Ante el Concejo Distrital, la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana explicó el papel de los CALI luego del terremoto
La Alcaldía responde a la emergencia desde los territorios: los CALI son puntos de articulación para ayudar a las comunidades afectadas.
- La Alcaldía de Cali, a través de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana, gestionó y entregó 4.296 unidades de ayudas humanitarias con apoyo de los territorios para atender a comunidades afectadas en 12 comunas, 4 cabildos y 15 corregimientos.
- Los CALI no fueron centros de acopio ni administraron las ayudas: funcionaron como puntos de articulación y apoyo logístico entre la Administración Distrital, las comunidades, las JAC, las JAL y otros actores territoriales.
- Sobre el estado de los CALI, la mayoría retomaron su operación 24 horas después del terremoto; siete presentaron afectaciones estructurales severas y suspensión temporal de sus sedes principales.
Santiago de Cali, 3 de septiembre de 2026
La respuesta de Cali al terremoto del pasado 10 de agosto también se construyó desde los territorios. A través de los Centros de Administración Local Integrada (CALI), la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana articuló las necesidades de las comunidades con la oferta institucional, las Juntas de Acción Comunal (JAC), las Juntas Administradoras Locales (JAL) y otros actores territoriales, contribuyendo a gestionar la entrega de 4.296 unidades de ayudas humanitarias.
El papel de los CALI fue el de puntos de articulación y apoyo logístico, no el de centros de acopio. Desde estos espacios se recibió información sobre las necesidades de las comunidades, se orientó a las familias sobre las rutas de atención y se coordinó con las instancias competentes la llegada de los apoyos a los territorios. Las ayudas fueron gestionadas y entregadas en 12 comunas, 4 cabildos y 15 corregimientos.
Así lo explicó la secretaria de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana, Juana Cataño, durante la plenaria extraordinaria del Concejo Distrital realizada este miércoles (02.09.2026), en respuesta al llamado de la corporación para conocer la actuación de los CALI y de la Secretaría durante la emergencia.
“Desde el minuto cero nos articulamos con cada uno de los jefes de los CALI, garantizando inicialmente su cuidado físico e integral y verificando las condiciones de cada una de las sedes donde se prestan servicios a la comunidad. Nuestro propósito fue velar por la integridad de estos espacios para continuar atendiendo a los caleños y, al mismo tiempo, llegar a los sectores donde se concentraban las mayores afectaciones y donde estaban las familias que necesitaban acompañamiento”, explicó Cataño.
Los CALI: una red territorial para conectar necesidades y respuesta institucional
La emergencia puso a prueba no solo a las familias y comunidades, sino también la capacidad de la institucionalidad para mantener su presencia en los territorios. Por eso, una de las primeras acciones de la Secretaría fue verificar las condiciones de los CALI y de sus equipos de trabajo, para determinar dónde podían continuar prestando atención presencial y dónde era necesario activar alternativas.
La mayoría de estos espacios retomaron su operación 24 horas después del terremoto, convirtiéndose en puntos de orientación para los damnificados y de articulación de las diferentes rutas institucionales.
Las evaluaciones estructurales y técnicas determinaron que los CALI 2, 6, 9, 10, 15, 16 y 19 presentaron afectaciones estructurales severas, por lo que sus instalaciones principales tuvieron que ser suspendidas temporalmente.
Los CALI 1, 3, 4, 8, 12, 13, 14, 17, 18, 20, 21, 22 y 23, con afectaciones leves o moderadas, mantienen o han restablecido progresivamente la atención presencial, de acuerdo con las condiciones de cada sede. Los CALI 5, 6, 7 y 11 prestan atención en sedes alternas.
Esta red permitió que, incluso con parte de la infraestructura afectada, la Administración Distrital mantuviera presencia territorial y capacidad de respuesta.
Los CALI no administraron las ayudas humanitarias
Durante su intervención ante el Concejo, la Secretaría hizo una precisión frente a uno de los principales interrogantes planteados: los CALI no fueron habilitados como centros de acopio ni tuvieron bajo su responsabilidad la administración de las ayudas humanitarias.
En determinados casos, funcionarios de los CALI apoyaron temporalmente procesos de recepción, organización y entrega, siempre en coordinación con las Juntas de Acción Comunal y las entidades competentes, entre ellas la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres.
