HISTORIA
DE CALI
PREHISPANICO:
El habitad prehispánico se compone de aldeas pequeñas de 15 a 20 indios que poblaron el hermoso valle, se ubicaron en las faldas de las montañas y vertientes de los rios, poblaciones como los Jamundies, Timbas (belicosos y valientes), los Colocos en la parte central, al mando del cacique Calambas, más tarde, los Paeces, los Pijaos, los Lilies y los Calimas; se quedaron donde hallaron oro en estas prosperas y ricas tierras.
La tribu o tribus más numerosas de la parte occidental de la llanura eran las que tenían de jefe principal, a pete o petecuy, que habitaba en terreno elevado y tenía en su vivienda más de cuatrocientos cueros de indios colgados, llenos de ceniza, cuya carne había sido manjar en la corte del cacique. En otras casas ostentaban tales trofeos en menor número ; eran de los enemigos vecinos y tenía mayor mérito el indio que más gente hubiera matado. Las mujeres participaban de esas luchas y de esos festines, y si eran de los vencidos, su carne servía de manjar.
Hombres y mujeres llevaban clavos
retorcidos de oro, que les atravesaban las narices y que llamaban
caricuris, algunos tan gruesos como un dedo y aveces más usaban
gargantillas de oro, y en las orejas "unos anillos
retorcidos y otras joyas". Los hombres se cubrían con una
manta pequeña de algodón por delante y otra a las espaldas; las
mujeres con mantas de algodón que la envolvían de la cintura
abajo; llevaban atados "grandes ramales de cuentas de hueso
menudas, blancas y coloradas" , que llamaban chaquiras.
Cuando estaban enfermos se bañaban y se medicinaban con el
conocimiento de algunas yerbas. El matrimonio era con las sobrinas
o las hermanas y heredaban los señoríos y la fortuna privada
los hijos de la mujer principal, pues eran polígamos, ese modo
de transmisión de la herencia tenía por objeto asegurar la
descendencia genuina, a cubierto de infidelidad conyugales. Adelante
de los dominios de petecuy habían otros pueblos amigos y
confederados.
Tenían sus pueblos extendidos a trechos por las faldas de la cordillera Occidental que miran al Valle; " las casas juntas de diez en diez y de quince en algunas partes más y en otras menos". "Grandes, redondas, la cobertura de paja; tienen pocas arboledas de frutales; oro bajo de cuatro a cinco quilates alcanzan mucho, de lo fino poseen poco. Corren por sus pueblos algunos ríos de buenas aguas".
"Estos indios están apartados del
valle y río grande a dos y a tres leguas y a cuatro, y algunos a
más , y a sus tiempos bajan a pescar a las lagunas y al río
grande dicho, donde vuelven con gran cantidad de pescado; son de
cuerpos medianos para poco trabajo; no visten más que los
muarés antes mencionados, traen los demás indios; las mujeres
todas andan vestidas de unas mantas gruesas de algodón.
Todos estos indios carecían de ídolos y los conquistadores no les encontraron casa de adoración.
Acostumbraban hacer fiestas en que tomaban parte indios de diversos pueblos, o los de un cacique y los de otro, sobre todo en los aniversarios fúnebres. Tras libaciones y comidas, " a la tarde salían a jugar a las cañas, saliendo un principal con cincuenta o treinta y el otro con otros tantos a otra, todos con sus rodelas muy bien hechas y pintadas y sus tiraderas, que son las armas que en aquella tierra traían".
Colocados en sus puestos escaramuzaban,
como en los torneos de caballeros medievales " y se ponían
en sus ventajas y se tiraban como enemigos y así pasaban toda la
tarde y salían algunos heridos y otros muertos y no había pena
para el matador ni esa muerte ocasionaba enemistad".
CONQUISTA:
No consta si una vez en la llanura siguieron por ella o volvieron a las alturas, que es lo probable; de seguro , bajarían por la cuchilla que separa las aguas del Claro de las del jamundi y saliendo al valle descendieron por este último río, en cuya parte inferior había un pueblo numeroso que obedecía al cacique Jamundí, de donde aquella corriente tomó nombre.
