Un mes después del terremoto, Cali comienza a recuperar la esperanza
- 30 días después del sismo que sacudió a Cali, la Administración Distrital liderada por Alejandro Eder, avanza en la estabilización de las zonas afectadas, la atención a los damnificados y la recuperación de infraestructura y servicios.
- Más de 11 mil familias ya están registradas para acceder a los primeros apoyos económicos que otorgará el Gobierno Nacional por tres meses.
- Articular soluciones de vivienda definitiva con el sector privado, las aseguradoras y el Gobierno Nacional, y la actualización de la microzonificación sísmica de Cali y estudios de vulnerabilidad, entre los retos que vienen para la ciudad.
Santiago de Cali, septiembre 11 de 2026
El 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, la tierra sacudió a Cali y cambió para siempre la vida de miles de familias. En cuestión de segundos, hogares, escuelas, hospitales, comercios y lugares que hacían parte de la vida cotidiana de la ciudad quedaron afectados. Y junto con los daños materiales, el terremoto dejó un profundo dolor que Cali, de manera colectiva, todavía está procesando.
Hoy, al cumplirse un mes de aquella mañana, la Alcaldía Distrital de Santiago de Cali, liderada por el alcalde Alejandro Eder, mantiene su compromiso de estabilizar la ciudad, atender a las familias afectadas y recuperar la esperanza, mientras avanza y se recobra la normalidad en los territorios más golpeados por el sismo.
La dimensión de la tragedia se refleja en sus cifras: 88 personas fueron rescatadas con vida, 154 personas fallecieron y 1.517 resultaron heridas. Más de 12.000 edificaciones tuvieron afectaciones y 24 colapsaron. También se registraron daños en 246 instituciones educativas oficiales, 218 IPS, 43 escenarios deportivos de alto rendimiento, 15 espacios de infraestructura cultural. En medio de esta tragedia, 46 animales de compañía perdieron la vida.
También hay cifras que 30 días después resumen la solidaridad de Cali, Colombia y el mundo para enfrentar esta emergencia: más de 2.000 personas, entre rescatistas, integrantes de la fuerza pública y personal administrativo, acompañaron a miles de caleños que, desde distintos puntos de la ciudad, se convirtieron en voluntarios y ayudaron en las labores para salvar vidas en los puntos más críticos, llevar alimentos, transportar personas, atender heridos y acompañar a quienes lo habían perdido todo.
Se han gestionado más de 700 toneladas de ayuda humanitaria procedentes de ciudadanos, empresas, organismos de socorro, entidades humanitarias de toda Colombia y de países como El Salvador, Perú Estados Unidos y Panamá, y más de 500 personas fueron trasladadas a hoteles después de la emergencia para brindarles un hospedaje temporal.
“Este 10 de septiembre es un día para recordar a quienes perdimos, para abrazar a sus familias y para reconocer el dolor que todavía sentimos como ciudad. Pero también es un día para decirnos que no estamos solos. Cali somos todos, y así como estuvimos juntos en las horas más difíciles, tenemos que seguir unidos para sanar esta herida, recuperar nuestra ciudad y devolverles la esperanza a las familias que más lo necesitan. Vamos a salir adelante juntos, como lo hemos hecho siempre: entre todos, cuidándonos, ayudándonos y trabajando por Cali”, afirmó el alcalde de Cali, Alejandro Eder.
Salvar vidas y estabilizar la ciudad: la prioridad
Desde las primeras horas del 10 de agosto, Cali activó el Sistema Distrital de Gestión del Riesgo, la Sala de Crisis y el Puesto de Mando Unificado. En menos de dos horas, la Administración Distrital decretó la calamidad pública y la urgencia manifiesta, como parte de la respuesta institucional para atender con prontitud la magnitud de la tragedia.
La prioridad fue salvar vidas. En las primeras 48 horas después del terremoto, la administración distrital, autoridades y organismos de socorro atendieron 36 puntos con afectaciones, se habilitaron 2 albergues oficiales y se instaló un gran centro de acopio en la Ciudadela Petronio, en reemplazo del tradicional festival de música del pacífico que fue suspendido para atender la emergencia.
