Caracolí, una especie arbórea que se levanta para sembrar vida en Cali
El Vivero Distrital no detiene sus constantes recorridos para la recolección de semillas de árboles, que luego son preparadas y sembradas en camas de germinación construidas para la conservación de especies arbóreas, forestales, frutales y representativas como el caracolí, burilíco, samán, manteco y ceibas entre otros.
En Colombia y de acuerdo con estudios de la WWF, existen 796 especies vegetales amenazadas como consecuencia de la deforestación, el cambio climático y la extracción de madera ilegal.
Es el caso del árbol burilíco, una de las especies más amenazadas y que gracias a la labor de recolección de su semilla, cuidado, reproducción y trasplantación en bosques, corredores ambientales, humedales y áreas verdes de la ciudad, tiene la esperanza de sobrevivir a futuras generaciones.
En ese contexto, el árbol nativo caracolí (anacardium excelsum) ha venido sufriendo amenaza de pérdida en la ciudad por su carácter maderable, que lo hace fácil de aserrar y labrar y lo convierte en una especie en peligro de extinguirse. Este árbol puede alcanzar hasta 30 metros de altura, con diámetro de 300 centímetros, y ejerce las funciones de barrera rompe vientos, retención de contaminantes, ornamental, recuperación de suelos y/o áreas degradadas.
“Para aportar a la disminución de los riesgos que enfrenta esta especie vegetal, el personal operativo tiene como objetivo la propagación del caracolí, un árbol nativo del bosque seco tropical y con alto grado de vulnerabilidad. Además de sus características esenciales para la purificación del aire y regulación de los ciclos del agua, entre otros beneficios, es el hábitat de variadas aves, especialmente de la cacatúa, ave conocida por su peculiar cresta”, explicó Brayan Albán, coordinador operativo del Vivero Distrital de Santiago de Cali.
El funcionario agregó que desde la entidad que lidera se desarrolla una ardua tarea para propagar, restaurar, conservar y sembrar este tipo de individuos forestales en los espacios públicos verdes amplios. “A futuro se convertirán en nuestros árboles notables y seguirán albergando diversa fauna silvestre en nuestra amada ciudad”, complementó.
Los árboles, pulmones de la ciudad, valorados por su sombra y el colorido que dan al gris asfalto urbano, a los bosques, corredores ambientales, separadores viales, humedales y áreas verdes, son la oportunidad de garantizar el esparcimiento y recreación de los ciudadanos bajo el inclemente sol y también son el hábitat de un gran número de fauna silvestre que corretea entre sus ramas.
Con acciones de corazón, el Vivero Distrital sigue mitigando los impactos negativos de la deforestación y la urbanización, para hacer de la capital del Valle del Cauca una ciudad donde se siembra vida y esperanza.
Dato…
El Vivero Distrital está adscrito a la Subdirección de Ecosistemas y UMATA del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma.
Paula Andrea Vega