Los Jamundies salieron a la defensa del terruño, con lucidos escuadrones, cuyos soldados ostentaban diversos adornos de oro; diez mil hombres, dirigidos por el
cacique, disputaron el paso del río a los invasores; la caballería trata de avanzar, pero hay atascaderos que le impiden la maniobra; en cambio, los infantes, dirigidos por Florencio Serrano, logran pasar con presteza. El combate reñido, los indios luchan con dardos y macanas, sus enemigos con arcabuces y arma blanca; el ímpetu de los hispanos logró inclinar la victoria en su favor, pues en un principio pareció estar del lado de los nativos, por lo abrumador de su número.
Los indios vieron el fuerte y enviaron mensajeros por le río; llamaron los con rostro placentero y con instancia los españoles y así obtuvieron que se acercaran; les dieron cuchillos, corales, cuentas de vidrio y otras baratijas. Acudieron también mujeres, cabalgando en una gruesa guadua, ocupados los pies en empujar una botija de chicha, las manos atentas al manejo de la rueca y el huso y erecto el cuello para sostener una cesta de frutas en la cabeza . Al día siguiente se acercaron otros indios, que llevaron frutos de la tierra, plátanos y carne de monte. Los primeros con quienes hicieron amistad fueron los calocotos, cuyo cacique, al ver que no eran los indios hostilizados, dejó tranquilos a los Timbas y Jamundíes, quienes por el buen trato que recibieron o por la inutilidad de la resistencia, depusieron su actitud agresiva.
Ampudia mandó cien hombres con Francisco
Cieza a explorar la cordillera Central. En todas partes encontró
esa gente, poblaciones y tribus que salían a la defensa, lo que
hizo necesario sostener muchos combates, hasta cinco diarios.
Llegaron al punto donde más tarde se fundó Cartago y regresaron
al fuerte por la banda occidental con seis heridos leves.
FUNDACIÓN:
Siempre en su empeño de colonizar, Belalcázar resolvió concluir con la villa de Ampudia. Y dejando las llanuras del Cauca y sus afluentes, avanzó por las tierras altas del occidente y en el valle que da paso al río Calima, en sus cabeceras, sentó las bases de una futura ciudad, que fuera centro de escala entre el mar y las regiones del interior. Fundóla el 25 de Julio de 1536, día del apóstol Santiago, patrón de España, sin designarle alcaldes y regidores, como se acostumbraba para formar el cabildo, al erigir toda ciudad o villa, y que se limitó a nombrar teniente de gobernador a Muñoz , por que deseaba conservar para sí todo el gobierno.
El valle que albergó la ciudad se llamaba de Lili; algunos creen que de la adulteración de ese nombre salió el de Cali, con que se bautizó la nueva fundación; no sería aventurado suponer más bien que el origen de la palabra fuera el río que la bañaba, que significa tierra blanca. La festividad del día hizo que como era usual entre españoles se denominase la ciudad Santiago de Cali.
Belalcázar envió treinta hombres con Juan Ladrillero, quien anduvo más de un mes por riscos y selvas, escalando las alturas y descendiendo para subir de nuevo. Se le presentaban los indios en actitud agresiva, pero huían presto, aprovechando las guaduas verdes, que hombres, mujeres y niños inclinaban con gran destreza y ganaban el lado opuesto de las cañadas, sin que ninguno pudiera ser apresado. La expedición tomó el valle dejando varios muertos en la vía y trayendo el resto hambreados y los más enfermos.
Ladrillero obtuvo informes de algunos indios respecto a la forma de la montaña y dirección de sus cuchillas. "Suficientes debieron ser éstos para que Belalcázar, que
conocía ya las costas, formara juicio
aproximado de la situación del puerto, cuando poco después
procedió el Teniente gobernador a trasladar la nueva población
sitio que hoy ocupa"
Belalcázar, apenas fundada Cali, tornó con parte de la gente a tierras de payan y fue hasta las fuentes del Magdalena. Hizo también una exploración hacia el mar, que no fue más afortunada que la de Ladrillero El teniente Muñoz se fortificó lo mejor que pudo para contrarrestar el ataque de los indios, que temía. Era en Diciembre de 1536. No había día ni noche que no tuvieran qué combatir; al menor descuido les mataban los yanaconas y se llevaban en trofeo los miembros dispersos , andando todos a la rebatiña. Tres o cuatro noches atacaron a los indios, les impusieron respeto y así tuvieron algunos amigos.
