Bosque tropical, su preservación más que un deber es una obligación
Hoy 26 de junio, celebramos el Día Internacional de los Bosques Tropicales, establecido en 1999 por el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Mundial de Conservación (WWF) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Esta conmemoración tiene como finalidad impulsar el debido aprovechamiento y conservación, así como el de fomentar acciones sostenibles y armónicas del comúnmente denominado “pulmón del planeta”.
Los bosques tropicales son ecosistemas fundamentales para la vida en la tierra y contribuyen en la absorción del dióxido de carbono de la atmósfera, de manera que adquieren una gran importancia para la conservación del medio ambiente.
Colombia es un país de bosques tropicales, estos cubren 58.633.631 de hectáreas, las regiones con mayor cobertura de bosques son la Amazonía y el Pacífico; Cali pertenece al bosque seco tropical predominantemente que se caracteriza por períodos de sequía mucho mayores a otro tipos de bosque y aunque tiene una biodiversidad rica en especies nativas, el 65 % de las especies arbóreas son exóticas o introducidas, desplazando a especies que han hecho parte de nuestra caleñidad como el mamoncillo, zapote, el níspero, chirlobirlo, manteco, caracolis y palmas sabales entre otras especies.
“A través del Plan de Silvicultura Urbana, El Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA), pretende establecer una ruta que institucionalice y resuelva de manera realista, apropiada, medible, las principales dificultades de las coberturas vegetales de la ciudad, como mecanismo para fomentar el reencuentro con nuestras especies nativas y devolver las características de nuestro bosque tropical, permitiendo que sus bienes y servicios contribuyan al desarrollo sostenible” advirtió Carlos Eduardo Calderón Llantén, director de la entidad ambiental.
El bosque tropical se encuentra seriamente amenazado por diversos factores generados por los seres humanos como la fragmentación del hábitat y la alteración de la biodiversidad y es obligación de todos su preservación, más aún cuando el 51,7% del total de los bosques naturales de la nación están localizados en territorios colectivos, siendo ecosistemas fundamentales para el desarrollo económico y el mantenimiento de todas las formas de vida.
María del Pilar Barona Salazar
Comunicaciones DAGMA