Comerciantes y salseros celebran el inicio de la Ruta de la Salsa y su renovación urbanística
La Alcaldía de Alejandro Eder está comprometida con la transformación del barrio Obrero, con el objetivo de potenciar el talento, la economía y la calidad de vida de su gente, que durante 106 años ha hecho de este sector un punto emblemático de Cali.
Calzadistas, melómanos y comerciantes vinculados al mundo de la salsa aplauden los avances de la Ruta de la Salsa, una iniciativa que se impulsa de manera conjunta entre la comunidad y la administración municipal, a través de la Secretaría de Cultura y otros organismos.
El barrio Obrero, cuna de la caleñidad

Delio Díaz Galindo, quien lleva casi 60 años viviendo en el Barrio Obrero, es reconocido por su labor en la fabricación de calzado. Su tienda es uno de los puntos emblemáticos para el diseño de zapatos exclusivos para bailarines de salsa, y su voz es una de las más respetadas en el sector cuando se habla de confección en cuero.
Él ve con optimismo la transformación que vive el barrio: “creemos que ahora el sector va a estar mucho mejor. Desde que vivo aquí he tenido mi negocio, heredado de mis padres, fabricando calzado, bolsos y otros elementos en cuero. He luchado por mantenerlo y, aunque ha habido momentos difíciles, han sido más los buenos. Estoy seguro de que todo lo que se está anunciando nos va a beneficiar”.
Don Delio ha pasado gran parte de su vida entre herramientas de marroquinería y la rumba en las esquinas del barrio. Recuerda con nostalgia el desaparecido Bar Mereo y aquellas tres esquinas clave del sector que hoy resuenan dentro de la Ruta de la Salsa.
“Se nos hace que con esa ruta la cosa va a ser mucho más maravillosa, porque nos va a dar muchas oportunidades para vender y crecer como barrio”, afirma con optimismo.
Los vecinos del barrio se sienten orgullosos de ser parte del lugar donde nació buena parte de lo que significa ser caleño.
“Es muy gratificante saber que en estas casas nacieron los bailes de cuota, también conocidos como ‘agua de lulo’, que tenemos sitios emblemáticos como La Matraca, El Chorrito Antillano, La Nellyteka y los tradicionales talleres de calzado. Además, aquí se han formado grandes figuras del deporte y de la política, como Carlos Holguín Sardi. Todo esto hace del barrio Obrero una verdadera amalgama de cultura”, comenta otro habitante.
La caleñidad tiene raíces profundas aquí, no solo en su estilo de baile, sino también en su historia social:“En 1977, cuando muchos de los jóvenes que venían de la movida de los años 60 alcanzaron la mayoría de edad, comenzaron a vivir y a aportar activamente a la salsa”, recuerdan los vecinos.
El ritmo vivo en los negocios de la salsa

El barrio Obrero alberga una amplia oferta de salsotecas y espacios dedicados a la música. Uno de ellos es Melassa Club, ubicado en la Carrera 11B #24-59, una esquina imperdible que ahora hace parte de la Ruta de la Salsa.
Melassa significa Melanina, Salsa y Sabrosura, un concepto creado por Julián Salsa, un melómano apasionado por Cali y el Barrio Obrero, donde llegó hace tres años con una propuesta innovadora para la escena cultural local.
“Antes de llegar al barrio, estudié el Plan Especial de Salvaguardia y descubrimos que lo que hacemos con Melassa es importante para la ciudad. Cuando llegué, identifiqué que, aunque es un barrio muy salsero, no había un sitio donde se vendieran LP, por eso trajimos una propuesta diferente”, explica Julián.
Este establecimiento ahora hace parte oficial de la Ruta de la Salsa, una oportunidad para fortalecer los procesos culturales de Cali desde la Comuna 9.
“Es una avance que viniera el alcalde, pusiera la primera piedra y se comprometiera, ya sabemos que sí o sí va a pasar. Aquí ya habían sitios que estaban trabajando en pro de la cultura salsera como el Museo de la Salsa, Matraca, y más. Y creo que lo que va a pasar con la intervención va a afianzar lo que ya veníamos haciendo. La idea es continuar esa labor y que lleguen muchos más turistas a conocer la importancia del barrio y sus espacios donde se van a beneficiar todos los comerciantes del sector y seguiremos mostrándole al mundo que somos la capital de la salsa” agrega el comerciante.
Otro punto icónico es el Chorrito Antillano, ubicado en la carrera. 9 #23-02, dirigido por Diego Fernando Giraldo,quién ha conservado 15 años de tradición con la guaracha, pachanga y la vieja guardia, gracias a su padre.
“La Ruta de la Salsa ha sido muy importante para nosotros como empresarios, como discoteca y como cultura, porque a través de ella impulsamos la tradición de la vieja guardia y sus ritmos antillanos. Es una oportunidad especial para el turismo”, destaca Diego.
La Ruta de la Salsa hace parte del plan patrimonial del complejo musical-dancístico de la salsa en Santiago de Cali, que incluye un proyecto de renovación urbana que fortalecerá la identidad cultural de este emblemático sector de la ciudad. Serán más de 9400 metros cuadrados intervenidos en su primera fase, que incluye andenes, zonas verdes, redes de servicios públicos y actividades culturales.
Geraldine Muñoz Asprilla
Oficina de Comunicaciones
Alcaldía de Cali