Cali huele a salsa, pandebono y torta
Para el gerente de la Corporación de Ferias, Eventos y Espectáculos de Cali - Corfecali, Leobardo Amú, el esfuerzo que viene realizando el Alcalde Jorge Iván Ospina por el rescate de la cultura en Cali se ve recompensado con la asistencia de caleños y turistas a la gran variedad de espectáculos musicales gratuitos y a la exposición de afiches, revistas y carátulas como homenaje a la salsa.
Igualmente con la acogida que han tenido invitados como el musicólogo cubano Cristóbal Díaz Ayala; la escritora caleña radicada en Venezuela, Adriana Orejuela y los integrantes de la cubanísima agrupación La Familia Valera Miranda, quienes aparte de dictar charlas y conversatorios comparten sus espacios con los asistentes al Teatro Jorge Isaacs, al Parque de la Música, al Centro Cultural y a las 10 verbenas populares programadas en diferentes barrios de la ciudad.
Invitados de lujo:
La historia musical cubana que impactó al mundo entre los años 1959 y 1973 estaría condenada a perderse en el olvido si no hubiera sido por la aparición de la pluma magistral de la caleña Adriana Orejuela, quien investigó y profundizó en esos 15 años de genialidad para darle vida a su obra cumbre: ‘El Son no se fue de Cuba’.
Para Adriana, este desconocido período musical fue justo el que la arrulló en la cuna, cuando madre, tías y abuelas la mecían entonando canciones de la Sonora Matancera, el Trío Matamoros y Benny Moré, melodías que se encargó de perpetuar mientras bailaba y tocaba mambos y discos de Richie Ray.
Su pasión por este género la convirtió en una de las mayores exponentes de la cultura musical cubana, por lo que fue invitada a ser parte activa de la celebración caleña, quedando impactada porque -para ella- la Alcaldía de Cali retomó el concepto de que la cultura es un deber del Estado y ello hizo posible visibilizar a la ciudad como una urbe con memoria.
De igual parecer fue Cristóbal Díaz Ayala, invitado cubano que visitó a Cali en el año 1987 cuando se celebraban los 450 años de la capital y quedó maravillado e impresionado por la seriedad con que los caleños coleccionaban y compartían los secretos y tesoros musicales. Hoy corrobora que eso no se ha perdido y que, por el contrario, esa manía se volvió epidemia.
El maestro Cristóbal ha escrito 10 obras acerca de la salsa, seis de las cuales versan sobre la música cubana, como son: ‘De Areito a la nueva trova’, sobre los principios de la revolución, obra que amplió hasta el 2002 titulándola ‘De Areito al rap cubano’.
Luego hizo el primer volumen de ‘Discografía de la música cubana’, posteriormente ‘La historia del pregón latinoamericano’, se inspiró para hacer ‘A Cuba’ y finalmente escribió ‘Cuando salí de La Habana’ donde a través de 20 números musicales narró los 100 años de ocupación norteamericana (1898 – 1997).
Fijó su residencia en Puerto Rico donde le solicitaron hacer algún escrito sobre la Isla del Encanto y por ello nació ‘La Marcha de los Jíbaros’ abarcando los 100 años de música puertorriqueña por el mundo.
Para la llegada del año 2000 sacó las ‘100 canciones cubanas del milenio’ una caja de 4 CD con 100 canciones y un libro con la biografía del intérprete y compositor de cada una de las obras con su respectivo comentario. Ello lo animó a complementar su obra con ‘Las 100 canciones puertorriqueñas del milenio’.
Prosiguió con la creación de ‘Contrapunto de la música cubana’ donde analiza la música desde otro punto de vista como son los binomios. Y su última creación es ‘San Juan – New York’, una discografía de la música puertorriqueña entre los años 1900 y 1942, donde demuestra que Puerto Rico ha sido un cancionero grande en la gran manzana.
El maestro Cristóbal está en Cali para el cumpleaños 473 de la ciudad y para complementar su documentación, pues considera que a nivel mundial los mejores coleccionistas son colombianos. Y se ufana de tener, más que documentos históricos, grandes amigos por todo el mundo.
Sobre el Alcalde de Cali, el maestro cubano dijo que Jorge Iván Ospina está haciendo una obra cultural maravillosa y los melómanos y coleccionistas se deben sentir honrados porque esto irá pasando de generación en generación y es la mejor manera de lograr un mundo culto, libre y progresista.
El escritor y periodista Umberto Valverde complementó esta apreciación diciendo que la Alcaldía de Cali ha entendido que la salsa es un patrimonio caleño que hay que defender, sin desconocer que la salsa fue una explosión y un fenómeno social que se reflejó en orquestas, bailarines y en una cultura salsera que será la memoria de la ciudad.
Finalmente el maestro Félix Valera, director de la agrupación cubana La Familia Valera Miranda, recordó que su razón de ser es cultivar lo más auténtico de la música cubana generación tras generación y por ello ofrecerá a los caleños un variado repertorio, donde papá, mamá e hijos darán a conocer que llevan al mundo la cultura raizal y ancestral, divirtiéndose con la mezcla musical heredada del yugo español y la liberación de los esclavos.
Papá Valera siempre quiso conocer a Cali. Y cuando tuvo la dicha de pisar este terruño quedó enamorado del parecido cultural y musical de cubanos y caleños, quienes llevan el sabor y la alegría en la sangre.
E invitó a los caleños para que sigan aferrados a ese movimiento cultural para que nunca se los quiten, porque en esa cultura está el futuro de la música.
/William López Arango – wlopez@cali.gov.co
Foto: Henry Martinez