Belalcázar, a fin de emprender la vasta conquista que imaginaba, dejó en Septiembre del 37 por teniente gobernador en Cali a Ampudia y Pedro Añasco por alcalde y salió para Quito.
Dio cuenta a Pizarro de lo que había hecho y le dijo que las nuevas conquistas eran tierra rica en minas de oro, pero trabajosa de dominar. Pizarro le confirmó la tendencia y le amplió los poderes.
Entre Mayo y Junio pacificó Belalcazár los naturales de la región de Popayán y algunos del Valle.
En su empresa fue hasta la recién fundada
Santa Fe de Bogotá, y con otros capitanes que en términos de
ella encontró, Gonzalo Jiménez de Quesada y Nicolás Federmán,
partió para España, en Mayo de 1539, a obtener el gobierno de
sus descubrimientos y conquistas y ante todo para librarse de
Pizarro, quien había enviado en su busca y aprenderlo al
capitán Lorenzo aldana, lo que informaron a Belalcázar unos
españoles llegados de Popayán a Santa Fe.
REPUBLICA:
Las quejas que iban a España por el maltrato dado a los indios, motivaron una serie de disposiciones en favor de ellos, dictadas en Barcelona el 20 de Noviembre de 1542, que en las colonias fueron llamadas "Las Nuevas Leyes ". Desagradaron profundamente, entre otras disposiciones, las de que no se pudiera emplear a los indios en las minas contra su voluntad o en la conducción de cargas, y la que restringía las encomiendas en cuanto al número de indios, duración y clase de personas que podían usufructuarlas.
"Cali fue, y por algún tiempo la capital de todo el gobierno de Belalcazar, ésta fue desde sus principios mejor gobernada y mucho más populosa y rica, por haber sido la caja o depósito de los reclutas y por haberse establecido la mayor y mejor parte de las familias con gran comercio.
Para explotar las minas de la jurisdicción municipal, empezó la introducción de negros traídos de Africa en calidad de esclavos, los cuales se destinaron también a empresas agrícolas e industriales. En cortos años sumaron varios millares.
Por real cédula del 17 de Junio del 1.559 se concedió a Cali escudo de armas "Que dentro de él tenga siete mogotes de color de tierra, que el del medio sea más alto y a la mano derecha de la parte de abajo esté una ciudad de oro entre dos ríos y árboles verdes, y en lo bajo de dicho escudo esté un puerto de mar con una nao surta a la boca de un río que sale de dicho mogote y entre a la mar, y otras naos el dicho río arriba, con unas canoas con sus remos en unas aguas azules y blancas".
El Tesoro representaba en lo fiscal los intereses de la Monarquía , opuestos en ocasiones a los de la ciudad.
Había dos o tres mercenarios " y hace puesto agora otro convento de San Agustín . Por lo común hay en la ciudad ciento veinte hombres, vecinos, mercaderes y soldados"
El término de vecino estaba restringido a los encomenderos, a quienes se agregaba el dictado de feudatario. Los demás vecinos, tal como se entiende hoy la palabra, eran soldados y mercaderes, considerados en aquellas épocas simplemente estantes, habitantes y también moradores. La "vecindad" la otorgaba el Cabildo y ello era con frecuencia motivo de discusiones acaloradas.
Es fama que en jurisdicción caleña, después de la Conquista, hubo treinta y seis pueblos de indios, sin contar los de la costa.
En el 1,596 se advierte un cambio en la constitución del Cabildo : no figuran ya los regidores anuales y son todos perpetuos, ocupando el primer puesto entre éstos el alférez mayor o real, cargo que había dejado de proveerse cada año por el Consejo y que había alcanzado por remate, en Quito, Sebastián del Castillo ; los otros regimientos eran los de tesorero , contador, alguacil mayor y depositario general.
