Con la entrega de la hacienda Cañasgordas se restauró la historia regional

Con la entrega de la hacienda Cañasgordas se restauró la historia regional

Un grupo de 2.000 niños del programa bandera de la alcaldía de Maurice Armitage: ‘Mi Comunidad Es Escuela’, será quien enseñe que en la Hacienda Cañasgordas se gestó el grito de independencia.


Un grupo de 2.000 niños del programa bandera de la administración del alcalde Maurice Armitage: ‘Mi Comunidad Es Escuela’, será el semillero para enseñarles a todos los colombianos que en la Hacienda Cañasgordas de Cali no solo se gestó y se dio el primer Grito de Independencia patrio, sino que allí vivió el primer Alférez Real y nació el octavo de la dinastía que tuvo Cali;  que el roldanillense Eustaquio Palacios escribió su obra cumbre: ‘El Alférez Real’, que fue la cuna de la ganadería y la industria azucarera en Colombia; que se realizó el primer escrito criollo medioambientalista de la Nueva Granada y que se trazó la ruta marítima por donde entraron al país especias de la India como canela, clavo de olor, pimienta y gran variedad de hierbas aromáticas.

Además, serán ellos los voceros para que en Colombia se reglamente el mandato constitucional de revivir en las escuelas, colegios e instituciones educativas del país la cátedra de Historia Patria abolida del pensum académico colombiano en el año 1973.

Y como si fuera poco, serán estos niños y jóvenes los veedores y actores directos para que el Valle del Cauca vuelva a tener un Presidente de la República, pues tal como lo recodara el ex alcalde de Cali y presidente de la Fundación Cañasgordas, Rodrigo Guerrero Velasco, esta región en 97 años de historia tan solo ha tenido cuatro Presidentes entre 1885 y 1922: Manuel María Mallarino, Eliseo Payán, Manuel María Sanclemente y Jorge Holguín.

Lo recordó durante la entrega que el Ministerio de Cultura, la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Santiago de Cali hicieran a la comunidad de una hacienda reconstruida y convertida en Monumento histórico, cultural y ecológico y Santuario de la Independencia de Colombia, con un aporte de 7.500 millones pesos repartidos en iguales proporciones entre cada ente gubernamental, para que a partir de la fecha en un horario de11:00 de la mañana a 6:00 de la tarde y cancelando una entrada de 10 mil pesos por persona, se pueda conocer la historia viva de la región.

Ubicada en el área urbana de la vía Cali – Jamundí, a 600 metros antes del cruce Santander de Quilichao – Jamundí, en el costado derecho y sobre la vía, está la entrada a la hacienda de 10 hectáreas enclavadas en las praderas del río Pance, cuya restauración duró nueve años y donde se encuentran las raíces de la caleñidad y la vallecaucanidad bañadas de sudor y sangre para liberar a Colombia del yugo español.   

Casi cuatro siglos de historia

La Hacienda Cañasgordas surgió en el año 1629, cuando el presbítero Sánchez Vigoya pagó 180 pesos por la casona, el trapiche la iglesia y el cementerio que allí existían. Luego, la propiedad se le vendió a Nicolás Cayzedo Hinestroza, quien fuera el primer Alférez Real de Cali, naciendo en ella el octavo Alférez, Joaquín de Cayzedo y Cuero. 

En el año 1886 la hacienda fue adquirida por Eusebio Velasco Borrero, quien la conservó hasta el año 1994 cuando los hermanos Roberto e Irma Reinales Velasco se la cedieron a la Fundación Eusebio Velasco Borrero, adicionándole 10 hectáreas de terreno. El 31 de enero de 1980 la casona fue declarada monumento nacional y desde entonces ha sido mantenida por la familia Velasco Reinales, ante lo cual la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali mediante una acción popular abogó para que la hacienda se conservara como patrimonio  histórico y cultural, lo que dio pie para que el Tribunal Contencioso Administrativo del Valle profiriera en el año 2010 un fallo ordenando al Ministerio de Cultura, al Departamento del Valle y a la Alcaldía de Cali apropiar los recursos para su restauración y conservación.

De esta manera se salvaguardó el lugar donde el 3 de julio de 1810 se diera desde Cali la proclama de independencia de Colombia, 17 días antes de hacerlo la capital la República. En el año 1811 allí se reunió el primer contingente armado acogiendo el llamado de Joaquín de Cayzedo para crear las Ciudades Confederadas de Anserma, Cartago, Toro, Buga, Caloto y Cali, colocando los primeros muertos en las batallas del bajo Palacé y la guerra naval de Iscuandé. El 26 de enero de 1913 fue fusilado en Pasto Joaquín de Cayzedo y Cuero, siendo declarado el primer mártir de la independencia nacional.

