Las otras batallas del Libertador, en el tercer piso de la Alcaldía
Sin lugar a dudas, Simón Bolívar es una figura cimera en esta conmemoración de las Independencias, que dejó grandes historias de batallas con las que pudo libertar cinco naciones.
Nos legó una reputación como genio de la guerra, como estadista, como guerrero, pero los profesores, que nos llenaron de fechas y episodios en los que los muertos eran tan numerosos que se nos perdieron las cifras, nunca nos contaron que en medio del fragor de las batallas su mente enamorada buscaba por entre la humareda de los fusiles, el recuerdo de unos labios y unos ojos que eran su aliciente diario.
“Dentro de las actividades que la Administración Municipal realiza en el marco del Bicentenario Local, también tenemos actividades con el arte, por eso la Obras del Maestro Pombo con orgullo estarán en el edificio”, afirma Harold Eduardo Caicedo, Consejero Municipal para el Bicentenario.
Por eso, nos conmueve la obra del maestro Diego Pombo, “Bolívar enamorado” en la que nos muestra un Bolívar humanizado por el amor, “amante insaciable” como el maestro lo define.
Hablamos con Diego Pombo para saber más de su trabajo. Nos recibió en su estudio. Amable, cordial, palabrero y esto fue lo que nos dijo:
¿Cuál es su participación en esta conmemoración del Bicentenario de las Independencias?
En esta conmemoración, en Cali, voy a tener la exposición “Bolívar enamorado” que es una serie de pinturas acerca de Bolívar en su aspecto más romántico, en su vida como amante, que considero es un tema que no se ha tocado mucho en el arte, en el que yo llevo trabajando ya varios años.
Esta exposición ya estuvo en Quito, en el Centro Cultural Benjamín Carrión, va a estar de nuevo en Quito durante la celebración de la traída de las cenizas de Manuelita Sáenz desde Paita y que van a estar transitando por los países bolivarianos.
La exposición también estará en Caracas el próximo mes de agosto en el Museo Nacional de Bellas Artes. En Cádiz, España, estará el 19 de octubre y estuvo ya en Bogotá en el Festival de Teatro Iberoamericano. Luego irá a La Paz y en Lima, Perú el año entrante.
¿Qué lo motiva a usted a pintar esa faceta del Bolívar enamorado?
Siento que Bolívar es el personaje por excelencia que encarna al superhéroe latinoamericano. El libertador de cinco países, una gesta ejemplar, memorable, un hombre con una capacidad de manejo como estadista, gran líder, mejor ideólogo de la gesta libertadora, sólo comparable –como él dijo- a los otros dos grandes majaderos de la humanidad que son: El Quijote y Jesucristo.
Creo que Bolívar representa la latinoamericanidad en su más alta expresión y como amante también me ha motivado muchísimo puesto que mi obra siempre ha girado alrededor de la iconografía popular. Bolívar para mí es el superhéroe y las anécdotas de sus amoríos son tantas y tan impresionantes que para mí es una veta inagotable de inspiración y de deleite, porque para mí ha sido un deleite abordar esta serie y desde la pintura puedo seguir insistiendo en aspectos que han caracterizado mi obra que son el sarcasmo y un poco el mensaje político. También el erotismo, por supuesto, y el humor.
¿En esa búsqueda, que seguramente hizo para poder trabajar los cuadros, qué Bolívar nuevo descubre usted en lo que tiene que ver con los amoríos –que no son pocos- y qué le impacto en lo que hurgó en las averiguaciones?
Fue un amante insaciable…un conquistador innato y era un guerrero y un estratega sin igual en las batallas sobre campos de plumas. Leyendo todas estas nuevas obras literarias que sobre Bolívar se han hecho, por ejemplo la de Víctor Paz Otero, “Delirio y epopeya”, encontré de entrada, en las primeras páginas su primer “affaire”, después de que muere su esposa con la hija de la negra que lo crió.
Con ella vive un tórrido romance. Ya desde entonces, comienzan a crecer las historias de su pasión por las mujeres que lo rodearon. También es de celebrar su espíritu festivo, su talante lúdico, siempre hacia un gran baile –andaba con músicos-, lo que tiene que ver mucho con mi obra. Hacía un baile antes y después de cada batalla y era un bailarín excelso. Se cuentan muchas historias sobre sus habilidades como bailarín y que no perdonaba baile antes y después de cada batalla.
Para mí todas esas características tan especiales, tan particulares de un héroe que solamente podía haber nacido en Latinoamérica y esa bellísima historia de amor, quizá la historia de amor más bella que se haya vivido en el continente latinoamericano y específicamente en Colombia entre un caraqueño y una quiteña, se ha vuelto el eje fundamental de mi obra en este momento.
¿Con qué quiere sorprender a quienes se acerquen a esta obra?
Con una imagen muy diferente del Bolívar preconcebido dentro del gusto regular del público. No es muy común estas escenas de Bolívar eróticas y mostrándose como amante y como un hombre romántico. Comenzó con serenatas en las que llevaba instrumentos, cantando y ha ido derivando hacia el amante decidido. La música ha quedado un poco en segundo lugar, aunque sigue siendo parte muy importante de toda la serie la connotación musical, porque como le dije, tenía esta afición especial. Andaba siempre con músicos y celebraba con bailes el pre y el pos de las batallas y eso para mí ha sido un gran descubrimiento y un deleite.
¿Qué le quiere decir a las personas que se sientan con curiosidad por ver su obra?
Que sea esta la ocasión para invitar a todos los caleños para que disfruten del “Bolívar enamorado”, que pasó por Cali, que pernoctó un par de noches al frente de la iglesia La Merced, y para que la vean en la Cámara de Comercio y en el despacho de la Alcaldía durante el mes de agosto.
/Manuel Tiberio Bermúdez/manuel.bermudez@cali.gov.co
Foto: Aymer Alvarez Jr.