Mandó Prieto que con medidas y pesos que
tuvieran la marca de la ciudad y que debían registrarse cada
cuatro meses, se vendiera en las tiendas públicas la sal, la carne,
el maíz, los frijoles, las velas, el jabón, el pan, los
tasajos, los bizcochos, los bizcochuelos, las conservas, el
aguardiente, la miel y todos los demás artículos manufacturados
en la región, o ¨de la tierra ¨; también el vino, el
aguardiente y el vinagre ¨de Castilla el aceite. En cuanto al
aguardiente de la tierra dispuso que se llevara cuenta con los
labradores, trapicheros, tabaqueros y productores de otros géneros,
para que vendieran siempre con medidas. En plaza, los días de
mercado, deberían expenderse al menudeo sal, aguardiente, vino,
conservas, azúcar, pan cocido, velas, sebo y otros artículos.
MODERNISMO:
Santiago de Cali, (muy noble y muy leal),
como reza su escudo, era a principios del siglo XX una tranquila
población de unos 20.000 habitantes, capital de un Municipio del
Departamento del Cauca. Sus dos zonas urbanas eran: empedrado
o altozano que comprendía los barrios de la Merced y San
Antonio, o parte alta de la ciudad, con la mayoría de las calles
empedradas y acequias al medio para recoger las aguas lluvias y
conducir las que del uso de las casas se arrojaban con contenido
de bateas lavaplatos y bacenillas. El otro sector, el barrio o
parroquia de San Nicolás, bayano o parte baja, tenía la mayor
parte de sus calles apisonadas en tierra.
Cali, como centro de comercio, cruce de
caminos y posada de viandantes, estaba rodeada de mangas,
potreros y ejidos o terrenos comunales que la Corona Española
había destinado a pastaje de semovientes y cultivo de pobres.
Allí pacían los ganados que la proveían con carne y leche y
las bestias utilizadas para transporte local y viaje a las
haciendas. Igualmente ronzaban bueyes, caballos y mulas de las recuas
que acarreaban maderas, mercancías y víveres. La principal
actividad económica de la región era la ganadería y el
suministro de azúcar, carne, panela, quesos y víveres a la
población del Chocó y minas de oro del pacífico; Ya se iniciaban
una pequeña industrialización. El casco urbano, no densamente
poblado, se extendía desde el pie de la colina de San Antonio a
la calle 24 y de la margen derecha del río al camellón que
conducía al corregimiento de Navarro. Los cerros de las Tres
Cruces, Los Cristales vestía de pastos, guayabales, palmares y
ciénagas. Abundaban bandas de coclíes, garzas, iguazas,
gallitos de ciénaga, gallinazos, garrapateros, palomas y otras
variedades de aves.
El español Juan Antonio Monzón, director
de las Reales Fábricas de Aguardiente, para alimentar de agua a
la de Cali, edificó un acueducto que por medio de copiosa acequia
se desprendía arriba del río y a través de cañerías
enlosadas caía hasta la Real Fábrica y a su paso por la ciudad
surtía algunos conventos y casas hasta terminar en la pila
pública de Santa Rosa, donde las gentes se proveían de
agua, sitio que se convirtió en consetudinario tertuliadero de
aguadores, azacanes y empleadas del servicio doméstico, cuyas
frecuentes bullangas y vocinglerías de (tono subido) rechazaban
los vecinos. Allí se difundían los secretos que celosamente se guardaban
en las casas. Existieron otras pilas, la de crespo (1872), Lores,
Santa Rosa, Jaime, Santa Librada, La Sardinera, San Antonio. A la
altura del (charco del Burro). Entre 1914 y 1918 ese antiguo
sistema de canales y pilas se comenzó a cambiar por un acueducto
construido en calicanto o ladrillo y argamansa de arena y cal y
tubería metálica.
En lo religioso, la ciudad pertenecía a la
Arquidiócesis de Popayán y se dividía en dos curatos: la Parroquia
de San Pedro y la Parroquia de San Nicolás de Bari. La
primera iglesia pajiza de San Pedro se levantó en 1.574 y se la
reemplazó por el actual templo, edificado por el arquitecto
Antonio García en 1.797, salvo la fachada, modificada a causa de
un temblor de tierra ocurrido en 1.927. El obispo de Popayán Don
Fernando de Cuero y Caicedo, erigió la parroquia de San Nicolás
de Bari , en 1.848, segregándola de la anterior, señalándole
como límite la actual calle 13. El Nuevo templo, iniciado en
1.880, reemplazó la antigua capilla que ya existía en 1.787 y
en la cual se venera desde entonces ( El Cristo de la buena
muerte) . Su primer cura fue el Presbítero Angel Piedrahita
García. La Plaza 20 de Julio da frente a la iglesia y en ella se
yergue la estatua del prócer caleño, firmante del acta de la Independencia,
Dr. Ignacio de Herrera y Vergara.
