El MIO puso a rodar el progreso de Cali
El Sistema Integrado de Transporte Masivo, MIO, ya es un ícono de nuestra ciudad, reconocido internacionalmente como un modelo a seguir para capitales medianas, no sólo en Latinoamérica sino en el resto del mundo.
Se pasó del caos al orden, de un alejamiento de la comunidad a un proceso de una nueva cultura. Las curvas siempre fueron ascendentes; se creció en infraestructura, inversión y generación de empleo, por ende, creció el número de vehículos, rutas y usuarios.
En 2010, el Instituto para el Desarrollo del Transporte de New York lo distinguió como un sistema auto sostenible y amigable con el medio ambiente. En 2011, la Unión Internacional de Transporte Público lo destacó como el mejor proyecto regional de Latinoamérica en el área de conocimiento e investigación.
En esta administración se destrabó el inicio de operaciones del sistema, que se estaba convirtiendo en un dolor de cabeza para los caleños. Con la directriz del médico Jorge Iván Ospina se retomó la dinámica de la construcción de la infraestructura y se recuperaron estaciones “blanco” de la delincuencia. Así, en marzo de 2009, Metrocali dio apertura oficial al sistema con una ruta troncal, cinco alimentadoras y 77 vehículos. Hoy, la flota del MIO supera los 600 buses y atiende 57 rutas, incluyendo dos nuevos recorridos sobre la Troncal de Aguablanca.
Recientemente superamos los mil días de operación en el sistema y el MIO ya es un ícono de reconocimiento internacional. En esos mil días, logramos desde nuestra administración poner en operación el transporte masivo, pasando de una flota de 77 buses a 557 en la actualidad con la expectativa de dejar 640 vehículos rodando desde el próximo mes de enero. Asumimos el reto de construir, implementar y operar el sistema al mismo tiempo, sorteando las dificultades como la falta de infraestructura física, a través de estrategias creativas como la integración virtual.
Hoy le dejamos a Cali un esquema dinámico, con importantes obras ya ejecutadas y en funcionamiento, otras en pleno desarrollo y algunas en proceso de licitación. El MIO ha transformado positivamente a nuestra ciudad construyendo nueva infraestructura física, espacio público, plazoletas, ciclo rutas, nuevos árboles y zonas verdes.
Con iniciativas como el MIO Cable, nuestro sistema será el de mayor cobertura en Colombia y con la Troncal de Aguablanca llegamos a atender a la población de menores recursos económicos, que depende del transporte público para su movilidad. Pero el MIO no es sólo un sistema de transporte sino que representa desarrollo, generación de empleo y renovación urbana para que nuestra ciudad pueda asumir los retos del futuro.
El sistema no puede detener su marcha. Nuevos retos de implementación, crecimiento y construcción ponen en el horizonte al MIO como el sistema de transporte masivo más completo del país.
Entre los retos cumplidos en esta administración están las obras entregadas que hoy fortalecen la operación del MIO. La Troncal de Aguablanca, la terminal intermedia Cañaveralejo y la estación Unidad Deportiva, la terminal de cabecera Andrés Sanín, la Avenida de las Américas y la tercera norte; dos patios – taller y el puente Ciudades Confederadas son construcciones, hoy al servicio de los caleños y que mejoran ostensiblemente la operatividad del sistema. Según el presidente de Metrocali Luis Eduardo Barrera Vergara.
Se avanzó en licitar y poner en marcha otras construcciones para cerrar, en el futuro próximo, el anillo de la movilidad y fortalecer el MIO haciéndolo más eficiente en sus tiempos, cobertura espacial y movilización de pasajeros. Esas obras están representadas en proyectos como el MIO Cable, la terminal de cabecera Sameco, los patios – taller de Aguablanca y Valle del Lili y obras de renovación de los carriles mixtos en la calle 5; con una inversión superior a 160 mil millones de pesos.
El médico Ospina lideró todo un proceso de transformación de ciudad, representado no sólo en infraestructura física sino en una serie de componentes, conocidos como la nueva cultura MIO, basada en el respeto por el otro y por la ciudad.
Para continuar con esta dinámica, Metrocali dejará, antes de finalizar 2011, las licitaciones abiertas para la construcción de otras importantes obras, en un proceso de inversión de 175 mil millones de pesos. Estructuras como la Terminal intermedia Julio Rincón y la de cabecera Aguablanca cerrarán el anillo de movilidad de la Troncal de Aguablanca; la solución a desnivel de la Calle 13 con Carrera 100 mejorará la movilidad entre el sur y el centro de la ciudad y las vías pretroncales sobre las Autopistas Suroriental y Simón Bolívar permitirán un tráfico fluido de sur a norte.
También hacen parte de este paquete, la terminal subterránea en la Glorieta de la Estación, Avenida de las Américas con 3 Norte, y la conexión vial Terminal Calima.
“Con este panorama, el Sistema Integrado de Transporte masivo continuará su proceso de fortalecimiento, entregando a su paso nuevas redes de servicios, infraestructura de espacio público, generación de empleo y desarrollo a una ciudad que no para de crecer al ritmo de un nuevo latir en movimiento”, puntualizó Barrera Vergara.
Cali respira un nuevo aire; gracias a la implementación del MIO han salido de circulación más de 2.300 vehículos del antiguo esquema colectivo que contaminaba de manera descontrolada el entorno; los buses del masivo utilizan un combustible diesel especial que sólo contiene 50 partes por millón de azufre, frente a las 2.500 partes por millón utilizadas en el combustible comercial.
Aspecto importante en la implementación del MIO es la generación de empleo; sólo la operación cotidiana genera cerca de cuatro mil entre el personal de las empresas operadoras, la Unión Temporal de Recaudo y Tecnología y Metrocali. Adicionalmente, las obras de infraestructura adelantadas crean, permanentemente, puestos de trabajo, directos e indirectos. Entre 2008 y 2010 más de 6 mil caleños laboraron en estos frentes. La construcción de la Troncal de Aguablanca, por ejemplo, generó más de dos mil fuentes de trabajo.