Entre las victorias tempranas para salvar vidas, se establecieron 9 gerencias de puntos críticos de colapso, con Puestos de Mando Unificado operativos en territorio. Desde estos puntos se coordinaron las operaciones de rescate, la activación y distribución de ayuda humanitaria, la atención en salud, la intervención de infraestructura y las demás acciones requeridas en cada zona, en articulación con la Sala de Crisis y todos los organismos y dependencias involucrados en la atención de la emergencia.
La operación movilizó a más de 640 rescatistas nacionales e internacionales, además de fuerza pública y personal de la Administración Distrital, lo que permitió, junto a los voluntarios de todo Cali, rescatar con vida a 88 personas. La ampliación de la ventana de vida hasta por 96 horas, ampliando la ventana de vida establecida por los protocolos internacionales (que establecen 72 horas de búsqueda) fue una acción clave para ello.
Desde el segundo día de la emergencia, la estabilización de la ciudad tuvo además una prioridad fundamental: garantizar la continuidad de los servicios públicos esenciales. Los equipos de EMCALI trabajaron de manera prioritaria para recuperar la prestación del servicio de energía y garantizar el servicio de acueducto, alcantarillado y telecomunicaciones, atendiendo y reparando los daños ocasionados por el sismo. Gases de Occidente también apoyó la gestión de la emergencia con la oportunidad en la suspensión del servicio de gas en puntos críticos.
En las primeras 48 horas se logró restablecer más del 90 % del servicio de energía, mientras continuaban las labores de reparación en los sectores afectados y se garantizaba la prestación del servicio de acueducto.
Organizar y evaluar para recuperar
Superada la fase de búsqueda, rescate y recuperación de cuerpos, Cali concentró sus esfuerzos en conocer con precisión la dimensión de los daños y determinar qué necesitaba cada territorio y cada familia.
Bajo el liderazgo de la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres, durante este primer mes se realizaron más de 1.800 visitas técnicas para la evaluación de estructuras, se caracterizaron 12.993 edificaciones afectadas y se adelantaron más de 52.000 registros únicos de familias en emergencias - RUFE. De acuerdo con los conceptos técnicos, 1.264 edificaciones fueron clasificadas como no habitables o con uso restringido. Este proceso permitió pasar de la respuesta inmediata a decisiones concretas para proteger a la ciudadanía, determinar las condiciones de las edificaciones y definir las intervenciones necesarias en los territorios afectados.
La emergencia también golpeó sectores esenciales para la vida cotidiana de Cali. 246 instituciones educativas oficiales, 218 IPS y 15 espacios de infraestructura cultural resultaron afectados, por lo que se pusieron en marcha planes para recuperar progresivamente su capacidad de funcionamiento.
La atención de los damnificados con ayudas humanitarias y apoyo psicosocial fue prioritaria. De las más de 700 toneladas de ayudas gestionadas por la administración distrital, 475 toneladas se han entregado en comunas como las 3, 5, 17, 18 y 19. En la zona rural, más de 39 toneladas se han movilizado para atender poblaciones afectadas en los 15 corregimientos de la ciudad. Además, Cali apoyó a 18 municipios del Valle del Cauca, también afectados por el sismo, con la entrega de más de 60 toneladas de ayudas. Como apoyo a quienes perdieron sus viviendas, la Alcaldía dispuso alojamiento temporal en al menos 12 hoteles de la ciudad. El beneficio lo han acogido más de 500 personas, entre adultos, adultos mayores, niños y algunos animales de compañía.
Estabilización y esperanza: Cali en marcha
Cali entra ahora en una nueva etapa. La prioridad es estabilizar, atender y recuperar, con las familias afectadas en el centro de las decisiones. Tras aplicarse los formatos RUFE en las visitas a territorio, casa por casa, 11.100 familias quedaron registradas en el primer corte del Registro Único de Damnificados -RUD, para acceder a los primeros apoyos económicos destinados por el Gobierno nacional, con prioridad para los hogares cuyas viviendas resultaron destruidas o no habitables. El alcalde Alejandro Eder ha explicado que estos apoyos buscan llegar de manera ágil y sencilla a las familias afectadas.