En la pequeña Santiago de Cali de
principio del siglo XX se destacaban las construcciones en su
mayoría templos y conventos, de las cuales algunas se conservan
originales y otras han sido remodeladas en alguna ocasión o aun alteradas
en su concepción primera.
Alrededor de 1.890 la empresa privada,
Compañía de Obras Públicas del Cauca, construyo la Plaza de
Mercado o Galería en la manzana comprendida entre las carrera
9ª. y 10ª. y calles 12 y 13. Ello originó el desarrollo
comercial del sector e inició la transformación de la plaza
Mayor o de Caycedo. En 1.921, la galería fue vendida al
Municipio de Cali. En el costado de la carrera 9ª, estaba la
Estación principal del tranvía de Cali, que unía a la ciudad
por el camino a Candelaria o (El Troncal) con Puerto Mallarino
(juanchito).
Por Decreto Nacional Número 340 del 16 de
abril de 1.910 se creó el Departamento del Valle, se
designó como capital a Santiago de Cali y se nombró primer
Gobernador al Doctor Pablo Borrero Ayerbe. Por Bula del 7 de
Junio, el Sumo Pontífice Pío X erigió la Diócesis de Cali
y nombró Administrador Apostólico al Arzobispo de Popayán,
Doctor Manuel Antonio Arboleda. El primer obispo fue el caleño
Eladio Posidio Perlaza Ramírez, a quien a su retiro se le
promovió como Arzobispo de la Sede Honorífica de Pompeyópolis.
El segundo Obispo fue Luis Adriano Díaz Melo.
El primer automóvil llegó a la ciudad el
13 de Junio de 1.913, marca Reo y vino acompañado por su
(chofeur) señor Ernesto Seydardh. En su marcha de ensayo se accidentó
en la Plaza de Caycedo. El 1º. de Enero de 1.915 llegó el Ferrocarril
del Pacifico. La construcción se había iniciado en
Buenaventura en 1872 mediante contrato con la Buenaventura and
Cauca Valley Railroad Company (ingenieros norteamericanos David
Smith y Frank Módica). A medida que la construcción avanzaba,
en 43 años de toda clase de contratiempos para tender los 173
kilómetros entre Cali y Buenaventura. Se cambiaron costumbres,
se facilitó el transporte y se incrementaron las actividades
comerciales.
El periodismo tiene sus primeras
manifestaciones a finales del siglo pasado cuando el doctor
Eustaquio Palacios publica el periódico El Telégrafo y a
principios del presente, en 1904, cuando don Ignacio Palau
Venezuela edita Correo del Cauca. En 1.911, Salió el
diario liberal de la tarde Relator, publicado por Jorge,
Hernando y Ernesto Zawadski Colmenares; luego aparecieron Diario
del pacifico, de orientación conservadora y editado por el
doctor Pablo Borrero Ayerbe; El Crisol, de filiación
liberal por Rafael Isidro Rodríguez (Plácido Soler) , La voz
Católica, por el Presbítero Mario Paz Borrero. En 1949
Alfedro y Alvaro Lloreda Caicedo fundaron El País; Alvaro
H. Caicedo y Luis Palacios en 1961 a Occidente; Luis
Carlos Londoño El Pueblo ( 1974-1982); Francisco
González (Pacho Gato) el seminario humorístico El Gato,
primer periódico del mundo impreso en offset , Múltiples
revistas y otras publicaciones han tenido corta vida.
Según el censo de 1.870, Cali tenía
12.897 habitantes y Colombia 2´952.786. En ese lapso de 124
años el país ha crecido 12 veces y la ciudad 138, La pequeña
urbe pastoril de 40.000 habitantes de principios del siglo
lentamente transformó sus costumbres y desaparecieron de sus
calles caballos, victorias, acequias, faroles de petróleo para
el alumbrado, escasearon las serenatas, y equipos de sonido de
alta capacidad desalojaron a las reuniones con músicos.
