Refugio y solidaridad: así se vive en el albergue temporal ubicado en las Canchas Panamericanas
En medio de las primeras horas de la mañana, cuando la ciudad apenas comenzaba su jornada, un fuerte sismo alteró la tranquilidad de Santiago de Cali. Raúl Esteban Ospina Pérez, panadero de oficio acostumbrado a la disciplina y a las madrugadas pacíficas, reaccionó con serenidad ante el movimiento telúrico. Con la prioridad clara de proteger la vida, esperó junto a su esposa y su pequeño hijo a que pasara el temblor para evacuar su vivienda en el tradicional barrio La Alameda, de manera ordenada y sin pánico.
Al salir a la calle, el panorama en la zona evidenció la magnitud de la emergencia. Justo al frente de su residencia, la estructura ubicada sobre la farmacia del sector colapsó, dejando a varias personas atrapadas. En ese momento, Raúl postergó su resguardo para sumarse a las labores comunitarias de rescate junto a otros vecinos, logrando poner a salvo a tres ciudadanos. Recuerda que en medio del afán por colaborar no dimensionó su propia situación: "Empezamos a ayudar a las personas que quedaron atrapadas y alcanzamos a sacar a tres. Después ya me di cuenta de que yo también era damnificado; no lo supe sino hasta como a las 4 de la tarde, cuando me percaté de que ya no tenía a dónde ir".
Tras recibir la orientación de efectivos de la Policía Nacional, Raúl y su familia se desplazaron al centro de acopio y albergue temporal dispuesto en las Canchas Panamericanas (Unidad Deportiva Jaime Aparicio), donde se adecuaron los coliseos de Hockey Miguel Calero y de Karate-Do para la recepción de los afectados.
En el albergue, Raúl resalta la atención integral recibida, en especial la asistencia médica brindada a su hijo y el suministro oportuno de medicamentos. Asimismo, desde una perspectiva solidaria y consciente de la convivencia en estos espacios, señala la importancia de contemplar áreas específicas para los animales de compañía, considerando que las mascotas también resultan impactadas por este tipo de emergencias.
En medio de la contingencia, el valor de la comunidad y el apoyo mutuo han sido pilares fundamentales para afrontar el proceso. Como lo expresa el propio Raúl, "sin conocernos nos hace familia; la misma situación nos hace más cercanos y nos da fuerza entre todos para salir adelante". Ante la complejidad de la situación, su llamado hacia sus compañeros de albergue y hacia la ciudadanía en general es a mantener la fe, la serenidad y el espíritu solidario, pidiendo "paciencia, reciprocidad y mucha empatía con quienes lo necesitan en este momento, enviando un abrazo de valentía a todas las familias que continúan en la búsqueda de la estabilidad".
Balance general del albergue:
La Alcaldía de Santiago de Cali, mediante una labor articulada entre las secretarías de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres, Bienestar Social y Salud Pública, avanza en la atención integral a las familias afectadas por la emergencia sísmica. El punto central de refugio opera en los coliseos de Hockey Miguel Calero y de Karate-Do, ubicados en la Unidad Deportiva Jaime Aparicio.
Con corte al 14 de agosto de 2026, las instalaciones han acogido a un total de 129 personas. La caracterización poblacional indica que la mayor proporción del censo corresponde a niños e infantes, quienes cuentan con un acompañamiento prioritario. Dentro del grupo de albergados se registran tres mujeres en estado de gestación, cinco adultos mayores y dos personas con discapacidad, garantizándoles condiciones dignas de alojamiento, bienestar y cuidado.
En cuanto al perfil de ingreso, el refugio opera bajo el modelo de núcleos familiares consolidados, absteniéndose de recibir ingresos individuales desvinculados con el fin de proteger la cohesión de los hogares. Asimismo, la caracterización evidencia la inclusión de población migrante al albergar a una familia de nacionalidad venezolana y a un ciudadano chileno, a quienes se les brinda la misma oferta institucional.
La ruta de atención en el albergue inicia con un censo e inventario de pérdidas liderado por la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres. De manera simultánea, la Secretaría de Bienestar Social efectúa el diagnóstico para la entrega inmediata de kits de aseo, vestuario y elementos de primera necesidad.
La Secretaría de Salud Pública, por su parte, lleva a cabo la valoración física integral de los damnificados, enfocada en el control de enfermedades crónicas, la entrega oportuna de medicamentos prescritos y el esquema de vacunación para mitigar riesgos epidemiológicos. El soporte emocional es un eje central en las actividades diarias del albergue, donde psicólogos y trabajadores sociales brindan contención permanente, identificando al estrés postraumático como la principal condición abordada.