Santiago de Cali, 19 de diciembre de 2025
En el marco de la estrategia de recuperación integral de la ciudad liderada por el alcalde Alejandro Eder, la Feria al Obrero, Calle de la Salsa se consolida como un espacio de transformación social. A través de talleres gratuitos de güiro, campana, salsa y bolero, caleños y turistas se encuentran en este barrio emblemático para fortalecer el tejido ciudadano desde la preservación de nuestra identidad.
“Estos talleres son importantes porque hacen parte de reconocernos en lo que somos, con nuestro patrimonio que es la salsa. Bajo la dirección del alcalde Alejandro de Eder, hemos rescatado y estamos generando identidad de lo que es este ritmo musical. La salsa es nuestro patrimonio y no podemos permitir que se muera”, señaló María Fernanda Campuzano, secretaria de turismo de Cali.
Para la Administración Distrital, este espacio académico no es solo recreativo; es una herramienta de intervención social que busca devolverle la dignidad al Barrio Obrero.
Durante los talleres de percusión, los asistentes conocieron el uso del güiro, la campana y la clave, elementos esenciales que definen el sonido de la calle caleña.
"Todo el mundo en Cali va a una rumba y se encuentra con una campana o un güiro, pero la verdadera magia está en conocer la base, respetarla y tocarla con sentido. Eso es lo que estamos transmitiendo aquí", señaló Jhon Certuche, docente del taller de instrumentos.
El bolero, ritmo que habita en las esquinas del barrio Obrero, tuvo un lugar protagónico. Los participantes aprendieron los pasos básicos de este género que inspira recuerdo, amor y respeto por el pasado.
"El bolero es referente del barrio obrero que ha sido la cuna de la salsa y también de la bohemia", resaltó Mayra Lida Restrepo, ícono de la Vieja Guardia y referente del baile caleño.
La jornada académica culminó con el taller de salsa liderado por Patricia Fajardo, bailadora y gestora cultural del sector. Con una pedagogía cercana, orientó a los asistentes en los movimientos que hacen de Cali la capital mundial de este género.
"En el taller trabajamos pasos de salsa como: el lateral, el adelante y atrás, y pasos fundamentales como el dino y el rodilla. Son movimientos básicos que cualquier salsero y rumbero debe dominar", explicó Fajardo.
Además de la práctica, el espacio permitió un diálogo sobre la historia del boogaloo y la pachanga, narrando cómo estos ritmos transformaron la dinámica social de la ciudad.
Con estos espacios que preservan el legado cultural, la Alcaldía de Alejandro Eder reafirma su compromiso con la recuperación social del Barrio Obrero, demostrando que la cultura es el motor principal para revivir la esperanza, dar orden en las calles y recuperar a Cali.
Periodista: Rossana Jiménez Lenis
Camarógrafo: Juan José Ocampo
Fotógrafo Guillermo Gutiérrez