¿Y CÓMO SOBREVIVEN?
Durante medio siglo se ha sostenido con el aporte de la empresa privada, que colabora con el 68% de los gastos; con la venta de artesanías, rifas, bingos y otros eventos, cubren un 27% y el restante 5% lo obtiene de algún contrato que le pueda adjudicar la Gobernación del Valle para programas con adultos mayores. En el 2008 les dieron uno, por $50 millones anuales.
Con la ropa que les regalan y que no se colocan los abuelos por no ser moda para ellos, organizan mercado de pulgas. Y aunque hasta hace pocos años se moría un abuelito casi a diario, hoy en promedio mueren tres o cuatro al mes gracias al mejoramiento de la calidad de vida y oportuna atención médica que se les brinda.
Los entierros son costosos y por ello han solicitado a las personas de buen corazón que les obsequien los cajones que han comprado para cremar a sus deudos, pues el ataúd no entra al horno y por tanto queda intacto para un nuevo usuario.
El llamado tuvo buena acogida, por lo que ante la cantidad de cajones que se acumulaban hubo que establecerse un convenio con una funeraria local, donde cada abuelo que fallece recibe todas las honras fúnebres y velación gratuita, a cambio de dos ataúdes.
“Sobrevivir, para ellos no ha sido fácil. El Cottolengo es quizá el albergue que mejores condiciones ofrece a los ancianos desvalidos en Colombia, por lo que es necesario que el sector público le ayude permanentemente y no dejarle la mayor carga al sector privado, pues ellos suplen con limosnas de la gente noble una obligación que es del Estado” enfatizó el médico Andrés Felipe Vargas.
Hoy, a sus 50 años, esta Aldea para desamparados que lleva el nombre de San Benito Cottolengo en honor a un italiano que favoreció a los necesitados en Turín, ha recibido 10 reconocimientos por su labor y desde su fundación un 17 de enero de 1959 por el Padre Alonso Ocampo para atender niños de la calle en una modesta casa del barrio El Piloto en Cali, ha sido un hogar donde la bondad y la caridad han ido de la mano.
Y como bien dice la tarjeta de invitación a la celebración de sus bodas de oro: “Si su deseo es enviarnos flores, que son una hermosa manifestación de alegría, en esta ocasión le agradecemos que, a cambio, ese valor sea depositado en nuestra Cuenta de Ahorros 017500015320 Davivienda”.