¿Cómo lo hacemos?
La estrategia de intervención para los Gestores de Paz y Cultura Ciudadana para la Paz, está enmarcada en tres componentes que apuntan a ampliar la oferta de oportunidades socioeconómicas que contribuyan al desarrollo humano y social, desde la prevención de la violencia y la reconciliación. La superación de la vulnerabilidad de la población atendida se realiza y se mide a partir de los siguientes componentes:
Plan Formativo: Busca a través de la formación y la práctica de lo aprehendido, promover la transformación personal y colectiva, redundando en procesos comunitarios pedagógicos, culturales, lúdicos y comunicativos mediante acciones cívico-pedagógicas en espacios públicos como parques, cruces peatonales, senderos y vías de la ciudad. Este programa desarrolla un ejercicio formativo que permite el aprendizaje de nuevos conocimientos, actitudes, representaciones y comportamientos asociados al enfoque de cultura ciudadana, el sentido de pertenencia por la ciudad y la convivencia.
Acompañamiento Psicosocial: La ruta de acompañamiento define un conjunto de condiciones, beneficios y metodologías, concertadas entre los profesionales y los gestores, con el propósito de promover el desarrollo de capacidades de superación de la situación de vulnerabilidad. Para su realización e implementación se elabora un plan de trabajo con actividades orientadas a la consecución de logros, que marcan hitos de acceso a diferentes servicios y oportunidades, bajo el acompañamiento profesional, a través de asesorías individuales y grupales.
Retribución a la ciudad: Los gestores retribuyen a la ciudadanía el esfuerzo liderado por la administración municipal como un ejercicio de corresponsabilidad, donde la población beneficiaria además de contar con ingreso económico condicionado al esfuerzo en el marco de la legalidad, propicia espacios para la prevención de violencias, el sentido pertenencia por la ciudad y el reconocimiento del Estado como garante de los derechos fundamentales. El gestor en las jornadas de retribución social posee un rol orientado hacia la generación de transformaciones comunitarias en torno al civismo, la preservación del medio ambiente, la promoción de la cultura ciudadana para la paz y el acercamiento de los ciudadanos a escenarios de reconciliación.
La estrategia se propone como plataforma de innovación social, desde la perspectiva de construcción de ciudadanía para poblaciones vulnerables fortaleciendo competencias en los gestores a nivel, individual, familiar, productivas y de cultura ciudadana, por medio de la mediación artística como elemento pedagógico dinamizador de los logros a alcanzar en cada una de estas dimensiones.
Desde los barrios seguimos apostándole a la cultura ciudadana desde lo más humano: las emociones. Junto al grupo Tejiendo Vidas, realizamos una de las réplicas del componente de inteligencia emocional de nuestro proyecto Tejedores de Paz y Cultura Ciudadana, con una jornada intergeneracional donde participaron personas mayores, niños, niñas y adolescentes. A través de juegos, actividades pedagógicas y mucha escucha, reflexionamos sobre cómo identificar y gestionar lo que sentimos para relacionarnos mejor con los demás. En comunidad, aprendemos a cuidar lo que sentimos y a construir desde ahí un territorio más empático y respetuoso.