Zapatero a tus zapatos, la historia de la salsa que pasó de los talleres a las pistas del Obrero
Santiago de Cali, 1 de julio de 2025
A mediados del siglo XX, Cali no era la ciudad de más de 2 millones de personas que es hoy. De hecho, era una urbe pequeña cuyos límites se situaban en lo que hoy es el edificio de Comfandi El Prado, que para esa época no existía y en su lugar se encontraba el matadero municipal.
Con una economía agrícola e industrial, un posicionamiento favorable para el flujo de mercancía hacía el Pacifico, el sur y el centro del país, Cali florecía, tanto que las élites que vivían en los barrios más tradicionales como Granada o El Peñón necesitaban obreros para sus negocios. Es por esto que la ciudad empezó a recibir una gran oleada de migrantes que buscaban oportunidades y se asentaron en la periferia del centro, en un lugar que, el 20 de junio de 1919, sería llamado el barrio Obrero.
El barrio Obrero desde sus inicios fue uno variopinto, pues colombianos y extranjeros, sobre todo ecuatorianos, vivían allí y se dedicaban a múltiples labores, de hecho, este último grupo trajo consigo el arte de la zapatería, el cual se benefició del matadero ubicado a tan solo 2,6 kilómetros, pues la materia prima se sacaba de lunes a sábado, llegaba rápido y permitía a estos artistas generar diseños que causaban furor por todo el Valle.
Claudia Sáenz, presidenta de la JAC del barrio Obrero, cuenta como es que los zapateros cambiaron la historia no solo del barrio, sino de Cali entera, pues fueron ellos quienes durante sus días de descanso popularizaron el ritmo por el cual hoy es conocida la Sucursal del Cielo.
“Los lunes, las curtiembres no trabajaban porque los domingos no había matadero. Entonces, al no haberse producido el cuero, pues no había materia prima con la cual trabajar. Era por esto que los zapateros, que tomaban y bailaban desde el sábado, continuaban su rumba los lunes y empezaban a bailar salsa con sus zapatos de cuero que hacían sonar las baldosas, gracias a esto hoy en día tenemos ‘los lunes de zapateo’ en el Chorrito Antillano y la Neliyteka”, dijo Sáenz.
A pesar de que de los múltiples talleres y tiendas de calzado que algún día decoraron la calle Obrero, en su mayoría han desaparecido, hoy en día prevalece la tradición de cortar, pulir, coser y crear obras de arte en cuero, las cuales no son solo un deleite a la hora de utilizarlos, sino que es toda una experiencia adquirirlas y gozar un poco de esta tradición caleña.
Gabriel Cardona es uno de esos zapateros herederos del legado de los primeros entusiastas del calzado en Cali. Su tienda, ‘Calzado Estiven’, la cual tiene 30 años, se encuentra ubicada la calle 22ª #11d-66, en plano corazón de un barrio que hoy en día aún huele a marroquinería.
“Hace más o menos 27 años, el comercio del calzado acá era muy bueno, pero cuando se inauguró el puente de la 25, desviaron las rutas de los buses que pasaban por acá y las ventas comenzaron a caer, también, con la llegada del calzado chino todo se complicó, muchos de los negocios cerraron, pero algunos nos mantenemos. No obstante, tras la pandemia todo se complicó aún más… Sin embargo, la presidenta de la Junta de Acción Comunal propuso una feria que se llama Calza Obrero, la cual tuvo el apoyo de la Alcaldía y eso nos ha dado un respiro, ver como las calles nuevamente se llenaban de personas que querían unos zapatos de calidad fue hermoso”, contó Cardona.
En la actualidad, la historia de los zapateros del Obrero se sigue escribiendo, pues como Gabriel, aún hay varios que siguen trabajando el cuero para darles a los caleños y a los turistas lo mejor de este arte arraigado en el corazón del barrio de la salsa.
“El barrio Obrero es uno de oportunidades, comprar el calzado acá es adquirir algo de calidad, acá no solo vendemos para Cali, surtimos a nivel nacional, ahora con la inversión que hace la Alcaldía, cuando terminen las obras que van a remodelar el barrio, sé que todo va a mejorar, la espera valdrá la pena”, afirmó Gabriel Cardona.
De la inversión de la que habla Gabriel es la transformación urbana y social del barrio Obrero denominada la Ruta de la Salsa, que incluye un proyecto de renovación urbana y social que fortalecerá la identidad cultural de este emblemático sector de la ciudad. Serán más de 9400 metros cuadrados intervenidos en su primera fase, que incluye andenes, zonas verdes, redes de servicios, mejor iluminación y actividades culturales.
Julián Trujillo
Oficina de Comunicaciones
Alcaldía de Santiago de Cali