Trabajo en alianza
La Red de Bibliotecas trabaja sobre el concepto de Alianza estratégica, entendida ésta como una relación abierta entre distintos socios, cuya fortaleza radica en los aportes diversos y complementarios que cada uno hace para alcanzar un objetivo común.
Esquema de alianza
Las organizaciones comunitarias como las JAC, JAL, asociaciones y grupos de ciudadanos, facilitan información específica acerca de las condiciones y realidades de sus comunidades, aportando orientación para la definición de las políticas culturales cuyas metodologías se adaptan a diferentes contextos. Sus grupos de apoyo realizan también las actividades de monitoreo y seguimiento comunitario al programa de la Red. Además aportan recursos económicos mediante la gestión de proyectos propios.
El estado a través de la Secretaría de Cultura y Turismo de Cali y el Banco de la República, da definición a las bibliotecas, aportando recursos económicos, técnicos y logísticos para la operación de extensión cultural; además promueve procesos de formación para nuestros agentes culturales y el desarrollo de políticas y actividades culturales. Es el encargado de la dotación de equipos especializados y la donación de material bibliográfico, entre otros.
Las organizaciones no gubernamentales como la Fundación Carvajal y la Asociación Cristiana de Jóvenes, ofrecen su apoyo aplicando un modelo administrativo flexible que permite aprovechar al máximo los recursos económicos y humanos. Además han puesto a disposición de la Red: material bibliográfico, espacios físicos y la colaboración de sus especialistas para la formación en gestión de nuestros agentes culturales.
Modelo Administrativo
El programa de la Red de Bibliotecas Públicas Comunitarias es dirigido desde la Secretaría de Cultura y Turismo Municipal, trabajando en alianza con la Fundación Carvajal y la Asociación Cristiana de Jóvenes.
La definición de políticas y la coordinación de las líneas estratégicas se realizan en conjunto, promoviendo la participación de la comunidad.
La operación de los espacios físicos, la asesoría técnica y el acompañamiento, la sistematización de las bibliotecas y salas especializadas, son aspectos realizados a través de contratos de asociación con instituciones no gubernamentales, siguiendo tres prioridades estratégicas:
Compromiso interinstitucional: se tiene como principio, acogiendo los preceptos constitucionales de la Ley General de Cultura y la Ley General de Educación, que la responsabilidad de las bibliotecas, del servicio cultural, de la oferta educativa no formal y de la construcción de redes para la el fortalecimiento del tejido social, no recae exclusivamente sobre entidades del Estado sino también sobre entidades de carácter privado y comunitario, que propenden por el bien de lo público.
Vinculación activa de la comunidad en la gestión: donde la comunidad es vista como sujeto en todo el proceso y no como objeto destino de la gestión de las bibliotecas. Esto significa que participa en la planificación, ejecución y control de actividades, programas de extensión y formación cultural y en proyectos de sostenibilidad para las bibliotecas.
El carácter cultural de las bibliotecas: significa que aunque se habla de espacios físicos, se reconoce que su administración debe responder básicamente al carácter cultural de las mismas, siendo ésta su esencia definitoria y no solamente el acceso a los libros y a la lectura.
La implementación, ajuste y adaptación de las directrices centrales de la Red son responsabilidades de los agentes culturales, en asocio con los grupos de apoyo y líderes comunitarios de las áreas de influencia de las bibliotecas, centros culturales y centrales didácticas.