La Alcaldía de Cali sigue brindando oportunidades de vida: la inspiradora historia de Omar Antonio Viáfara, ‘Manos Libres’
Santiago de Cali, 17 de junio de 2025
En Cali, el nombre de Omar Antonio Viáfara resuena con un eco de perseverancia y esperanza. Nacido el 9 de noviembre de 1966 en la vereda El 21 (Timba, Cauca), su infancia transcurrió junto a su madre, Leonor Popó, hasta que a sus ocho años se mudaron a la capital vallecaucana. Sus estudios llegaron hasta quinto de primaria, pero la verdadera escuela de la vida estaba por comenzar.
La vida de Omar tomó un giro inesperado durante su trabajo como cerrajero. Un trágico accidente transformaría su existencia para siempre. Él mismo lo relata con una crudeza que estremece, pero a la vez, con una serenidad que inspira: “íbamos a construir un techo en un cuarto piso y me pasaban unos tubos, por falta de precaución cuando me entregaron el antepenúltimo tubo, adelanté donde no debía y se me estallaron las manos”. Aquel instante, que pudo haberlo sumido en la desesperación, fue, paradójicamente, el punto de partida de su mayor fortaleza.
Desde ese momento, el apoyo incondicional de su familia y amigos se convirtió en su pilar. Lejos de rendirse, Omar se reinventó, abrazando el oficio de vendedor ambulante. Su filosofía era clara y contundente: “quien genera lástima, no es feliz, pero sobre todo no avanza en la vida”. No quería compasión, sino respeto y la oportunidad de demostrar su valía.
Fue a través de esta actividad que su carisma y su espíritu emprendedor se hicieron conocidos, su alegría contagiosa y su disposición a servir le abrieron las puertas y los corazones de innumerables personas. Este reconocimiento no solo lo hizo ser admirado por muchos, sino que también lo llevó a la Alcaldía de Cali, donde actualmente trabaja en la Oficina de Atención a las Personas con Discapacidad. Allí, Omar no solo atiende a quienes lo necesitan, sino que, con su propio ejemplo de vida, les muestra que salir adelante, a pesar de las adversidades, es completamente posible.
Omar Antonio comparte la oferta institucional de la Alcaldía con personas con discapacidad y sus cuidadores, su labor va más allá de la gestión; es un testimonio vivo de lucha y perseverancia. “Agradezco al alcalde Eder la oportunidad que me ha brindado, de sentirme útil, de sentir que soy importante y que mi testimonio sirve de inspiración para que otras personas entiendan que sí se puede tener una discapacidad y salir adelante, con paciencia, pero sobre todo con fe en Dios”, afirma Omar.
Para aquellos que se enfrentan al difícil proceso de aceptar una condición de discapacidad, Omar tiene un mensaje poderoso, forjado en su propia experiencia: “uno debe tomar la iniciativa de salir adelante; por más que la familia intente ayudar, si uno no es consciente de superarse y tener autonomía, vivirá una vida triste”.
La historia de Omar Antonio Viáfara Popó es un recordatorio conmovedor de que las manos, aunque puedan estar limitadas, no definen el espíritu. Es la fuerza interior, la determinación inquebrantable y la fe en uno mismo lo que verdaderamente nos impulsa a superar cualquier obstáculo. Él, con sus ‘manos libres’ de prejuicios y temores, sigue construyendo un camino de esperanza para todos.
Comunicaciones Secretaría de Bienestar Social