Entre afectaciones y esperanza, las iglesias de Cali se suman a la reconstrucción posterremoto; 89 templos resultaron con daños, según el balance preliminar
- Más de 250 iglesias de diferentes confesiones religiosas han sido caracterizadas por la Alcaldía de Cali, de las cuales el 35 % presenta algún tipo de afectación
- El balance preliminar registra 31 iglesias con daños leves, 27 moderados, 27 severos y cuatro con pérdida total o colapso.
- Las comunidades religiosas mantienen su labor social y hacen un llamado a fortalecer la fe, la esperanza y el acompañamiento a las familias afectadas.
Santiago de Cali, agosto 26 de 2026
El terremoto también dejó fracturas en los espacios donde los caleños acuden en busca de refugio espiritual. De acuerdo con un balance preliminar de la Alcaldía de Santiago de Cali, más de 250 iglesias de diferentes credos religiosos han sido caracterizadas y el 35 % presenta algún tipo de afectación.
La información ha sido recopilada por el equipo de Libertad Religiosa de la Administración Distrital mediante visitas, llamadas y contacto con líderes de las distintas comunidades de fe presentes en la ciudad. El reporte identifica 31 iglesias con afectaciones leves, 27 moderadas, 27 severas y cuatro con pérdida total o colapso.
“Las afectaciones se concentran principalmente en la comuna 17, con 35 iglesias afectadas; seguida de la comuna 19, con 29, y la comuna 2, con 19”, explicó Natalia Lasso, asesora de despacho de la Alcaldía de Santiago de Cali en asuntos religiosos.
El impacto alcanza a diferentes expresiones de fe. En la Iglesia Católica, 14 templos permanecen cerrados como medida preventiva, seis de ellos considerados bienes de interés cultural de la ciudad. También se han identificado afectaciones en espacios de comunidades judías, adventistas y cristianas, así como en instituciones educativas vinculadas a distintas confesiones religiosas.
Para la Alcaldía, estos espacios no representan únicamente lugares destinados al culto. Las iglesias hacen parte del patrimonio cultural y social de Cali.
El panorama también ha sido especialmente complejo para la Arquidiócesis de Cali. Un informe preliminar señala que más de 100 templos y capillas presentan algún nivel de afectación en el Valle del Cauca, de los cuales 47 corresponden a Cali y a la jurisdicción de la Arquidiócesis.
Entre los templos afectados se encuentran lugares de especial importancia patrimonial, como la iglesia La Merced, la Catedral de San Pedro Apóstol, que requerirá una intervención de gran magnitud, cuyos plazos podrían extenderse hasta 3 años; otros espacios emblemáticos de la ciudad como el templo de Colseguros, el Señor de la Buena Esperanza y el Templete.
“Estamos muy tristes. Hay 14 iglesias cerradas por medida cautelar, que es necesario hacer hasta que se defina el estado real de estos templos”, señaló monseñor Luis Fernando Rodríguez Velázquez, arzobispo de Cali.
Pero mientras se evalúan los daños de las estructuras en su totalidad, la labor de las comunidades de fe no se ha detenido. Desde los primeros días de la emergencia, las estructuras parroquiales y el Banco de Alimentos han participado en la entrega de donaciones a las personas afectadas. A esto se suma el acompañamiento de psicosocial a quienes perdieron sus viviendas o permanecen en albergues provisionales.
“Estamos hablando de una nueva etapa, una nueva fase que requiere un acompañamiento personal, uno a uno, de todos los que se han visto afectados por el terremoto”, explicó el arzobispo.
Ante este escenario, la asesora Lasso, en representación de la Administración Distrital hace un llamado a reconocer el papel que cumplen las distintas comunidades religiosas en la recuperación de Cali y a sumar esfuerzos para preservar y reconstruir estos espacios.
“Necesitamos fortalecer estos espacios de fe que son los que van a traer esperanza y bienestar en el corazón de las personas. Por eso es importante que en todas estas iglesias que han tenido afectaciones podamos tener manos caritativas, manos generosas que puedan ayudar a reconstruir”, añadió Lasso.
La invitación también trasciende las diferencias entre credos. Católicos, judíos, adventistas, cristianos y las demás expresiones religiosas presentes en Cali comparten hoy el desafío de acompañar a una ciudad que atraviesa el duelo, atender a quienes siguen necesitando apoyo y contribuir a su recuperación.
“Necesitamos estar muy fuertes espiritualmente para que podamos mirar el futuro con ilusión. Se destruyeron edificios, se perdieron vidas humanas, se perdieron bienes muebles e inmuebles. Nos encomendamos a los que han fallecido y oramos por ellos, y a los que nos toca seguir como peregrinos, animados por cualquier tipo de fe, seguiremos caminando para superar juntos este momento de adversidad”, concluyó monseñor Luis Fernando Rodríguez.
En la fe y en la esperanza, Cali Somos Todos. En el tránsito de esta nueva etapa de reconstrucción estructural y humanitaria, las comunidades interreligiosas aportan, además, a subsanar el alma y la ilusión de los caleños.
Oficina de Comunicaciones
Alcaldía de Santiago de Cali