En paralelo, comenzó la intervención de las estructuras que representan un riesgo para la ciudadanía. El edificio María Mercedes, en el sector de Cuarto de Legua, fue el primero en ser demolido después del terremoto, labores que se adelantaron el 7 de septiembre, y otras 10 edificaciones cuentan con concepto técnico favorable para avanzar en su demolición. Las gerencias de los puntos críticos identificados que se instalaron desde el primer día de la emergencia siguen activas, un mes después, para coordinar una atención integral y sectorizada para los damnificados.
La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos – UAESP, ha gestionado la recolección de más de 100 mil toneladas de escombros en toda la ciudad y siguen habilitadas tres estaciones de transferencia de residuos, como parte del plan de atención de la emergencia. Frente a la movilidad, de los 56 cierres viales que se registraron el día de la emergencia, 43 fueron levantados y 13 se mantienen en puntos de intervención o con riesgo de colapso. La operación del sistema de transporte masivo MÍO se normalizó, al igual que la medida de pico y placa para vehículos particulares en la ciudad. Se mantiene suspendida el funcionamiento del MÍO Cable.
La estabilización también significa recuperar la vida cotidiana: acompañar a quienes perdieron sus viviendas, recuperar escuelas, servicios de salud e infraestructura cultural, atender a los comerciantes y unidades productivas afectados y avanzar, paso a paso, en soluciones que permitan a las familias volver a vivir con tranquilidad.
Para el alcalde Alejandro Eder, esta recuperación tiene una dimensión que va más allá de las obras físicas. Al presentar las acciones de recuperación de la ciudad, el mandatario ha señalado que es necesario reconstruir también “el ánimo, el alma y el bienestar de cada uno de los caleños”.
Cali somos todos: lo que viene
El primer mes de la tragedia es también un momento para recordar a quienes perdieron la vida y reconocer la fuerza con la que la ciudad ha enfrentado uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. “Queremos que se sienta la voz de Cali, que se sienta que los caleños estamos todos unidos, que Cali somos todos y que esta herida la vamos a sanar juntos”, dijo el alcalde Alejandro Eder al cumplirse los 30 días del terremoto.
A las 7:34 de la mañana, hora en la que ocurrió el sismo un mes atrás, la ciudad hizo una pausa colectiva de 90 segundos. Las campanas de las iglesias sonarán y los caleños se hicieron sentir con aplausos y las bocinas de sus vehículos como una expresión de memoria y solidaridad. Un momento para recordar, pero también para reconocer que la recuperación de Cali es una tarea colectiva.
La siguiente etapa estará concentrada en desembolsar los apoyos económicos a las familias damnificadas; continuar las demoliciones, la limpieza y recuperación de las zonas de mayor impacto; avanzar en la evaluación de las edificaciones; diagnosticar las necesidades de reparación de viviendas y disponer de un banco de materiales. Así mismo, articular soluciones de vivienda definitiva con el sector privado, las aseguradoras y el Gobierno Nacional; y recuperar la infraestructura educativa, de salud, cultural, productiva y de servicios afectada.
También continuará la atención humanitaria a las familias damnificadas, mientras avanzan las acciones para recuperar los territorios afectados y reactivar la economía de las zonas golpeadas por la emergencia. La ciudad trabajará además en la actualización de la microzonificación sísmica de Cali y en estudios de vulnerabilidad, con el propósito de reducir el riesgo y fortalecer su capacidad de respuesta frente a futuras emergencias.
Cali ya demostró su capacidad para responder cuando más lo necesitaba. Ahora el desafío es mantener esa misma unión para acompañar a quienes fueron afectados, recuperar la ciudad y volver a ponerla en marcha.
Cali somos todos.
Oficina de Comunicaciones
Alcaldía de Santiago de Cali