Guardianes de la palabra: intérpretes para que la lengua no se pierda
- Cuatro intérpretes de lengua indígena ayudan a la adaptación de niños y niñas al sistema educativo
Santiago de Cali, 4 de julio de 2025
Entre pupitres, cuadernos abiertos y miradas curiosas, camina Milton Negría, intérprete de español y guardián del Woun Meu, lengua propia de las comunidades indígenas Wounaan.
Milton llegó a Cali desplazado por la violencia, junto a diez familias del Bajo San Juan, en el Chocó. “Vivíamos felices en nuestros resguardos ancestrales. Teníamos cultivos, animales, nuestras costumbres. Pero cuando llegamos a Cali todo fue muy difícil”, recuerda Milton desde su aula de clases en la Institución Educativa Hernando Navia Varón, en el barrio La Floresta.
Hoy es uno de los cuatro intérpretes indígenas vinculados a la Secretaría de Educación Distrital, desde donde acompaña a 18 niñas y niños de su comunidad en su proceso de adaptación escolar.
Esta estrategia es pionera en Cali y nació de un proyecto impulsado por la Secretaría de Educación, desde donde se comprendió que no se trata solo de enseñar español, sino de construir puentes entre culturas, lenguas y formas de aprender.
“Los niños casi no entienden el español. Me toca traducir del Woun Meu al español para que comprendan lo que la profesora está enseñando”, cuenta Milton, quien además apoya en procesos de convivencia y orientación escolar.
Lo hace con paciencia, con firmeza y con la convicción de quien sabe que enseñar su lengua no es solo un acto de traducción, sino también una forma de resistencia.
“Sentíamos frustración. Los niños no hacían las tareas, pensábamos que era desinterés. Luego supimos que muchas mamás tampoco sabían leer. Entonces entendimos que teníamos que cambiar la forma de enseñar”, explica la docente Elvira Cifuentes.
Esta experiencia demuestra que la inclusión real no ocurre solo desde el discurso, sino desde las acciones. Que la diversidad no es un obstáculo, sino una oportunidad para construir una ciudad más humana.
Milton no solo enseña palabras. Enseña a mirar desde otro lugar, a escuchar con otros oídos. Gracias a su labor y al respaldo de la Alcaldía de Cali, hoy estos niños Wounaan no solo aprenden español y matemáticas: aprenden sin renunciar a su lengua, a su tierra, a su historia.
Para las docentes, el impacto ha sido transformador, “Con el intérprete hemos ganado muchísimo. Ya los niños leen, deletrean, comprenden. Esto, para nosotros, ha sido una innovación total”, afirma la profesora Elvira Cifuentes.
Y los estudiantes lo confirman: “aquí aprendimos mucho español. Yo quería aprender”, dice Yari Chamarra, niña Wounaan.
Enseñanza y aprendizajes que se viven mutuamente, los docentes también han descubierto en sus estudiantes nuevas formas de expresión, conocimientos tradicionales y cosmovisiones que enriquecen el aula. “Hoy aprendimos que ellos usan los desechos de ciertas plantas para decorar su piel. Nosotros no lo sabíamos, pero ellos sí”, cuenta la profesora Ana Mariela Kreisberger.
Gracias al acompañamiento de intérpretes de lengua indígena, los niños provenientes de resguardos ancestrales que han llegado a Cali desplazados por la violencia pueden integrarse de manera armoniosa al sistema educativo público de la ciudad.
Jorge Gutiérrez Leyva
Oficina de Comunicaciones
Alcaldía de Santiago de Cali