Madres gestantes y lactantes del barrio Comuneros descubrieron el poder de la calma y el autocuidado durante encuentro de Bienestar Social
Santiago de Cali, 18 de septiembre de 2026
En la cotidianidad del barrio Comuneros, en el oriente de Cali, las jornadas para las gestantes y madres lactantes de la Modalidad Familiar suelen transcurrir entre el cuidado del hogar, los cambios físicos y la intensa responsabilidad de proteger a los más pequeños. Quienes están al frente de esta labor entregan su energía diaria para garantizar el bienestar de la primera infancia, pero, ¿quién cuida de las que cuidan?
Para responder a esta pregunta, en el marco del Encuentro Compromiso y Regulación Emocional de la Estrategia de Orientación Familiar e intervención psicosocial de la Secretaría de Bienestar Social, a través del Programa Familia y Niñez, se realizó un taller de autorreflexión práctica. El espacio fue diseñado para brindar herramientas de salud mental y autocuidado a las participantes de las Unidades de Transformación Social (UTS) Niños del Futuro y Aventureros.
Durante el taller, la psicosocial Esperanza Alegría enfatizó la urgencia de reinterpretar el cuidado personal dentro del entorno familiar y comunitario: "El bienestar de la niñez empieza por la estabilidad emocional personal que se refleja en la relación con los demás y con los entornos. No podemos brindar calma ni construir ambientes seguros si primero no aprendemos a escucharnos, reconocernos, pausar y gestionar nuestro propio estrés, nuestras propias emociones. Cuidar de sí misma no es un acto individual, es una responsabilidad colectiva que conduce a la reconciliación consigo mismo, con la familia y con la comunidad", destacó la profesional.
A través de prácticas de conciencia del cuerpo y de la respiración, las madres experimentaron un respiro, una sensación de bienestar, dentro de sus rutinas. Para Nicole Murillo, de la UTS Niños del Futuro, la experiencia significó un recordatorio necesario: "Nos refuerza mucho, nos ayuda a pensar y también nos ayuda a tener calma".
La impaciencia y las cargas de la gestación y la crianza temprana suelen manifestarse de formas imperceptibles hasta que se hace una pausa guiada. Así lo vivió Gina Tatiana Guerrero Ruiz, de la UTS Aventureros, quien descubrió en los ejercicios prácticos una herramienta para la vida cotidiana: "Aprendí a hacer los ejercicios cuando uno se siente estresado o con esa impaciencia; uno saca un tiempo para uno mismo para reconocerse a sí mismo".
Por su parte, Sandra Patricia Preciado Vallecilla, de la UTS Niños del Futuro, reconoció de manera honesta la importancia de estos aprendizajes en su gestación y maternidad: "Aprendí el sistema de relajación y eso lo necesito urgente: aprender cómo relajar mi cuerpo y mi mente a la vez".
La jornada no solo brindó técnicas de relajación, sino que abrió un espacio para desmontar tabúes sobre la salud mental y las emociones en la crianza. Marina Palacio Castro, de la UTS Niños del Futuro, resaltó el valor de estos encuentros: "Uno aprende muchas cosas que uno no sabe".
Asimismo, Gisell Rivas, docente de la misma Unidad, reafirmó el impacto que estas metodologías tienen en los hogares: "Estos talleres son importantes porque ayudan a manejar las emociones de las familias".
Con estas estrategias en el barrio Comuneros, el Programa Familia y Niñez, de la Secretaría de Bienestar Social, reafirma su compromiso de seguir fortaleciendo el tejido social, previniendo violencias, promoviendo la convivencia pacífica y, por tanto, reconociendo que para proteger y guiar el futuro de la niñez desde la gestación es indispensable respaldar, acompañar y cuidar a quienes día a día entregan su corazón en esta labor.
Mayra Natalia Viveros Vásquez
Comunicaciones Secretaría de Bienestar Social