Más de un millar de emergencias arbóreas confirman que “la moda sí incomoda”
En 2022 se presentaron en Cali alrededor de 355 incidentes por caídas de ramas o volcamiento de árboles. En más del 90% de los casos se trataba de ficus benjamina.
De pequeños nos enseñan que no debemos hablar con desconocidos ni llevar extraños a casa, por nuestra seguridad. Si los mayores siguiéramos esas mismas instrucciones, hoy no tendríamos en la ciudad más de 11 mil ficus benjamina y cerca de 4000 tulipanes africanos en los separadores viales y zonas verdes de Cali.
Esta mala práctica ambiental, de sembrar especies forestales desconociendo el Plan de Silvicultura Urbana, es responsable de más de un millar de incidentes por volcamiento de árboles y ramas en los últimos cinco años.
Solo en 2022 se presentaron alrededor de 355 incidentes con individuos arbóreos volcados. En más del 90% de los casos se trataba de ficus benjamina, una especie arbórea de gran altura, raíz superficial y madera leñosa, que la hace susceptible al volcamiento por fuertes vientos.
También conocido como higuera llorona o ficus de hoja pequeña se considera una especie invasora, no solo debido a su origen asiático sino a su capacidad para crecer y desplazar rápidamente a las especies nativas.
Las especies Moráceas como el ficus poseen una gran capacidad de generar raíces aéreas, que crecen sobre otras plantas y estructuras, compitiendo con las nativas de manera ventajosa por recursos como agua, luz y nutrientes, alterando el equilibrio ecológico en los entornos que colonizan.
En la década de los 60, por su belleza, forma y brillo, comenzó a popularizarse la utilización de pequeños arbustos de ficus en los hogares caleños, con el propósito de adornar las salas y otros espacios. Pocos años después, este individuo arbóreo, gracias al cuidado, cariño y amor por la naturaleza que caracteriza a quienes vivimos en la ‘sucursal del cielo’, alcanzó una altura considerable que motivó a sus cuidadores a trasplantarlo frente a casas, parques o separadores viales, con las consecuencias que tenemos 30 o 40 años después.
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Esta especie considerada invasora por el Instituto Alexander Von Humboldt, junto al tulipán africano, es la responsable de más del 90% de los incidentes por volcamiento y caída de ramas que se han presentados en la ciudad. De las dos y de acuerdo con el censo arbóreo, actualmente tenemos 11 mil y 4000 especímenes, respectivamente.
El filósofo español Jorge Ruiz de Santayana dijo alguna vez: “quien olvida su historia está condenado a repetirla”. Hoy los caleños nuevamente estamos introduciendo a la ciudad las especies que, seguramente, nos van a traer estos mismos inconvenientes en el futuro.
Actualmente Cali está viviendo la “moda” en los viveros del Ficus Lyratha, una especie arbórea con sus hojas grandes llamativas en un verde oscuro y un crecimiento erguido, que puede superar los 13 metros de altura. Es comercializado como una planta para adornar los rincones de casas y/o apartamentos.
¿Qué sucede cuando el gusto por este árbol termina? Algunas personas los regalan, otros los desechan en separadores viales o parques y algunos buscan la zona verde más cercana y los siembran.
Si en alguna de estas situaciones el árbol logra desarrollarse, su imponencia de entre 12 a 15 metros de altura y copa de unos 30 metros, lo convertirá en un gigante cuyas raíces abrazarán cuanta fuente de agua esté cerca, ya sea tuberías de acueducto o alcantarillado. Y es en este punto donde el caos de una siembra inadecuada abrirá un nuevo capítulo de una lección no aprendida.
Para tener en cuenta…
Sembrar el árbol ficus Lyrata en zonas verdes con urbanismo cercano, a futuro generará riesgos a la infraestructura. Esta especie crece hasta convertirse en un árbol de gran tamaño, lo que causará daños a pavimentos y cimentación de casas y edificios. Además, sus raíces pueden extenderse por debajo del suelo y dañar las tuberías, pisos, andenes y otros elementos de la infraestructura urbana.
Esta especie tiene la capacidad de ser invasora en algunas regiones, lo que puede tener un impacto negativo en la biodiversidad local. Por lo tanto, es recomendable evaluar cuidadosamente las condiciones locales antes de considerar plantar ficus Lyrata en áreas urbanas.
Recuerde que no hay arboles malos. Existen los árboles mal sembrados, mal plantados o en emplazamientos inadecuados.
Camilo Salamanca - Profesional Grupo de Flora - Dagma
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