“CADA VEZ CONFRONTAREMOS MÁS EL DELITO”: ALCALDE DE CALI
Sin embargo, en la noche, cuando nuestra ciudad dormía, nuevamente el terrorismo laceró nuestro territorio. Colocaron un artefacto explosivo que significó la muerte a dos personas y lesiones para muchas otras. ¡Qué paradojas las que tenemos en Colombia”.
Con estas palabras saludó el alcalde Jorge Iván Ospina la jornada cívica “Sigifredo López, por la vida y la libertad”, que se realizó hoy desde las 6:00 de la mañana en la calle 10 con carrera 14 del barrio San Bosco en donde ocurrió el atentado con carro bomba este 1º de febrero.
Distintas entidades de la ciudad, representantes de los estamentos ciudadanos y los miembros del Gabinete Municipal, se hicieron presentes en el lugar para decirles a los habitantes del sector que no estaban solos, que la solidaridad del Alcalde y sus colaboradores eran presencia real en el entorno ultrajado por los violentos.
Era grato ver en distintas carpas, acciones a favor de los ciudadanos prestándoles servicios médicos, entregándoles medicinas, escuchando sus inquietudes que inquirían por su futuro inmediato. Más allá un grupo de estudiantes dejaba en una inmensa pancarta mensajes que eran como abrazos o masajitos al alma adolorida de los residentes del lugar, quienes no entendían aún por qué los violentos interrumpieron su tranquilidad cotidiana en un estallido de muerte y dolor.
Las palabras del Alcalde resonaron por todo el entorno señalando también que la ciudad no se puede quedar inmóvil ante lo ocurrido. “Debemos, frente a la barbarie y el terror, presentar una comunidad solidaria y que se moviliza a favor de los demás.
Debemos decirles a los terroristas que nosotros, cada vez más, confrontaremos el delito y decirles a aquellos que utilizan estos mensajes de terror y muerte que en oposición a eso hay otro mensaje de vida y de esperanza en el corazón de todos los caleños”.
Fue una jornada en la que por medio de una celebración eucarística realizada frente al edificio que exhibía como una afrenta a la ciudad y sus gentes los efectos de la explosión, se conectó el sufrimiento con la divinidad que apacigua y calma, pero sobre todo, se celebró la vida en los gestos ciudadanos, en el saludo esperanzador, en el mensaje consolador y en el hecho real de la ayuda a tiempo y oportuna.
“Gracias a todos los que han estado hoy acá acompañándonos, no queremos compasión, sino una pequeña manito solidaria para volver a la cotidianidad que vivíamos, para regresar a nuestra tranquilidad que perdimos en medio del susto que nos produjo la explosión.
Muchas gracias a todos y en especial al alcalde Ospina a quien hemos visito muy comprometido con lo que sucede en la ciudad” dijo, una mujer que aún tenía en su rostro los morados con los que la dejó marcada la sinrazón de la violencia.
Manuel Tiberio Bermúdez / mtbermudez@cali.gov.co
Foto: Henry Martinez