El Parque de la Biodiversidad COP16 se transforma en santuario de vida: Cali rinde homenaje a las víctimas del sismo con la siembra de 156 guayacanes rosados
- Ubicado en la cuenca del río Pance, este pulmón verde de 920.000 metros cuadrados albergará, desde hoy (10.09.2026), un sendero memorial dedicado a la resiliencia y la sanación del tejido social.
Santiago de Cali, 10 de septiembre de 2026
El Parque de la Biodiversidad COP16, el gran santuario natural de Santiago de Cali, se convirtió en el escenario central donde la ciudad transformó el dolor en un tributo vivo de amor y memoria. A un mes de la tragedia sísmica del 10 de agosto, este emblemático espacio ambiental acogió a las familias de las víctimas para sembrar en su suelo la promesa de un renacer colectivo.
Ubicado en los límites del corregimiento de Pance con la zona urbana (en la vía a La Vorágine), este pulmón ambiental abarca una extensión total de 920.000 metros cuadrados (92 hectáreas) dedicados a la conservación de la flora y fauna del suroccidente colombiano. Bautizado en honor a la Cumbre Mundial de Biodiversidad (COP16) realizada en la capital vallecaucana, el ecoparque se destaca por ser un hito de restauración ecológica y educación ambiental.
Además de la siembra memorial que desde hoy viste sus senderos, el parque cuenta con diversos atractivos para la ciudadanía y los visitantes: corredores verdes bordeando las aguas cristalinas del río Pance, senderos ecológicos guiados y autoguiados, bosques en recuperación, un laberinto polinizador y zonas de avistamiento de aves y contemplación. El lugar atiende al público de martes a domingo en el horario de 6:00 a.m. a 6:00 p.m.
Sembrar vida para sanar el alma
Bajo las notas solemnes de la Filarmónica de Cali, el parque abrió sus puertas para acoger la “Ceremonia de Luz, Gratitud y Memoria”, donde se llevó a cabo la siembra de 156 individuos de guayacán rosado (Tabebuia rosea). La elección de esta especie nativa del bosque seco tropical responde a su profunda metáfora de resiliencia: un árbol caracterizado por renovar sus copas en épocas complejas para regalar, tiempo después, una deslumbrante floración que viste el paisaje de esperanza.
Cada guayacán fue plantado en memoria de los 154 ciudadanos caleños fallecidos en la emergencia y los 46 animales de compañía que también perecieron, sumado a un árbol adicional que simboliza el renacer y la reconstrucción del Distrito.
Asimismo, en el sendero memorial se develó una placa conmemorativa para perennizar los nombres de quienes partieron en el corazón de la ciudad.
El proceso de siembra estuvo respaldado por el equipo técnico del Vivero Distrital del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma), cuyos operarios adecuaron el suelo con materia orgánica, compost e hidrogel para asegurar la nutrición y retención de humedad necesaria para esta especie, cuya plena floración se prevé en los próximos tres a cinco años.
Ferney Camacho, técnico operario del Vivero Distrital del Dagma, destacó la mística del trabajo ambiental entregado a la jornada: “Realizamos esta siembra con el alma. Estamos sembrando esta especie representativa para conmemorar a las víctimas del 10 de agosto. Sembrar vida y, con el tiempo, ver florecer estos guayacanes nos traerá un bonito recuerdo en medio de la nostalgia, demostrando que dentro de lo malo siempre es posible sacar algo positivo para mejorar y embellecer el paisaje”.
Voces de consuelo y solidaridad
En medio de la siembra, el alcalde Alejandro Eder se dirigió a las familias asistentes para reafirmar el compromiso del Distrito, no solo con las obras físicas, sino con la restauración afectiva del territorio: “Quiero decirles a los familiares y a las personas damnificadas que tengan la absoluta certeza de que este alcalde no los va a dejar solos. Hoy estamos cumpliendo un mes de esta tragedia y estamos aquí porque es importante recordar. La reconstrucción no es solo levantar unos edificios; la reconstrucción también va a ser sanar el alma de los caleños. Los caleños nos unimos para atender esta emergencia y nos vamos a unir para reconstruirla”.
En representación de los hogares golpeados por la ausencia, Carlos Aponte, familiar de tres de las personas fallecidas, compartió una emotiva reflexión sobre la fraternidad comunitaria florecida tras la tragedia: “Esta tragedia nos hizo hermanos. Ya pasó un mes sin poder abrazar a nuestros seres queridos, pero la tragedia también nos enseña el valor de la amistad y de la solidaridad. Cali dejó de ser la capital de la resistencia y se convirtió en la capital de la resiliencia gracias a ese corazón que tenemos los caleños. Nos tenemos que levantar en amor, en sabiduría y en conciencia”.
Con la consolidación de este sendero en el Parque de la Biodiversidad COP16, Santiago de Cali cierra su primer mes de duelo e inicia una nueva etapa, demostrando que el recuerdo de sus víctimas permanecerá arraigado para siempre en la tierra y en la vida que vuelve a florecer en la ciudad.
Oficina de Comunicaciones
Alcaldía de Santiago de Cali