La Plaza de Cayzedo se convirtió en una gran aula ambiental
El compromiso y la participación de la comunidad, son fundamentales para lograr un futuro más verde y sostenible en nuestra gran casa común.
Sensibilizar y concientizar a la población usuaria de la Plaza de Cayzedo sobre los aportes ambientales y paisajísticos que brinda este oasis de vida en el corazón de Cali, fue el objetivo de la jornada de educación y promoción de cultura ambiental realizada el viernes (19.05.2023) por el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente-Dagma.
En el proceso para devolverle su belleza a la plaza principal de la ciudad, el Dagma se encargó de la recuperación ambiental y paisajística, acciones en las que invirtió cerca de $600 millones, a través de su Programa de Compensaciones. Ahora el desafío es lograr hacer equipo junto a la comunidad, para el cuidado de las áreas verdes y las icónicas palmas.
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En el inicio de esta temporada atípica, caracterizada por un aumento en la temperatura y humedad a pesar de la disminución de las lluvias, resulta esencial promover entre la ciudadanía el ahorro y uso eficiente del agua, así como el cuidado de las áreas verdes y nuestro arbolado.
Wilson Salas, coordinador del equipo de Calidad del Aire, explicó que la cobertura vegetal de la Plaza de Cayzedo, dotada con individuos arbóreos como palmas zanconas, vino y real de gran tamaño, además de una amplia zona de césped, es un sumidero de carbono.
La captación de CO2 para la Plaza oscila entre 0,1237 y 0,4948 toneladas métricas de carbono por año. Hay que tener presente que la captación de CO2 en estas zonas puede variar según diversos factores como composición de especies vegetales, prácticas de manejo, clima y condiciones del suelo. En promedio y con una buena gestión, pueden captar entre 0,5 y dos toneladas métricas de carbono por hectárea al año.
Los 2474 metros cuadrados de prados, desempeñan un papel crucial en la generación de confort térmico. Durante los meses calurosos el césped actúa como un regulador natural de la temperatura, al reducir la reflexión de rayos solares, absorbiendo el calor, lo que redunda en una superficie más fresca para quienes caminan por la zona.
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“El patrimonio ambiental que tenemos en este lugar, además de embellecer el icónico espacio, nos brinda la oportunidad de explicarle de una manera vivencial a la ciudadanía, el confort térmico y el papel fundamental que juegan los árboles y la cobertura vegetal en la mitigación de los efectos del cambio climático. Todo en medio de la isla de calor que tenemos los caleños en el centro de la ciudad”, puntualizó Wilson Salas.
Por su parte, Diego Morales, líder del Grupo de Compensaciones del Dagma, dijo que las áreas verdes son fundamentales para mantener el equilibrio ecológico en nuestras ciudades. “En el caso de la Plaza de Cayzedo, las palmas representan un símbolo de identidad cultural y atractivo turístico, pero también ofrecen beneficios ambientales como la producción de oxígeno, la captura de dióxido de carbono y la generación de sombra, que ayuda a reducir la temperatura ambiente”, consideró.
Franklin Castillo, subdirector de Calidad Ambiental, señaló que al unirnos en esta tarea podremos garantizar la sostenibilidad a largo plazo de estos espacios emblemáticos, además de “disfrutar un entorno más saludable y contribuir en la lucha contra el cambio climático”.
La actividad del viernes (19.05.2023) en la Plaza de Cayzedo tuvo también la participaron de los grupos de Flora, Gobernanza Ambiental, Vivero, Gestión Ambiental Empresarial y Residuos Sólidos del Dagma, además de las secretarías de Cultura y Seguridad y Justicia.
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Harvey Núñez
Comunicaciones Dagma