Con el Petronito, Cali cultiva y promueve la cultura pacífico desde la cuna

Con el Petronito, Cali cultiva y promueve la cultura pacífico desde la cuna


Un grupo de 14 niños y jóvenes, entre los 5 y los 16 años de edad, sagradamente, ensaya los sábados -con instrumentos prestados- en un parqueadero, en un garaje o en la sala de la “profe” en la Ciudadela Compartir, en la comuna 21 de Cali.

La marimba, los cununos, el bombo y el guasá acompañan a la cantadora con el único propósito de estar a punto para su presentación en El Petronito, primer peldaño que estos menores deben escalar para llegar a ser parte del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, que, en 2018, se vivirá entre el 15 y el 20 de agosto.

Lo curioso es que ellos, desde el año 2008, vienen de la mano de su maestra, una mujer entusiasta a la que llaman así, aunque jamás ha estudiado música, pero que se rebusca temas del pacífico colombiano en YouTube, guarda las partituras que le dan sus amigos y asiste a ensayos de grupos profesionales para que sus alumnos interpreten lo mejor de la cultura Afro en su agrupación ‘Mareas del Pacífico’.

Anabella Ibargüen Palacios, la maestra, en sus tiempos libres promueve la cultura y el folclor pacífico, porque eso es algo que lleva en la sangre. Su propósito es agrupar niños, cuidarlos y guiarlos por el camino de la música para en un futuro formar su propio grupo que los represente en el Festival Petronio Álvarez, pues considera que la música transforma y ocupa.

Uno de sus alumnos es Jarry Andrés Díaz Vélez, un tumaqueño de 16 años que cursa grado once en el Instituto Andrés Bello de Cali, quien indicó con gratitud: “Considero que la música que me corre por las venas es producto de la oralidad que heredé gracias a las fiestas que hacían en mi casa, a los gestos que veía, a la comida que preparaban y a la forma de hablar de mis padres y mi familia. Todo eso me interesó para tocar el bombo, a través del cual desfogo toda mi energía y me pone alegre. Sé que más adelante voy a aportar un granito de arena al Petronio, de la mano de la profesora Anabella”.

Otra de las promesas de la “profe” es la cantadora Yatsury Sinisterra Vanegas, de 14 años, estudiante de octavo grado en la Institución Educativa El Gran saber del barrio Desepaz.

“Al igual que Jarry, yo llegué hace ocho años donde la profe Anabella para afinar mi voz, conocer los instrumentos y vivir la cultura pacífica. Tenía el ejemplo de las cantadoras de mi familia y fui criada en el Chocó con ‘tapao de pescado’, arrullos y alabaos. Esa cultura es especial y, ahora que estoy en el proceso de ‘Petronito’, voy a pasar al Festival Petronio Álvarez para mostrar que no solo uno canta por cantar, sino que vive la música que lleva en la sangre. Este semillero del ‘Petronito’ es importante para que el proceso cultural no se corte y perdure en el tiempo. Tenemos que ser profesores y cultores del Pacífico”, manifiestó la cantadora.

Entre tanto, en la comuna 16, barrio Ciudad Córdoba, los alumnos de la profesora Gisely Rosendo ensayan con la Escuela Canalón. Ella llegó de López de Micay a reforzar el proceso iniciado en el año 2014 por la Maestra Nidia Góngora para trabajar ‘ El Petronito’ con 10 de los 30 niños que tiene la escuela.

“Estos chicos, por su edad, tienden a perder la atención, pero puede más en ellos la tradición y, por eso, ensayan con juicio todos los sábados de 2:00 p.m. a 4:00 p.m. Como Maestra, no puedo desfallecer, pues es importante impartir educación sobre estos semilleros para que la ancestralidad no se pierda, se conserve la tradición y estos muchachos lleguen al Festival Petronio Álvarez como producto de lo que se hizo en ‘El Petronito’.

Valery Watson Parra, de 10 años y estudiante del colegio Lancaster, es una de las cantadoras del grupo. Llegó a la escuela por su propia cuenta. Nació cantando y sabe que en Canalón se puede superar para llegar muy alto. Su sueño es conservar la tradición del Petronio para que la cultura pacífica no se pierda.

Mientras que Christian Camilo Ramos Bonilla, de 8 años, se divierte con el grupo en el que prácticamente nació, porque, a diario, escuchaba a sus abuelos y tíos cantar y tocar en los ensayos. Se enamoró del cununo porque el repique que le da con las manos le pone el sabor que le brota por la piel. Es el más pequeño, pero también el más alegre y el que más “entuca” para que ensayen. Y con aire sobrador, dice: “Petronio soy yo”.

Al igual que estos dos grupos, existen otros que están dando lo mejor de lo mejor para lucirse en ‘El Petronito’, como Tecnocentro Cultural Somos Pacífico, Incolballet, Folclor de Las Américas, Marimbas de Santa Fe, Las Dos Aguas Cascajal, Brisas del Cauca y Herederos del Pacífico, entre otros, que son el fiel testimonio de que en Cali se cultiva y se promueve la cultura pacífica desde la cuna, la misma que se manifiesta año tras año en el Festival Petronio Álvarez y que convierte a la capital vallecaucana en el más importante epicentro del pacífico colombiano.

Todo ese talento infantil y juvenil que se forma en Cali podrá apreciarse el domingo 12 de agosto a partir de las 4:00 p.m., en el Teatro al aire libre Los Cristales; mientras que el miércoles 15 de agosto -día de la inauguración del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez- 30 jóvenes mayores de 14 años, harán parte de un ensamble llamado ‘Huellas de Petronito’, que se presentará en el Quilombo ubicado en el Coliseo El Pueblo a las 3:00 p.m., como despedida simbólica de los ‘Petronitos’ que pasan a ser Petronios.


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Fecha de publicación 10/07/2018
Última modificación 10/07/2018

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