En ecoparque Písamos acompañamos procesos de seguridad alimentaria y creación de lazos comunales
Unas manos llenas de fuerza y ternura, labran la tierra y la llenan con semillas, pero más allá de sembrar para cosechar, en ese esfuerzo diario, crean amistades, fortalecen la comunidad y son ejemplo para los niños y jóvenes.
Así es el trabajo que vienen desarrollando personas de la tercera edad en el ecoparque Písamos, ubicado en el barrio Marroquín 2, con el acompañamiento del Dagma, donde la entidad ambiental ha venido desarrollando una labor de conservación y protección, teniendo en cuenta que el lugar es un relicto de Bosque Seco Tropical.
Es importante resaltar que dentro de esta labor que desarrolla el Dagma se le ha dado gran importancia a la unión de fuerzas con la comunidad, por eso mismo, con el equipo técnico del grupo de Conservación de Ecosistemas se realizó una charla sobre la producción agroecológica y entregó semillas de hortalizas como cilantro, perejil, acelga, berenjena, pimentón y habichuela; de plantas medicinales como manzanilla y caléndula; además maracuyá, maíz y frijol.
Vale la pena mencionar que en el ecoparque Písamos hay una gran riqueza ambiental reflejada en 62 especies de mariposas y 37 especies de aves; que hacen que el lugar convoque al encuentro y al fortalecimiento de la seguridad alimentaria de algunas familias que han venido cultivando yuca, maíz, tomate, plátano, banano, entre otros.
Katherine Becerra Cárdenas
Comunicaciones Central