Familias afectadas del barrio Bueno Madrid se hospedan en un hotel, gracias a la gestión de la Alcaldía de Cali
- Más de 400 personas damnificadas han sido ubicadas temporalmente en hoteles de Cali. La estrategia es articulada entre Alcaldía, COTELCO y el sector privado, mientras avanza el proceso de reconstrucción de la ciudad.
- 54 personas de 10 familias permanecen actualmente alojadas en el Hotel Obelisco: algunas de ellas son habitantes del barrio Bueno Madrid.
Santiago de Cali, 28 de agosto de 2026
La cancha de fútbol del barrio Bueno Madrid se convirtió durante varios días en el refugio de familias que ya no podían regresar a sus viviendas. El terremoto del 10 de agosto dejó graves afectaciones en dos bloques con más de 100 apartamentos, obligando a sus habitantes a evacuar por recomendación de los equipos técnicos que evaluaron las edificaciones.
Durante varios días, algunas de estas familias durmieron sobre el suelo de la cancha, cerca del Parque del Chontaduro. Allí compartieron el miedo, la incertidumbre y la preocupación, mientras esperaban una alternativa que les permitiera dejar atrás las noches casi a la intemperie.
Una de ellas fue Alexandra Hernández, oriunda de Puerto Tejada, quien vivía en alquiler en uno de los bloques, junto a sus hijos y nietos. Su vivienda sufrió afectaciones en los muros, las escaleras y el balcón. Los profesionales que inspeccionaron el inmueble determinaron que no era habitable y recomendaron evacuarlo de inmediato.
“Nos dijeron que no era habitable, que necesitábamos evacuar por seguridad de los niños, que más valía la salud que cualquier otra cosa. Por esa razón, hicimos un albergue improvisado con todos los vecinos en la cancha de fútbol del barrio”, contó.
La situación en la cancha tampoco fue sencilla. El frío, la incomodidad y la falta de condiciones adecuadas, comenzaron a afectar a los integrantes de las familias. Una de sus hijas presentó fiebre, dolor de estómago y malestar general. “Imagínese uno dormir en el pasto con los niños”, recordó Alexandra.
El cambio llegó después del proceso de censo y caracterización, adelantado por la Administración Distrital. A partir de esa identificación, las familias fueron trasladadas progresivamente a hoteles de la ciudad. En el caso del barrio Bueno Madrid, varias familias llegaron al Hotel Obelisco, donde encontraron una habitación, alimentación y acompañamiento permanente, gracias a la gestión de la Alcaldía de Cali.
“Gracias a la alcaldía estamos casi todos los del bloque aquí y en otros hoteles también. Se han portado excelentemente, la atención ha sido increíble: recibimos atención médica, kits de aseo y están pendientes de todo”, relató Alexandra.
El alojamiento temporal no se limita a entregar una cama
En el Hotel Obelisco, funcionarios de la Alcaldía de Cali realizan seguimiento permanente a las familias y están atentos a todas sus necesidades.
Daniela Hinestroza, abogada de la Subsecretaría de Promoción y Fortalecimiento, adscrita a la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana, explicó que el objetivo es garantizar una atención integral.
“Nos estamos encargando de suplir todas las necesidades que ellos tienen, como es la alimentación, aseo y salud. Estamos tratando de que esta ayuda sea lo más integral posible para el bienestar de ellos como personas discapacitadas, niños y adultos”, manifestó la funcionaria.
El acompañamiento se desarrolla durante buena parte del día, con funcionarios distribuidos en jornadas que permiten mantener presencia desde las primeras horas de la mañana hasta la noche. La atención incluye seguimiento a los niños, personas con discapacidad y ciudadanos que requieren atención especial.
Una mano amiga del gremio hotelero
La estrategia de alojamiento temporal hace parte de una respuesta más amplia de la Administración Distrital frente a la emergencia. La articulación con la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (COTELCO) y el sector privado, ha permitido disponer de diferentes hoteles para las familias que no pueden regresar a sus viviendas. Actualmente son más de 400 las personas alojadas bajo esta modalidad en diferentes establecimientos de Cali.
Entre las huéspedes del Hotel Obelisco también se encuentra Zulima Montilla, con 51 años de edad. Ella vive con las secuelas de una poliomielitis que sufrió desde los cinco años y utiliza silla de ruedas. El día del terremoto se encontraba en su apartamento, donde vivía sola junto a su perrita, su compañera y apoyo emocional.
Sus sobrinas, que viven cerca, fueron fundamentales para auxiliarla durante la emergencia. Después del terremoto, Zulima tuvo que abandonar su vivienda y permanecer durante más de una semana en el albergue improvisado en la cancha de Bueno Madrid.
Ahora, desde una habitación del hotel, asegura que se siente protegida y agradecida. “Aquí han dado muchísima atención y ayudas; han estado muy pendientes de mí. Les agradezco infinitamente porque en mi caso han sido muy especiales y, gracias a Dios, he tenido el apoyo. Me han tratado como una reina”, comentó.
Pero el bienestar que hoy encuentra en el hotel no elimina la nostalgia. Zulima extraña su barrio, sus vecinos y, especialmente, su rutina. Ella vende chance y quiere volver a trabajar, recuperar su independencia y reencontrarse con la vida que tenía antes del terremoto.
“Yo ya quiero estar en mi barrio con toda la gente que me conoce; estar en mis actividades”, dijo entre lágrimas.
Su historia representa la de muchas personas que hoy cuentan con un techo seguro, alimentación y atención, pero que todavía esperan recuperar aquello que el terremoto interrumpió: su casa, su barrio, su trabajo y su cotidianidad.
Mientras avanzan los procesos de recuperación y búsqueda de soluciones, los hoteles se han convertido en un punto de albergue digno para cientos de damnificados. El propósito de esta respuesta es que ninguna familia tenga que volver a dormir en una cancha o permanecer en la calle mientras encuentra una alternativa.
Fernando Andrés Quintero
Cámara y fotos: Juan Esteban Galeano
Comunicaciones Alcaldía de Cali