El 17 de Junio de 1.804 se crea la Junta
de Ornato y Embellecimiento mediante proposición prestada al
Consejo Municipal por Andrés J. Lenis. En 1952 pasó a denominarse Sociedad
de mejoras Públicas de Cali.
El 13 de agosto de 1910 por Decreto Número 669 del Gobierno Nacional se establece en Cali una Cámara de Comercio compuesto de nueve miembros
El 1907 el camarógrafo francés Féliz
Mosguich, enviado por Vistas Gaumount, filma el exótico y
tropical Río Cauca y siete películas de cine mudo.
En 1912 la ciudad tenía 27.747 habitantes
y su crecimiento con relación a 1.870 fue del 2.8 % anual.
La comunicación con Buenaventura a través
del Ferrocarril del Pacífico, fortaleció el Comercio. El rostro
de la ciudad se transformó después de 1920 adquiriendo otros aspectos,
formas y dimensiones y sus gentes emprendieron nuevas obras con materiales
importados, especialmente hierro y cemento. Con motivo de la
guerra con el Perú en 1931 la carretera al sur, Popayán, Pasto
y Ecuador tuvo especial impulso.
Con el advenimiento del cine sonoro
comenzaron a proliferar los Salones o Teatros de Cine y en su
orden llegaron en los años 30 y 40: Cine Colombia,
carrera 3ª . Calle 10ª; Teatro Cervantes, Carrera 4ª,
Calles 13 y 14; Teatro Colón, Calle 11, en el Edificio
Columbus, Teatro Bolívar, en el lugar donde está la
plazoleta del Correo Aéreo; Teatro San Nicolás, en la
plaza del mismo nombre, Irrumpieron modernos elementos de
reproducción de música que reemplazaron a las grafonolas, ortofónicas
y vitrolas e hicieron que el (perro de la Víctor) y su ( voz del
amor), símbolo de disco y grafonolas, cedieran el paso a la
radiofusión. Se comenzó a bailar los domingos en las casas con
la música de la emisora (tardes vallecaucanas).
La galería o mercado Belmonte quedó
arrasado con la explosión del 7 de agosto de 1.956, cuando diez
camiones cargados de dinamita, estacionados al frente de la antigua
Estación de ferrocarril (calle 25 carrera 3ª.), explotaron a la
una de la mañana y destruyeron completamente el edificio de la
estación, varias manzanas a la redonda y entre lo destruido, las
precarias instalaciones de la galería. Originalmente funcionó allí
la plaza o circo de toros Belmonte donde actuó Alcalareño,
torero que permaneció en la ciudad por algún tiempo. La
mayoría de las gentes que comerciaban allí, murieron junto con
un número alto, nunca determinado, de otras personas. En ese lugar
se construyó el Edificio Belmonte.
En 1.920 el Doctor Luis H. Garcés Borrero funda la Clínica Garces ( carrera 7ª calles 13 y 14 ) . Se inicia en la ciudad la era de la práctica de la medicina moderna con soportes tecnológicos: equipos de Rayos X, laboratorio clínico, médicos especialistas y enfermeras graduadas.
También se establece la Cervecería los
Andes, que vendía su cerveza Sajonia a 15 ctvs. Botella.
Bavaria, al instaurar su fábrica de la carrera 8ª. Absorbió a
la cervecería Los Andes, que quedaban contigua al edificio del Cuartel
del Batallón de infantería Pichincha, construcción
iniciada en 1.903 por el General Lucio Velasco Borrero. Al frente
quedaban las canchas del Club de Tenis. Estos edificios se demolieron
para dar lugar al que sería el gran Parque del Centenario,
donde se construyó equivocadamente en 1.965 el edificio del CAM
(Centro Administrativo Municipal) y la sede del Consejo
Municipal.
