Decretarían alerta amarilla por contaminación por ruido
El cierre preventivo que hizo este fin de semana el Dagma a siete establecimientos públicos que superaban los decibeles permitidos por ruido, prendió las alarmas para que la autoridad ambiental estudiara la posibilidad de decretar la alerta amarilla en Santiago de Cali.
Durante los operativos nocturnos el Dagma cerró cinco locales de la comuna 2, como son: Mochas Bar y VIP Rodeo, ubicados en la Avenida 6ª norte con calle 16; Pícaro Bar y Licores Sexta Avenida, de la avenida 6ª norte con 26; y El Muelle, ubicado en la calle 44 con avenida 4ª Norte, Barrio Vipasa. En la comuna 8 se cerraron: Taberna Discoteca las Avenidas y Taberna de Macondo, ubicadas en el Barrio el Troncal, medidas que se tomaron en cumplimiento a la Ley 1333 de 2009.
“Estamos estudiando decretar la alerta amarilla en Santiago de Cali debido a la contaminación excesiva por ruido, la comunidad debe concientizarse que hay normas y que la autoridad ambiental las está haciendo respetar. Además hago un llamado de atención a los clientes y administradores o dueños de los establecimientos visitados, con relación a respetar nuestra labor y al personal que realiza los controles, pues en repetidas ocasiones han sido agredidos verbalmente”, afirmó Carlos Alberto Rojas Cruz, Director encargado del Dagma.
Por mandato de la Ley 1333 de 2009, las multas por esta infracción pueden ascender hasta 5.000 salarios mínimos diarios legales vigentes, y solo se levantará el cierre del lugar hasta que se demuestre que se ha mitigado el impacto ambiental que originó la multa.
El límite máximo permisible en zonas residenciales en horario nocturno es de 55 decibeles y en zonas de ruido moderado es de 60, y los datos arrojados en las mediciones de presión sonora realizadas superaron los 80 decibeles; muy superiores a las normas contenidas en la Resolución 0627 de 2006.
Por casos como estos, el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente - Dagma, adelanta actividades de control y seguimiento permanente a los establecimientos comerciales nocturnos generadores de impacto ambiental por ruido a lo largo y ancho de la ciudad.
Se ha comprobado que cada vez son más los lugares que deben ser cerrados preventivamente para presionar a sus dueños o administradores a aplicar las recomendaciones del volumen, la calibración de sus equipos de sonido y realizar adecuaciones locativas que minimicen el impacto que provocan en el espacio público.
/Catalina Morales