“No dejemos morir la industria del fútbol”: Jorge Iván Ospina
No se trata de uno u otro equipo. Se trata de la fiesta del futbol y si no tomamos medidas drásticas e inmediatas vamos a perder la fiesta del fútbol; al estadio ya no se lleva al adulto mayor, a las esposas y menos a los niños porque ir al estadio ya es considerado como un hecho bochornoso porque los estadios se han convertido en escenarios de confrontación y degradación.
¿Podemos seguir pensando que en el fútbol no pasa nada?
Creo que no, tenemos una salida integral e intersectorial adelantando las siguientes tareas:
Primero: Los medios de comunicación deben visibilizar más los comportamientos positivos y el fútbol de convivencia y menos los indisciplinados e intolerantes; necesitamos más rating de los señores, los abuelos, los niños y las mujeres, que los indisciplinados y desadaptados. También los compañeros de los medios de comunicación deben manejar mejor el léxico, porque en algunas ocasiones invitan a más a la agresión y la confrontación que a la convivencia.
Segundo: debe existir un componente policivo, porque quienes están inmersos son verdaderos criminales. Un escuadrón de la Policía Metropolitana orientado a identificar a ese grupo de criminales que están filtrados en las barras; no es un berrinche de un jovencito, estamos hablando de venta de drogas y como se aprovechan de las necesidades de los jóvenes, para anclar la criminalidad, hay que combatirlos. La tarea es identificarlos, capturarlos y judicializarlos.
Tercero: Estos jóvenes en ese proceso de criminalidad tienen espacios sociales difíciles, desertores de la educación, no tienen componentes claros de estructura familiar y no poseen mayores oportunidades; allí la tarea es de inversión social. En este aspecto la Alcaldía de Cali acaba de firmar un contrato con el América, el deportivo Cali y el depor Aguablanca, para desarrollar en los barrios procesos de capital social y de esta manera lograr desarticular las intenciones violentas.
Cuarto: El tecnológico. Lo vamos a hacer con cargo al mundial en el 2011, nos estamos preparando invirtiendo en tecnología para el Pascual; las cámaras para evitar la violencia, evitar el ingreso de armas, de drogas y licor y dar con rapidez respuesta en caso que ocurra algo. En ese proceso necesitamos identificar a cada uno de los miembros de las diferentes barras, necesitamos que cada uno de esos jovencitos tengan su identificación; que nos permita decir cuándo entró al estadio, dónde está y cómo se llama. Y si ese ciudadano vuelve a cometer un hecho de violencia, no le dejaremos entrar nuevamente a nuestro estadio, bajo la premisa de reserva de admisión.
Queremos con este proceso comenzar a erradicar la violencia de los estadios a través de una política de inclusión para reivindicar la fiesta del fútbol y salvar la industria del deporte.
Jorge Gutiérrez Leyva / jorge.gutierrez@hotmail.com