Dagma hace un llamado a la solidaridad ambiental con nuestra ciudad
Todos los caleños podemos contribuir a mitigar los efectos que genera la acumulación de residuos en la salud pública y ambiental. Actualmente, las empresas operadoras de aseo enfrentan obstáculos para cumplir con los ciclos normales de recolección y disposición de más de 2000 toneladas de residuos que diariamente se producen en la ciudad, situación que obligó a la Administración Distrital a declarar la emergencia sanitaria.
Si bien el acatamiento de las recomendaciones de sacar los residuos sólo al paso de los vehículos recolectores ha permitido disminuir el impacto, es necesario que todos contribuyamos realizando una adecuada separación en la fuente.
Al respecto, Miguel Ángel López, líder del Grupo de Residuos Sólidos del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma, consideró necesario que la ciudadanía tome conciencia sobre los riesgos y el impacto que podría generar la disposición inadecuada de este tipo de residuos.
El funcionario dijo que realizando una adecuada separación en la fuente, los caleños contribuimos reduciendo la contaminación en nuestra casa común, permitiendo que más de 5000 familias que derivan su sustento del reciclaje, puedan aprovechar esos residuos para llevar recursos a sus hogares. Al tiempo, agrega López, se contribuye al disminuir el volumen de desechos que deben ser recogidos, transportados y llevados por los operadores de aseo para su disposición final en el relleno sanitario de Yotoco.
El Dagma y las organizaciones sociales de recicladores de oficio, invitan a los ciudadanos a guardar los residuos con características de peligrosidad, para ser entregados a gestores autorizados, permitiendo su aprovechamiento y disposición adecuados.
A continuación, el listado de los residuos que usted podrá entregar en los puntos de recolección de la ciudad o en la próxima jornada que realizaremos con nuestros aliados…
1. Pilas usadas.
2. Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos tales como licuadoras, secadores, cafeteras (electrodomésticos pequeños); neveras, lavadoras y secadoras; además de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEES) como equipos médicos, máquinas de escribir eléctricas, etc.
3. Envases de plaguicidas de uso doméstico.
4. Medicamentos vencidos o parcialmente consumidos de uso humano y veterinario.
5. Luminarias, bombillos ahorradores, tubos fluorescentes y lámparas.
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