Esperanza Correa, la mujer que perdió su hogar en Altos de Meléndez y enciende la fe de todo Cali
Santiago de Cali, 21 de agosto de 2026
En el sector de Altos de Meléndez, el panorama tras el terremoto del pasado 10 de agosto desafía la entereza de cualquiera. Sin embargo, en medio del polvo y las carpas temporales de los albergues, la voz de Esperanza Correa resuena con una firmeza magnética: “Para mí difícil no hay nada, yo digo: si Dios está en mi corazón, no hay nada difícil, no nos dejemos caer, vamos a empezar de nuevo, pero luchando, buscando nuevos horizontes”.
A sus 68 años, doña Esperanza vivió uno de los golpes más duros de su vida cuando su apartamento quedó completamente inhabitable. Pero en lugar de quedarse de brazos cruzados lamentando la pérdida, transformó el dolor en acción comunitaria.
Pese a ser una de las afectadas, Esperanza se ha convertido en un pilar fundamental de solidaridad en Altos de Meléndez. Día a día coordina apoyos, busca contactos y gestiona desayunos, almuerzos, duchas y medicamentos para sus vecinos.
“Yo hago de todo acá, busco quién me ayude para la comida, para las medicinas... Lo que me motiva a seguir luchando es saber que si nos pasó esto tan duro, es porque Dios nos tiene cosas mejores”, afirma mientras reparte donaciones junto a la Secretaría de Bienestar Social.
Desde el primer momento de la emergencia, la Alcaldía de Santiago de Cali ha desplegado su oferta institucional en los albergues para brindar techo, alimentación y atención psicosocial. Doña Esperanza menciona con lágrimas en sus ojos este acompañamiento constante: “Me he sentido muy apoyada, demasiado. Me siento muy contenta porque nos han dado muchas donaciones para todos”.
Su historia de resiliencia va más allá del esfuerzo personal; es un llamado colectivo a la reflexión para todos los caleños. Con la sabiduría que dejan los años y la adversidad, deja una enseñanza profunda sobre lo valioso de la vida: “Yo le digo a mi hijo: ya no compremos tanto lujo, solo lo necesario. Nos vamos de paseo, a comer lo que queramos y a ayudar a los demás”.
La actitud inquebrantable de Esperanza demuestra que, aunque el suelo se mueva, la solidaridad de Cali se mantiene firme. Su ejemplo nos invita a unirnos como ciudad, apoyarnos mutuamente y trabajar juntos por la reconstrucción.
Zully Anacona Peña
Angélica chica
Comunicaciones Secretaría de Bienestar Social Alcaldía de Cali