En Long Champ, primer hipódromo de
la ciudad construido por una empresa privada, previamente marcado
con una pieza de tela blanca, aterriza por primera vez en la
ciudad un pequeño avión, en vuelo desde Guayaquil- Pasto, el 21
de abril de 1.921, piloteado por el italiano Ferrucio Guicciard;
y el 9 de Abril de 1.922 en el sitio del paso del Comercio, en el
Río Cauca, acuatiza, con el piloto alemán Hellmuth von Krohn,
el hidroavión Junker F13, de la Scadta ( Sociedad
Colombo Alemana de Transportes Aéreos, posteriormente Avianca) y
se inicia el transporte comercial por avión. El acontecimiento
dio origen a la celebración de una gran fiesta popular. En ese
año, el Presidente de la República General Pedro Nel Ospina,
Inauguró sobre el Río Cauca, en el sitio de Puerto Mallarino o
Juanchito, el Puente Carlos Holguín. En aquella época
los habitantes de Cali eran 44.000 y ocupaban un área de 250 hectáreas.
Nicolás Ramos Hidalgo, Alcalde Municipal,
Funda el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, el 20 de
Julio de 1928, que por su servicio voluntario y oportuno a la
ciudad, en todas sus calamidades se le ha impuesto el titulo de Benemérito.
El Municipio aportó como primer equipo dos carrotanques
lavacalles de 500 y 1000 galones marca Broadway. Fueron su primer
Comandante el señor Francisco A. Uribe (Pacho Uribe) y Capitanes
los señores Luis Fischer y Gonzalo Magaña, posteriormente
comandantes. La primera actuación de emergencia ocurrió el 31
de Agosto de1.928 con un incendio en el Barrio La María, en casa
contigua a la fábrica de la Cervecería Los Andes.
Por gestión del industrial Alfonso
Vallejo, en ese mismo año entró en servicio el Hotel
Alférez Real, edificio de estilo republicano, con el que se
dio a Cali fisonomía de ciudad diferente y se inició el flujo
de personas en plan de negocios a la ciudad.
En el lugar donde funcionó el Teatro
Moderno, se inauguro el 28 de diciembre de 1931 el Teatro
Jorge Isaacs, construido por don Hermman S. Bohmer. Su capacidad
escénica era tan importante como las mejoras de Europa. El
inmigrante italiano Mauricio Ramelli dirigió a los artesanos
caleños que elaboraron la hermosa decoración de yesería que
aún conserva el Teatro.
El Teatro Municipal, obra iniciada
en 1.918, se inaugura el 29 de Noviembre de 1.927 con la
presentación de el Trovador, de Giuseppe Verdi, por parte de la compañia
de Opera Bracali. Uno de sus principales gestores y promotores
fue el cívico Don Manuel María Buenaventura, conocido
familiarmente como el Chato Buenaventura. El teatro es una
hermosa construcción de estilo republicano, con espléndida y
hermosa decoración interior, donde se destaca la pintura del
plafond obra del pintor y artista Mauricio Ramelli, así como las
figuras de los antepechos de los palcos. Las lujosas cortinas y
el telón de boca fueron importados de Francia. El 25 de Julio de
1936, se inauguraron en el Foyer los tres grandes trípticos del
maestro payanés Efraín Martínez, basados en temas de la novela
María de Jorge Isaacs.
En 1.933 se traslado a Cali, en los terrenos de la antigua Hacienda El Guavito, La Base Aérea Ernesto Samper, llamada posteriormente Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suarez. Allí se inicio la operación de la aviación comercial. En 1.944 las empresas Avianca y Panagra construyeron sobre la vía a Candelaria el aeropuerto de Calipuerto.
En 1.944 se instalo la primera central de
teléfonos de conmutación automática, que remplazó a las
primitivas plantas de clavija de la Compañía Telefónica del
Pacifico, accionadas por operadora, cuya instalación había
promovido Don Enmanuel Pinedo.
En 1.945 se cumple una ambición de los
caleños con la inauguración por el Presidente Alberto Lleras
Camargo de la carretera al mar Simón Bolívar, por la ruta a Anchicayá,
pues a pesar de estar construida hasta la población de Dagua ,
los Ferrocarriles impidieron que continuara por le cañón de
dicho río.
