las huellas del pánico y la confusión en un mosaico de colores, como parte de las jornadas de apoyo psicosocial del Programa Familia y Niñez de la Secretaría de Bienestar Social.
Santiago de Cali, 11 de septiembre de 2026
Luego de los difíciles momentos vividos por la reciente emergencia sísmica que sacudió a la ciudad, la respuesta institucional no se ha detenido. En una jornada llena de expresión afectiva, que se realiza de lunes a viernes en el parque del barrio Pampalinda, la Secretaría de Bienestar Social, a través del Programa Familia y Niñez llevó a cabo la actividad “Transformando las emociones”, un espacio diseñado para el restablecimiento emocional y psicológico de la comunidad.
La dinámica comenzó sobre cartulinas blancas. Con marcadores y crayolas, los participantes plasmaron de manera libre los recuerdos del temblor: garabatos oscuros, trazos enérgicos, círculos, rayas, entre otros, que reflejaban la confusión, la rabia y el miedo experimentados durante la emergencia. Sin embargo, en un segundo momento, la consigna cambió: a cada uno de esos espacios y trazos se le dio vida con una paleta de colores diversa, convirtiendo lo que en principio parecía un caos sin forma en una obra llena de luz y creatividad.
Martha Borrero, del equipo psicosocial del Programa Familia y Niñez, explicó la intención pedagógica y terapéutica detrás del ejercicio: “Se le entregó una cartulina a cada niño, niña o adulto y se les pidió que recordaran el momento del terremoto o situaciones difíciles de miedo y rabia, rayando la hoja por todas partes. Luego les entregamos colores para que cada pedacito de ese garabateo lo coloreen diferente. Así comprendieron cómo un dibujo de puros rayones se transformaba en un cuadro muy colorido, mostrándoles que después de emociones muy difíciles vienen momentos de calma y que siempre podemos aprender de ellos”.
Para las familias asistentes, especialmente aquellas de sectores vecinos como las comunas 19 y 20, estas jornadas representan una ayuda fundamental en la recuperación emocional de sus hijos e hijas y un reconocimiento de que el bienestar mental y psicológico, es un eje central en la recuperación de la ciudad.
Lucía Vanessa González, habitante de la comuna 19, quien participó activamente en el taller junto a su familia, destacó el impacto de estas metodologías: “Me parece chévere que tengan en cuenta a la niñez, que de acuerdo con ese trauma que se pasó por el terremoto tengan un espacio para descargar sus emociones y liberar sentimientos reprimidos. Por medio del arte o del dibujo sueltan sus preocupaciones y miedos. Es importante que la Alcaldía se interese en los niños del sector, porque aquí también hay gente a la que le fue muy mal y estas actividades ayudan a desestresarse y cambiar un poco su realidad”.
Por su parte, Jessica Caipe, residente de la comuna 20, valoró la apertura de espacios donde la infancia pueda expresarse libremente en compañía de sus seres queridos: “Me pareció una actividad muy bonita porque ellos expresan lo que sienten y, aparte de eso, se distraen”.
Con iniciativas como “Cali vuelve a sonreír”, la Administración Distrital reafirma su compromiso de acompañar a la ciudadanía no solo en la atención física y logística de las emergencias, sino en el cuidado del corazón y la salud mental de cada familia caleña, demostrando que incluso tras la tormenta, los colores de la resiliencia vuelven a brillar.
Mayra Natalia Viveros Vásquez
Comunicaciones Secretaría de Bienestar Social