¡Se vinieron con toda! 

Para el historiador Alberto Silva Scarpetta, en esta hacienda Joaquín de Cayzedo convocó a 1.080 vallecaucanos y 120 cundinamarqueses para dar la batalla de independencia en las goteras de Pópayan contra el gobernador español de la Provincia, Miguel Tacón y Rosique, a quien derrotaron y destituyeron.

A la hacienda Cañasgordas llegaron los inmigrantes españoles una vez trazó el camino el conquistador Vasco Núnez de Balboa desde el Atlántico hasta el Pacífico pasando por el Istmo de Panamá, por lo que Cali se convirtió en el sitio de aclimatación de las familias españolas  que colonizaron la cuenca del río Cauca en sus 1.300 kilómetros de longitud y 62 mil kilómetros cuadrados del occidente colombiano.

Luego de que se reunieran en España Sebastián de Belalcázar y Nicolás de Federman con los reyes católicos para hacer el reparto jurisdiccional de los territorios ocupados, trajeron a su regreso los primeros estolones de caña de azúcar y los sembraron en estas vegas. Nació entonces la industria de la caña en Colombia,l cual actualmente tiene en las cuencas de los ríos Cauca y Magdalena 700 mil hectáreas sembradas, siendo 250 mil de ellas de esta región, complementadas con 22 mil trapiches paneleros y 13 ingenios azucareros.

También trajeron una junta de ganado joven en la estación de re cría bovina, representado en ganado de razas andaluz, cataleya, gallega y pidenaica, las que se mantuvieron a lo largo de tres siglos dando origen a las razas criollas Hartón del Valle y Blanco Oreji Negro (Bon).

De manera conjunta, predominaron las letras cuando en el año 1628 el sacerdote jesuita, nativo de la hacienda y Procurador general de la compañía de Jesús en las provincias de Indias ante la corte de Madrid, Manuel Rodríguez de Villaseñor, escribiera la obra ‘El farallón y Amazonas,’ primer escrito criollo de corte ambientalista en este mandato.

Y cuando en 1565 el cura español Andrés de Urdaneta descubre la corriente marina llamada ‘el torna viaje’, los navegantes procedentes de la isla de las Especias (india) llegaron a América de forma directa en el galeón, arribando a las bocas del río Dagua y de allí a Cali, tomado como puerto seco para la entrada de condimentos y plantas aromáticas.

Reconocimiento a un legado histórico

Como un homenaje a las personas e instituciones que han contribuido para que la historia regional se perpetúe y se dé a conocer más allá de las fronteras del Valle del Cauca la ministra de Cultura, Carmen Inés Vásquez; la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro y la secretaria de Cultura de Cali, Luz Adriana Betancourt en representación del alcalde de Cali, Maurice Armitage, reconocieron y exaltaron a los herederos de la historia.

Una placa conmemorativa fue descubierta y entregada a la familia Velasco Reinales, siendo recibida por Julia Elvira Velasco de Ulloa, María Eugenia Velasco de Acevedo, Lucia Velasco Reinales y Gloria Gladys Saavedra de Velasco, 

Mientras que la Alcaldía de Santiago de Cali reconoció a través de Decretos de Honor al ex alcalde Rodrigo Guerrero; al canciller Carlos Holmes Trujillo; al viceministro de Educación, Luis Fernando Pérez; al viceministro de Trabajo, Andrés Felipe Uribe; a la directora de Prosperidad Social, Susana Correa y del banco de la República a su presidente, José Antonio Ocampo; la codirectora Ana Fernanda Maiguashca y la miembro de la junta directiva, Carolina Soto.

“De aquí en adelante el compromiso es de todos los colombianos. Los 205 mil turistas extranjeros y más de un millón de visitantes nacionales que recibe Cali cada año, ya cuentan con un espacio más para visitar y admirar. Dentro de la hacienda hemos construido el ‘Salón de los Presidentes Colombianos’, donde figuran los cuadros de los cuatro vallecaucanos que han tenido esta dignidad. A su lado, está colgado un marco vacío y nuestro compromiso es llenarlo lo más pronto posible con el retrato y el nombre del próximo hombre o la próxima mujer que tome las riendas de este país” concluyó el presidente de la Fundación Cañasgordas, Rodrigo Guerrero Velasco.


William López Arango


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Fecha de publicación 12/05/2019
Última modificación 12/05/2019

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