Entre el 17 de Julio y el 4 de Agosto de
ese año se celebraron los VII Juegos Atléticos Nacionales, que
se convirtieron en ejemplo de organización para esta clase de
eventos en el país. Para estos Juegos se construyeron el
Gimnasio Olímpico (Después Evangelista Mora), las Piscinas
Olímpicas, en donde había funcionado con gran éxito el Club
Popular de Natación y se remodeló por primera vez el Estadio Pascual
Guerrero para ampliar su capacidad a 33.000 espectadores.
En 1.955 un grupo de caleños crea una
organización cívica, para construir la Plaza de Toros de Cali.
El Coso de Cañaveralejo se abrió el 28 de Diciembre de 1.957. Reemplazó
al del barrio Granada que fue el primer cinematógrafo al aire
libre de la ciudad . En 1.958 y como complemento de la temporada
de toros se organiza la Feria de Cali y se inicia el Reinado
Mundial de la Caña de Azúcar.,que actualmente inicia nuestra
XXXIX versión con el mismo entusiasmo de la primera.
El desarrollo del diseño arquitectónico ha tenido en la ciudad y en el presente siglo, según publicación de la Oficina de Planeación Municipal, los siguientes periodos:
(1.920-1.925) Apogeo del republicanismo. La ciudad inicia su transformación arquitectónica, de la cual quedan muestras, algunas tardías, que se prolongaron en su construcción hasta los años 1.930 : Los teatros Isaacs y Municipal, la casa y edificio Otero, el Palacio Nacional, la nueva fachada de la Catedral, la casa de Los Leones y otras en el Barrio Granada y centro de la ciudad.
(1.925-1.936) Precursores del modernismo son las construcciones de los Barrios Granada y versalles en el Norte y San Fernando en el Sur.
(1.936-1.950) la arquitectura moderna con edificios a mayor escala en todas las ciudades del país. Ej.El Hospital Departamental, Palacio de Bellas Artes, Hoteles Aristi y Columbus.
La obra del Hospital Departamental en el
Barrio de San Fernando, el cual posteriormente se llamaría
Hospital Universitario
Cali, a través del Comité Organizador de
los VI Juegos Panamericanos y la colaboración de toda la
ciudadanía, se preparó para el evento. Para ello se construyeron
en el Antiguo Hipódromo de San Fernando pistas de atletismo., diamante
de béisbol, piscinas olímpicas e instalaciones para la medicina
del deporte. Contiguos a la Plaza de Toros. Se levantaron el
Velódromo y el Coliseo del Pueblo, con capacidad para 18.000
espectadores dentro de una amplia zona de terreno que crea un
gran parque, a su vez conjunto recreacional, el que evita que las multitudes
asistentes a los espectáculos tengan dificultad para el acceso y evacuación.
Se amplio hasta 70.000 personas la capacidad del Estadio Pascual Guerrero,
se revistió de tartán su pista de atletismo, se embelleció el
conjunto de unidades deportivas y se construyo el Parque
Panamericano. El Gobierno Nacional a Través de la Empresa
Colombiana de Aeropuertos ECA, terminó en predios de la Hacienda
de Palmaseca la construcción del Aeropuerto Internacional
Alfonso Bonilla Aragón, que inicialmente se denominó de
Palmaseca.
En la sede de Meléndez de la Universidad del Valle, y para alojar las delegaciones deportivas, se levantaron bloques para habitaciones y comedores que posteriormente serían residencias estudiantiles. En los cuarteles de Nápoles del Batallón Pichincha se construyó un polígono para competencias de tiro y en el Lago Calima las facilidades necesarias para las competencias de canotaje y regatas a vela. El Municipio adelantó la pavimentación de vías. Construcción de fuentes luminosas, arregló parques y para facilitar el transporte durante la realización del evento, los Ferrocarriles Nacionales establecieron un servicio de trenes locales.
A partir de los VI Juegos Panamericanos, el crecimiento de la ciudad se desbordó. La migración de gentes del campo en busca de mejores oportunidades de vida o para huir de las tragedias originadas en furias de la naturaleza, ha hecho que la ciudad se expanda en desorden por los cuatros costados, creándose con ello una economía y crecimiento informal y graves problemas urbanos. La población alcanzó en 1.985 un número de 1.452.064 habitantes.