La diferencia es fundamental: los CALI actuaron como canales de articulación territorial, permitiendo conectar las necesidades identificadas directamente en las comunidades con las entidades y organizaciones encargadas de gestionar y entregar los apoyos.
“La articulación se dio desde el minuto uno. A través de los enlaces de la Secretaría y de la Alcaldía se canalizaron las necesidades del territorio y se gestionaron las ayudas para atender a la comunidad. Aunque nuestra sede temporal de Pampalinda sufrió afectaciones, los servicios continúan prestándose en parques y otros espacios a los que hemos llegado con nuestras carpas”, explicó Katherine Castaño, jefe de Oficina del CALI 19 y encargada del CALI 10.
Por su parte, Jhon Carlos Hormaza, jefe de Oficina del CALI 17, explicó que este espacio facilitó la coordinación con la comunidad para que los apoyos fueran entregados de manera organizada:
“No tenemos el control ni hemos sido centro de acopio de las ayudas humanitarias. Hemos servido como canal entre la comunidad afectada y la Administración Distrital para facilitar la recepción y entrega organizada de mercados, hidratación y kits de aseo, en coordinación con las JAC de la Comuna 17”, aseveró Hormaza.
Jefes de los CALI y organizaciones comunitarias fueron clave para llegar a quienes más necesitaban ayuda
La respuesta territorial se apoyó en el conocimiento que tienen los líderes comunitarios sobre sus propios barrios, comunas y corregimientos. La articulación entre jefes de los CALI, JAC, JAL y grupos de valor permitió identificar necesidades, verificar información y orientar los apoyos hacia las familias más afectadas.
Este trabajo se desarrolló tanto desde las sedes habilitadas como mediante jornadas itinerantes en los territorios, especialmente en aquellos sectores donde las condiciones de las instalaciones impedían prestar atención desde los puntos habituales.
Para las comunidades, esa presencia institucional significó algo más que un trámite: representó la posibilidad de encontrar orientación y acompañamiento en medio de una emergencia.
Ainer Aristizábal, habitante del barrio Primero de Mayo y beneficiario del CALI 17, destacó la atención recibida:
“Después del terremoto vimos que la ciudad se infartó, pero los servicios volvieron a prestarse rápidamente en nuestro CALI 17. Vine a recibir información y formularios para solicitar la ayuda y fue bastante importante lo que me suministraron. La atención fue muy buena. Con el apoyo de la Alcaldía y los CALI vamos para adelante”.
En la misma línea, Martha Díaz, presidenta de la JAC del barrio Ciudad Capri, resaltó el trabajo conjunto con la institucionalidad:
“No ha sido solamente atención desde un teléfono o desde un escritorio; hemos tenido personas trabajando hombro a hombro con la comunidad, orientándonos y ayudándonos a encontrar soluciones. Como Junta de Acción Comunal hemos podido hacer el censo de las familias afectadas y priorizar a quienes más necesitan ayuda”.
$18.000 millones para recuperar los CALI
Frente a las inquietudes relacionadas con el estado de estas infraestructuras, la Secretaría explicó que la Administración Distrital, en el marco del empréstito y de su estrategia de desconcentración de servicios, destinó $18.000 millones para la recuperación integral de los CALI.
La secretaria Juana Cataño recordó que nueve de estas infraestructuras ya fueron entregadas, luego de procesos de recuperación adelantados antes de la emergencia y verificaciones realizadas posteriormente para garantizar condiciones adecuadas de atención.
“De manera progresiva hemos fortalecido la atención a la ciudadanía, tanto a través de canales virtuales como con presencia en los territorios, en los CALI habilitados y en las sedes temporales dispuestas ante las circunstancias que hemos enfrentado”, reiteró Cataño.
La experiencia de la emergencia evidenció así la importancia de contar con una red territorial capaz de adaptarse ante situaciones extraordinarias: cuando una sede se afecta, la presencia institucional no puede desaparecer del territorio.
Por eso, la Alcaldía de Cali, a través de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana continuará fortaleciendo la articulación con las comunidades y sus organizaciones, para que los CALI sigan cumpliendo su propósito de acercar la institucionalidad a los territorios, orientar a la ciudadanía y conectar las necesidades de las comunidades con la respuesta de la Administración Distrital.
En una emergencia, estar cerca no significa solamente tener una oficina abierta. Significa saber dónde está la necesidad, escuchar a la comunidad y activar la respuesta institucional para llegar hasta ella.
¡Cali Somos Todos!
Comunicaciones Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana