FICCALI baja el telón con cerca de 8.000 espectadores en todas sus proyecciones y reafirma el lugar del cine en la vida de Cali
- El Festival Internacional de Cine de Cali culminó su edición 18 con una programación de 154 películas de 16 países, 64 estrenos, proyecciones descentralizadas y actividades académicas para distintos público con una destacada respuesta de los espectadores.
Santiago de Cali, 25 de octubre de 2026
Cerca de 8.000 espectadores participaron en la edición número 18 del Festival Internacional de Cine de Cali (FICCALI), que culminó este sábado en la noche después de diez días de proyecciones, encuentros con realizadores, conversatorios y actividades académicas.
La programación del festival reunió 154 películas de 16 países, incluidos 64 estrenos, y llegó a diferentes espacios de la ciudad con una apuesta por acercar el cine a públicos diversos.
Para Alejandro Martín Maldonado, director artístico del festival, el balance es especialmente significativo por las dificultades que implicó sacar adelante esta edición después del terremoto que afectó a Cali el pasado 10 de agosto.
“Tenemos un gran balance porque fue un festival muy difícil de hacer después del terremoto y todo lo que pasó. Pero hemos notado que sí existe una gran necesidad del cine, de las actividades culturales en la ciudad y tuvimos una recepción muy bella, cerca de 8.000 espectadores en todos los espacios y salas”, señaló.
El encuentro con el público fue uno de los aspectos más destacados de esta edición. Martín Maldonado recordó la emoción que se vivió durante las proyecciones y la participación de los asistentes en los espacios de conversación con los realizadores.
“Fue súper lindo ver las salas, ver cómo respondían a las películas. En cada lugar tuvimos cosas muy diferentes y también en los conversatorios, las charlas, hubo una muy buena recepción del público, todos hacían muchas preguntas”, contó.
Un espacio para encontrarse con el cine colombiano
La programación permitió descubrir distintas maneras de narrar y hacer cine en Colombia, así, para el cineasta colombiano Nicolás Rincón, quien presentó su película Iluminada, el festival fue una oportunidad para compartir su trabajo con el público caleño y encontrarse con otros realizadores.
“Estuve muy feliz acá de mostrar la peli. El encuentro con el público y los otros directores fue genial”, expresó.
Rincón también destacó la diversidad y el nivel de las producciones que pudo conocer durante el festival. “Siento que como cineastas colombianos hacemos películas en familia, entonces no es una sola persona, somos muchos haciendo películas y eso es genial”, afirmó.
Por su parte, el reconocido cineasta y docente caleño Óscar Campo resaltó la importancia de contar con un espacio que le permita a los realizadores, estudiantes y personas vinculadas al sector audiovisual conocer las tendencias del cine contemporáneo y descubrir las producciones locales.
“Cada año es un reto distinto, pero siempre hay un objetivo: que la gente de Cali, sobre todo las personas que están en el audiovisual y que realizan películas, puedan tener una oportunidad de ver qué es lo que se está haciendo, qué es lo más importante y cuáles son las tendencias”, explicó.
Campo también planteó la necesidad de fortalecer las condiciones para producir cine en la ciudad. Aunque reconoció el valor del festival, advirtió que Cali todavía enfrenta dificultades para consolidar una industria audiovisual que permita desarrollar proyectos y retener el talento local.
Su reflexión pone sobre la mesa uno de los desafíos que acompañan el crecimiento del festival: convertir el interés por el cine en mayores oportunidades para quienes crean, producen y trabajan en el sector audiovisual de la región.
Un festival que seguirá creciendo con la ciudad
La apuesta del FICCALI también incluyó espacios académicos, conversatorios y actividades relacionadas con la inclusión de personas con discapacidad. Natalia Campo Castro, vinculada a la articulación de la agenda con la Universidad Autónoma de Occidente, destacó la importancia de mantener estos espacios de formación y encuentro.
“Había mucha incertidumbre después del terremoto, de qué pudiera pasar con el festival, si íbamos a tener festival o no, pero creo que ha sido maravilloso. La agenda académica ha estado muy bien, todo el tema del seminario de investigación, las proyecciones y los conversatorios”, manifestó.
De cara al futuro, Alejandro Martín Maldonado señaló que el festival continuará explorando nuevas formas de conectarse con la ciudad, traer propuestas cinematográficas de diferentes lugares del mundo y dar visibilidad a las expresiones audiovisuales que surgen en las comunidades.
Entre las apuestas que destacó está el crecimiento de la sección Vanguardias Indígenas y Afro, dedicada a mostrar la diversidad de miradas y las producciones cinematográficas de estas comunidades, así como el fortalecimiento de los espacios relacionados con el cine y la música, incluidos los videos musicales.
El director artístico también resaltó la articulación con la Comisión Fílmica y el potencial de Cali para atraer rodajes, promover empresas audiovisuales y generar oportunidades para el talento local.
Cali somos todos
Oficina de Comunicaciones
Alcaldía de Santiago de Cali