Cali y su historia de 473 años
El 25 de julio de 1536 Belalcázar funda Santiago de Cali, inicialmente establecida al norte de la posición actual cerca de Vijes y Riofrío. Bajo órdenes de Belalcázar, el capitán Miguel Muñoz reubicó la ciudad al lugar actual, donde el capellán Fray Santos de Añasco celebró una misa en el lugar hoy ocupado por la Iglesia de la Merced. Belalcázar designó como primera autoridad municipal a Pedro de Ayala.
Para celebrar los 473 años de la ciudad, la Administración Municipal hizo un bando basado en el Acta de Cabildo del 25 de julio de 1573, la cual se encuentra en el “Libro Negro” que se haya bajo custodia, pero abierto a la consulta de la comunidad, en el Archivo Histórico del Municipio ubicado en el Centro Cultural de Cali.
El bando de los 473 años de Cali cuenta -en el lenguaje de la época- cómo se reconocieron las autoridades locales en una ceremonia que culminó con una misa en la iglesia La Merced.
“En la muy noble y leal ciudad de Santiago de Cali, día del bienaventurado Santiago Patrón de las Españas y abogado de esta ciudad, se juntaron en cabildo y ayuntamiento para recibir el Estandarte Real del señor Diego del Castillo, Alférez que ha sido hasta hoy día, quien lo entrega al señor Luis Hernández, Alférez por sus Mercedes, nombrado por un año hasta el día de Santiago del año venidero.
Que es necesario soltar el juramento que Diego del Castillo tenía hecho y en presencia de mí, Francisco de Loayza escribano real público y de este cabildo, se le tomó el juramento en la forma siguiente:
Juráis y hacéis pleito homenaje a Dios Nuestro Señor y a Santa María y por las palabras de los santos cuatro Evangelios, como hijodalgo, que tendréis este estandarte que se os entrega en nombre de su Majestad en guarda y custodia y que no le daréis ni entregaréis a persona alguna si no fuere al Rey don Felipe nuestro señor.
Que por el tiempo que estuviere el estandarte en vuestro poder, lo amparéis y defenderéis y guardaréis de todas aquellas personas que lo quisieren ofender y lo pondréis a todo vuestro poder donde más al servicio de su majestad convenga con toda fidelidad y bondad.
Y si así lo hiciereis, Dios Nuestro Señor os guarde y si no, os lo demande como a aquel que a sabiendas se perjura. Además, que caigáis vos y vuestros sucesores en las penas en que incurren y merecen los que deslealmente sirven a su Rey y Señor natural.
Y a la fuerza de este juramento el dicho Alférez dijo tres veces: Sí juro y amén. Y le fue entregado el dicho Estandarte Real y declararon haber hecho lo que era obligado como buen Alférez en el año del dicho alferazgo.
Y el Alférez nuevo sacó en la forma acostumbrada el estandarte Real de las casas del Cabildo de esta dicha ciudad a la plaza para llevarlo a la iglesia mayor e oír misa con la solemnidad que se acostumbra y con ello, se acabó el Cabildo”.
Mayores informes: Archivo Histórico del Municipio. Carlos Mario Recio, coordinador. 315 510 43 04