El jaguar, un ícono del desarrollo sostenible para el planeta
Actualmente todas las autoridades ambientales, incluyendo al Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente - Dagma -que tiene predios de su jurisdicción donde habitan felinos- desarrollan proyectos en Sudamérica para la conservación de estas poblaciones porque son una especie muy importante para el equilibrio del ecosistema.
Estos proyectos tienen como objetivo trabajar con las comunidades locales para evitar los ataques de felinos como jaguares y que los ganaderos no tomen represalias al respecto. “El jaguar es una especie sombrilla para el ecosistema, es decir, que requiere de grandes extensiones de tierra para subsistir de forma natural y funciona como un canal para la conservación de todo el ecosistema asociado”, explica Jacobo Chamarro, biólogo e investigador de la Fundación Pantera, una ONG internacional que trabaja captando fondos para la conservación de grandes felinos, también de los pequeños gatos.
Y fue este felino fuente de inspiración para el artista plástico y visual, Paul Barrios, quien para desarrollar el proyecto ‘Crónica de Club Colombia’, plasmó en las paredes de la carrera 4ª con calle 5ª de Cali, un mural en el que retrata a un jaguar que está siendo cargado en unas mallas y es transportado por unos hombres vestidos de corbata con el fin de mostrar la amenaza de esta especie. “Los espacios de la calle deben usarse para denunciar asuntos de interés social y ambiental y que no sean solo espacios para embellecer”, comenta Barrios.
El Dagma continuará trabajando por conservar los espacios para el paso de los jaguares para que se muevan libremente, donde los individuos jóvenes puedan desarrollarse, reproducirse y se puedan reducir todas las amenazas como lo es la cacería furtiva, retaliaciones por temas de ganadería y demás.
Conozca acerca del jaguar
El jaguar es el único gato que puede rugir. A diferencia del puma y otros felinos, es una de las especies más adoradas por todas las culturas de Mesoamérica que habita el norte de México hasta el norte de Argentina, además de ser una inspiración para muchos muralistas y artistas en diferentes partes de latinoamérica, gracias a que representa un gran poder por ser uno de los depredadores tope dentro de la cadena alimenticia.
Se piensa que el jaguar, a diferencia del puma, no tiene subpoblaciones, como lo es el puma de América que tiene diferentes subespecies, es distinto el puma que está en el norte de Brasil al que está en Costa Rica o en la Patagonia; Colombia es un punto muy importante porque es donde pasan el flujo de las poblaciones de jaguar que atraviesan toda la zona de América Latina y Centroamérica. “El Tapón del Darién es un corredor entre Mesoamérica y Suramérica, justamente termina aquí en la parte de Colombia y el jaguar empieza a distribuirse a la zonas de Sur América entrando por Colombia”, explica Chamorro.
El jaguar está amenazado desde que llegaron todas las actividades de la época industrial, entre ellas fue el comercio de su piel, convertirlos en objetos de rituales, además que la caza y la ganadería extensiva redujo notablemente sus poblaciones. “Hemos dañado los corredores, fragmentándose por la construcción de islas verdes causadas por actividades agrícolas, y de eso se trata el corredor jaguar, conectar poblaciones de jaguares para proteger, mantener y conservar sus redes”, enfatiza.
“El estado de amenaza del jaguar depende en qué zona se esté hablando, si a nivel regional o global. Por ejemplo, en el Valle del Cauca desde la cordillera occidental y por todo el corredor del Pacífico se ven grandes comunidades de jaguares” dice Camilo Caicedo, biólogo del equipo de Fauna Silvestre del Dagma.
“Al igual que el jaguar, muchas comunidades indígenas están muy desprotegidas y no pudieron retornar a su territorio porque sus hábitats han sido destruidos”, comenta Paul Barrios, artista plástico y visual que tuvo cercanía a las comunidades Wounaan Noma-m del pacífico colombiano, gracias a su proceso investigativo sobre la orfebrería, el oro y su interés particular por su cultura.
La imagen del Jaguar llega a Paul porque durante su proceso de creación de collages encontró un logotipo que atrajo su atención: el Tunjo, que es una pieza en oro que hacían los indígenas antes de que llegaran los españoles, como los Muiscas, los Quimbaya y los Tolima; el logo tiene una figura de jaguar sintetizada, así que Paul empezó a recolectar esta imagen durante años y así logró crear diferentes collages con el fin de reflexionar sobre la explotación de los territorios y el impacto al medio ambiente.
El Dagma continuará trabajando por conservar los espacios para el paso de los felinos, para que se muevan libremente, donde los individuos jóvenes puedan desarrollarse, reproducirse y se puedan reducir todas las amenazas como lo es la cacería furtiva, retaliaciones por temas de ganadería y demás.
Diana Marcela Arboleda Ruiz.